Libro de Arena
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Desde el bar de la esquina

TU NE CEDE MALIS, SED CONTRA AUDENTIOR ITO

UMBRAL DISECCIONADO EN SANTANDER

A punto de cumplirse un año de su muerte, Francisco Umbral es ya un clásico de la literatura, objeto de variados estudios literarios y distintos proyectos de futuro.

Entre ellos, sin ir más lejos, el seminario que mañana y pasado le dediarán en Santander los organizadores de la universidad de verano Menéndez Pelayo, con un cartel francamente interesante.

Por si a alguien le interesa y puede pasarse, ya sabe.

A MI MANERA

Creo firmemente que esta canción es al mundo de la música lo que Casablanca al mundo del cine. Vamos, que está My way y luego la música, como está el cine y a parte Casablanca.

Dijo alguien –y esto se puede aplicar a otros ámbitos del arte- que una buena canción es una buena letra, una buena voz, una buena melodía, una buena interpretación y algo más, que nadie sabe lo que es, pero que es lo más importante. Bueno, pues ese algo más es lo que rezuma a borbotones este maravilloso tema de aquel monstruo (que tantas similitudes tenía con Bogart) que fue Frank Sinatra.

He dicho que lo más importante es ese algo que nadie sabe lo que es y no seré yo el listo que vaya ahora a desvelar el misterio. No lo sé, no tengo ni idea de por qué a mi –como a la inmensa mayoría del mundo conocido) esta canción consigue emocionarnos aún sin saber qué es lo que carajos canta el bueno de Frankie.

Ante esto, claro, lo peor es enterarse de lo que se esconde detrás del inglés de aquella letra. Y digo lo peor porque lo que se descubre al salvar la muralla del idioma es tan impresionante que llega a asustar tan sólo imaginar qué es lo que será ese misterio del que hablo más arriba.

Voy a la letra. Y voy para decir que para mí es perfectamente comparable con el celebérrimo If de R. Kypling. Comparable en hondura y, sobre todo, comparable en el plano utilitario que puede dársele a la hora de enfrentarnos con esta cosa de la vida, de la que tan poco sabemos. Tan poco, que, como los náufragos con el madero roído, no nos queda sino abrazarnos a las únicas verdades que encontremos, tan escasas. Bueno, pues yo he encontrado, cuanto menos, estas dos. La del poeta, a modo de manifiesto para echarse a andar. La del cantante, a modo de testamento perfecto para decir adiós.

Creo que si ahora mismo supiera cumplir con los consejos de Kypling y mañana poder firmar a modo de adiós esta canción de Sinatra, todo me hubiera merecido la pena.

Como el primero ya lo traje aquí hace algún tiempo, pongo a continuación el segundo en una traducción propia que, si no perfectamente literal, creo que en absoluto traiciona al texto.

Ahí queda eso.

A MI MANERA

Pues bien, amigo mío, ahora que el final está cerca

y me enfrento al último telón,

voy a hablar, sin rodeos, de lo que he vivido

y que tan bien conozco.

Puedo decir que he tenido una vida plena,

que he viajado por todos y cada uno de los caminos…

Y diré más aún, más importante acaso,

todo lo hice a mi manera.

Tristezas, claro, he tenido varias,

tantas quizá que no valga la pena hacer ahora la cuenta…

Hice lo que tenía que hacer

sin aprovecharme de nada ni nadie,

fui planeando cada etapa,

todos y cada uno de los pasos de mi camino…

Y diré más aún, más importante acaso,

todo lo hice a mi manera.

Es cierto que hubo veces,

bien lo sabes,

que quise llegar demasiado lejos,

que pequé, quizá, de hablar demasiado

o de todo lo contrario,

pero al final, en cualquier caso,

supe afrontar los hechos, mantenerme intacto

y más aún, más importante acaso,

lo hice todo a mi manera.

He amado, he reído y he sufrido,

me ha tocado ganar, conocer la derrota…

pero ahora, cuando las lágrimas ceden,

echo la vista atrás y lo encuentro todo

profundamente emocionante porque,

déjame decirlo (sin timidez,

que no es lo mío)

todo lo hice a mi manera.

Y es que, ¿qué es un hombre, qué ha conseguido

si no ha logrado ser fiel a sí mismo,

si no ha conseguido decir lo que realmente siente…?

Mi historia, en fin,

muestra que supe aguantar los golpes

Y más aún, más importante acaso,

que todo lo hice a mi manera,

Así es, a mi manera.

