SUCEDÁNEO
Teniendo la convicción que prácticamente era un sucedáneo. Lo sabía, lo intuía, e incluso en ocasiones se alegraba de ello.
No siempre serlo, era significativo de mala calidad, a veces, era algo especial, e incluso mágico que podía reemplazar a otro por tener propiedades similares.
Después de varios años, Raúl, meditaba sobre esto, mientras se disponía a tomar su taza de té diaria. Bebiendo a pequeños sorbos, y dibujándose la sonrisa en su rostro, no entienda como había llegado a pensar en esa definición.
Aunque bien es cierto, que nunca quiso sustituir ni compararse al marido de Mónica, pero en cierto modo, llevaba tiempo siendo su sucedáneo.
5 comentarios - Escribe aquí tu comentario
jiji que bueno...
buenmos diiiiiiiias : )
si a él no le importaba....
Un besote,
Es mejor ser el original, pero si se conforma con ser el sucedáneo ...para gustos están los colores.
Me ha gustado mucho, primero pensé en el sucedaneo del chocolate VALOR, luego me entró la risa con el final tan chulo que le has puesto y que yo no me esperaba.
Besos.
Cada vez hay más sucedaneos..hasta de las cosas mas insospechadas..je je
Un beso.
gracias por vuestros comentarios.
saludos.








