No, no es mi intención aquí hablar de televisión, me refiero a un libro de un escritor estadounidense, Ray Bradbury, concretamente.
“Crónicas Marcianas” es una serie de relatos cortos que narran la llegada a Marte y la colonización del planeta por parte de los humanos, que provoca la caída de la civilización marciana y la extinción de los marcianos.
Quería daros a conocer este autor, que también tiene otra obra que junto con la mencionada, son las mas destacadas de sus títulos literarios, concretamente “Fahrenheit 451”, donde narra la historia de un lugar donde los libros están prohibidos y los bomberos se dedican a quemarlos. Sin embargo algunas personas se convierten en “hombres libros” aprendiendo y memorizando libros, al objeto de poder ir transmitiéndolos a hijos, familiares y amigo, y que esto a la vez lo hagan con los suyos.
El titulo de este libro hace referencia a la temperatura a la que el papel de los libros se inflama y arde.
En esta época donde la televisión forma parte de nuestra vida, creo conveniente hacer un hueco en este blog a este escritor, y escribir sobre él, ya que no es muy conocido.
Aquellos que ya lo conocíais, seguro que podéis aportar algo más, y los demás, pues ya tenéis el “gusto” de saber algo de él.
Leyendo con mi hija pequeña, un librito sobre las hadas, me encontré con una curiosa anécdota ocurrida en Inglaterra en el año 1918, dos muchachas se hicieron fotos con unas hadas que dijeron haber encontrado en los jardines de Cottingley.
Este jardín, fue visitado por numerosos curiosos, sin que nadie presenciará la visitas de esos seres encantadores, a excepción de las dos muchachas, llamadas Frances y Elsie.
Esta historia, tuvo un defensor a ultranza, que fue el creador del famoso detective Sherlock Holmes, me refiero a Sir Arthur Conand Doyle, que estaba convencido de su existencia e incluso escribió una historia acerca de ellas, titulado “el misterio de las hadas”.
Setenta años después de las famosas fotos, las dos muchachas, ya ancianas admitieron que las fotografías eran falsas.
A pesar de lo ocurrido, estos jardines de Cottingley, continúa siendo visitado por muchos turistas. Algunos, lo hacen por curiosidad, y los otros, porque creen en la magia de las hadas.
Mi hija, me decía, con una expresión contundente: quizás las fotos eran falsas, pero las hadas no.
El club de lectura de mi localidad, del cual tuve la suerte de ser uno de los socios fundadores, sigue su camino con ilusión y cada vez con más participación. Como prometí contaros como iba, pues dedico este post a informaros.
Libros como, "el viejo y el mar", "sin noticias de gurb", "seda", "el camino", "los girasoles ciegos", han sido los libros leídos hasta el momento. "sinuhé el egipcio" es el libro para comentar el próximo mes.
Las reuniones, están marcadas o perfiladas, por algunos contenidos fijos, tales como: "referencias literarias del próximo mes", " debate del libro del mes", "elección próxima lectura", "rueda de participación" donde se comenta algún ejercicio literario, y la pregunta de siempre "¿Que andas leyendo?.
Quiero invitar a los miembros de esta comunidad a pasarse por el mismo, y hacer algunos comentarios, así darle un nivel también internauta al club.
La pagina web: http://lectiolegens.blogspot.com/
Por cierto, en la rueda de participación, se preguntó por las "manías" de los lectores, donde las hubo para todos los gustos. La mía, por ejemplo, siempre me gusta tener un libro empezado. Si, cuando acabo uno, tengo que empezar otro al instante, aunque sea, leer la dedicatoria.
¿Y tu manía, cuál es?
Cuenta la leyenda, que en un viejo lugar, donde reinaba un rey lector, sucedió algo tan milagroso e importante, que los habitantes de ese lugar, se aficionaron a la lectura masivamente.
Le llego un documento, una sentencia escrita por el tribunal que se encargaba de hacer justicia, condenando a los malhechores y liberando los inocentes.
El documento en cuestión, decía:
“perdón imposible ejecutar sentencia”.