MI LIBRO

Bueno, pues ya puede uno hablar de su libro, que decía el maestro.

Madrid de cine y besos, se llama la cosa y es un conjunto de algo menos del medio centenar de poemas que, por aquello de que no se me empolvasen en el cajón o se me muriesen de un virus en la carpeta de mi portatil he decidido publicar, por mi mismo, claro, en esto del Internet.

Su precio no llega a los 10 euros en su versión física y es totalmente gratuita su descarga (muerte a la SGAE).

Bueno, pues eso, que si a alguien le interesa, ya sabe dónde está.

SOBRE DROGAS

Recordaba ayer mi amigo Jorge Valín que en España se ha multiplicado por 4 el consumo de cocaína. Tan sólo este dato, debiera hacer pensar a cualquier persona normal -incluso a los súper progres liberados que andan por ahí dando con la regla en los nudillos a los niños malos- que muy mal lo debe estar haciendo el Gobierno -en general, rojo o azul-.

Ante tan dificultosa conclusión, podrán las gentes dividirse en quienes -irrecuperables- piensen que la culpa la tiene la falta de medios estatales ("más dinero, más personal, más instalaciones", rebuznarán) y quienes opten -optemos- por el sentido común y la humildad de no aspirar a dirigir la vida de nadie, que bastate tiene cada quien ya con la suya.

Todo esto para recomendar un nuevo artículo al respecto que acaba de ser publiado en Libertaddigital que milagrosamente ha encontrado un hueco entre búsqueda y búsqueda de enemigos del Fede.

S.P.Q.R

Mean las fuentes… por la luz humea

una ardiente meada cristalina

Rafael Alberti

Roma, peligro para caminantes

Aunque el rumor de cascos del camino,

aunque el Tíber de bruma soleada,

aunque Villa Borghese, aunque la espada

de un comerciante sangre en Aventino,

aunque Peck rapte a Audrey en motorino

empeñado en rasgar su augusto estatus,

aunque la alcantarilla y su Senatus

Populus que Romanus huela a vino,

aunque el temblor de piedra vanidosa,

aunque el Campo dei Fiori con su aroma,

aunque Moisés, aunque su talentosa

bombonera de ruinas dedicadas

a no caer, yo sólo encuentro en Roma

en cada fuente un cuenco de meadas.

COSAS Y COSAS

Decirte luz, mantel, palmera, tigre, inventariar los nombres de las cosas, no sé si despertarte y decirte manzana, silencio, niebla, tenderete, palabras al azar, sin orden ni concierto, una larga anarquía bautismal, pasarle lista al mundo, teclado, bisturí, lunar, frambuesa, decir y ver crecer las cosas que tenemos, las cosas que nos tienen, desenredar su historia, saber de qué lapiceros serán esas virutas amarillas, de qué furtivo objeto aquella huella entre el polvo, de quién la goma sucia que rueda por la calle, decirte auricular, gotera, sol, armario, fundar con la palabra, decir y hacer nacer las cosas que nos vienen, cosificar el mundo, dignificar las cosas, llamarlas una a una por su nombre, la cosa en el nombre o el nombre en la cosa, saber si está rosa en la rosa o si en todo el pañuelo está pañuelo, qué más da, nos viene dado todo y a mi me da pereza, o me excuso y me atrinchero en mi pereza, salir a resolver estos enigmas como ya tantos otros – ahí está Cela hablándoles de esto a los suecos cuando la cosa del Nobel, nada menos-, hacer, en fin, florecer la rosa en el poema, que dijo el otro, eso sí, dar vida, echar a andar esas paradas formas, con su peso y su volumen y su sombra, con su disponibilidad hacia la matemática, con toda su cargazón de vida muerta y seca, esperando el reguero de palabras, el frescor pronunciado de sus nombres, bombilla, agenda, trigo, tanga, alfombra, y echar a andar por el camino ausente de los sueños, por la vacía vereda de la imaginación.

Se lo dijeron a Borges de niño:

-Si te portas bien, te dejo imaginar un oso.

Pero ya estaba dicho, y rugía ya el oso en la cueva peluda del abuelo.

FERIA DEL LIBRO LIBERAL

Hace unos años pensar en esto hubiera sido motivo suficiente para que a alguno le internaran en el manicomio. Hoy, sin embargo, es toda una realidad. La expansión de las ideas liberales ha sido verdaderamente impactanteen el panorama español en los últimos tiempos y el acto del viernes por la mañana así lo prueba.