Cuando la leyó, Raúl, el rey, mientras degustaba aquél té negro, sonrió placidamente, porque la frase, le daba tanto juego, y ponía en sus manos, el destino del detenido, pese a haberse pronunciado el temido Tribunal.
Llamó al Jefe del Tribunal, para que liberase al preso, y éste se mostró molesto y contrariado.
Mirándolo a la cara placidamente, el rey le dijo, no te enojes, es vuestro veredicto, lo he respetado, tan solo he añadido "una coma", leedlo:
“perdón, imposible ejecutar sentencia”.
Esta fue una de las anécdotas que hicieron que los lugareños de ese viejo lugar, se aficionarán a la lectura. Seguiremos contando otras anécdotas.
Dedicado a mi compañero del club de lecturas "lectio legens" Andrés, el cuál nos deleitó con esta anécdota.
Ando metido en un proyecto, que consiste en la creación de un club de lecturas (o algo parecido), en mi localidad, donde nos podamos reunir una vez al mes, y hablar de libros.
Entre las actividades, he pensado que estaría bien, por ejemplo, elegir un libro, y que los miembros del club, los lea, y el mes siguiente comentarlos.
También, por ejemplo, adoptar un libro (si, como se adopta un hijo) de la biblioteca municipal, y hacerle un seguimiento, de la gente que lo lee, e intentar hablar con ello.
Asimismo, leí por algún sitio, que una vez al año, se distribuyen varios libros por la calle, con una nota, diciendo “este libro ha sido liberado de las estanterías, cuando lo leas, por favor déjalo abandonado, para que alguien lo recoja, y circulen los libros”. Creo que también, seria una bonita actividad.
Para fomentar la lectura, he pensado que quizás, visitando el colegio publico, e intentando organizar algunos eventos, y temas literarios.
En fin, tengo próximamente una reunión, el viernes concretamente, con muchas ideas en la cabeza, y no se como va a salir todo.
Quería compartir, con vosotros estos proyectos, y que me ayudarais con algunas ideas o comentarios, ya que seguro tenéis mucha mas experiencias que yo.
Bueno, se admiten sugerencias.
En cada sitio, en cada lugar, nos encontramos con expresiones curiosas, o por lo menos desconocidas, para todo aquellos que no nos encontramos en ese entorno en cuestión.
En mi pueblo, se utiliza una frase (también es cierto, que cada vez menos), que es la siguiente: “la vida, señora Catalina”, y que viene a significar algo como decir “la vida es así” a raíz de un acontecimiento inesperado o inusual.
Tiene su leyenda, y que paso a compartir con vosotros:
Cuenta la leyenda, que en los años 40 y algo, en una posada del pueblo, paraba un profesor, o mejor dicho un maestro. La pensión la regentaba una vecina llamada Catalina.
Se corrió un rumor, en el que se decía que este maestro, que tantos años llevaba por allí y que tan buena fama tenia, había tenido tocamientos o relación con algunos alumnos, o por lo menos lo había intentado.
Aunque sin haberse demostrado este hecho, pero en la época en que nos remitimos, los rumores eran algo mas que la antesala de la noticia.
El maestro, una mañana bajaba la escalera de la pensión con la maleta de viaje, y al final de la misma, la señora sorprendida le dijo:
- ¿Pero don Manuel, se va Usted?
- Sí.
- ¿Pero porqué?
- “La vida, señora Catalina”.
A lo largo de estos años, como ya dije anteriormente, cada vez con menos asiduidad, se emplea esta frase para contestar a algo, que no tenemos respuesta o que no tenemos la contestación adecuada.
Queda la leyenda compartida. Hasta otra.
Con sorpresa, y después de una mañana ajeteadra de papeleo, me encuentro con este "regalo" de Casa del libro. Iniciativa, que me parece fenomenal, donde los amantes de la lectura compartamos comentarios, libros, sugerencias, y lecturas.
Entre todos, seguramente haremos un sitio mágico, este blog.
De momento, la sonrisa, se me dibujo en el rostro.