La cita en es el Círculo de Bellas Artes a las 10:30 de la mañana, en la sala María Zambrano del Círculo de Bellas Artes de Madrid (Alcalá, 42). Por supuesto, entrada libre y gratuita -los liberales somos así- y allí podran encontrarse ustedes con los siguientes escritores y pensadores:

Juan María de Prada, que presentará su obra Nuestra democracia.

Jesús Huerta de Soto mostrará las últimas ediciones de sus libros en distintos idiomas.

Carlos Rodríguez Braun, traerá sus Nuevos Ensayos Liberales.

Antonio Salazar, periodista y escritor canario, llevará a la feria Los secretos para invertir en Bolsa, escrito en colaboración con el millonario Ram Bhavnani.

Pedro Schwartz nos acercará su En busca de Montesquieu.

Antonio José Chinchetru estará presente con Bajo el signo de Fidel.

François Michelin promocionará su obra Empresa y Responsabilidad.

Jorge Vilches llegará con su Liberales de 1808, excepcionalmente apropiado para estas fechas.

Alejandro Muñoz Alonso mostrará a los que visiten la feria su España en primer plano.

Pablo Molina nos contará Cómo convertirse en un icono progre.

Y Albert Espulgas estará, por su parte, con el libro La comunicación en una sociedad libre.

Pues que si tienen un hueco, allí nos vemos, oigan.

A seguir bien.

ELS JOGLARS CONTRA EL EKOLOGISMO

Yo dije hace algún tiempo que esta cosa del ecologismo miente, roba y mata. Todo, eso sí, con muy buenas intenciones. Vamos, que miente, roba y mata casi con cariño.

El caso es que hoy descubro que nada menos que la compañía Els Joglars, con el señor Boadella a la cabeza, se ha metido de lleno a destripar toda esta nueva religión en su última obra teatral. Todo un lujo, por tratarse de quienes se tratan, y todo un milagro por tratar desde las tablas del escenario, el tema tratado.

Vamos, que de obligada asistencia a toda persona de bien.

Por ir abriendo boca, unas declaraciones del director:

–¿Cuál es el blanco en esta ocasión de su sátira?

–Es una sátira básicamente sobre el tema medioambiental. La escena se desarrolla en tres ámbitos distintos, aunque centrados todos en el tema del media ambiente y el cambio climático. Por una parte, hay un retrato satírico de la impostura y frivolidad con que los políticos tratan las cuestiones que tienen que ver con la naturaleza y el Medio Ambiente. Por otro, está el fomento de los temas ecológicos promovidos como versión catastrofista, es una moda que engendra con mucha facilidad un tratamiento en forma de religión.

– ¿Al estilo de los profetas y sus apocalípticas profecías?

–Sí, y en ese sentido, un apropiado subtítulo de la obra sería “si no creo en la religión católica, que es la auténtica y verdadera, como voy a creer en ésta”... Y en tercer lugar, otro de los aspectos en los que se centra la obra es en la disposición de mucha gente a seguir a cualquier majadero que decide subyugarles invocando una razón de orden superior, en este caso el pretexto es una supuesta destrucción del planeta. Estas serían las tres bases.

–¿Dónde sitúa la acción?

–Como centro esencial yo lo coloco en una cocina. El Gobierno español se responsabiliza de la cena de clausura de unas jornadas internacionales de medio ambiente, una especie de cumbre de Kyoto, y hay que contratar a un gran cocinero especializado en cocina climática. Este es el arranque o la excusa para luego ir desarrollando lo que antes he dicho, las formas de religión o la impostura de los políticos. Yo la he subtitulado “sátira aliñada con fragmentos de las cuatro estaciones de Vivaldi”. La obra empieza por la primavera y después hay una serie de intermezzos dentro de la obra con fragmentos de las otras estaciones de Vivaldi y con acciones todas ellas ecologistas.

–Pero ¿no cree que el Medio Ambiente merece ser protegido?

–Sí, claro, el deterioro del planeta es un tema muy serio, pero hay que estar vigilante porque esto puede generar cruzadas y legislar contra la libertad individual. Y, sobre todo, se tiende a nuevas religiones. Quiero decir que es importante que nos preocupemos por lo que vamos a dejar a nuestros descendientes, pero hay que vigilar la forma porque puede convertirse en una nueva forma de totalitarismo.

Bueno, pues espero que os haya abierto el apetito. A mi sí.

Y más ahora, que en RedLiberal hay más salud y más libre comercio...