DEDOS.
Cuando Alicia observó con detenimiento la mano de Raúl, mientras tomaban té en la cafetería de la esquina, no tuvo más remedio que sonreír, aunque disimulamente para no llamar la atención.
Un mes atrás, había leído con detalle un estudio de quiromancia, y en concreto sobre los dedos, sus significados en base a su longitud, grosor, etc.
Recordaba, que entre otras cosas que cuando el dedo índice y el anular, son iguales, era indicativo a ser una persona con cierta cercanía a la homosexualidad.
Su incredulidad era uno de los rasgos más profundo de su personalidad, pero después de haber pasado la noche anterior con Raúl, pensaba con la sonrisa dibujada en su rostro, que quizás seria conveniente empezar a creer en algunas cosas.
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Bien descrito, conciso, pero no se puede decir mas con tan pocas palabras. Después de pasar la noche con Raúl, Alicia empezó a creer en la quiromancia. Es una idea ingeniosa. Me gusta. Un saludo.
gracias. siempre estamos a tiempo de creer, en algo que se hacia increible.
saludos, y gracias por visitar mi blog.
Siempre, en la vida por fortuna o por desgracia nos hace verla de forma distinta, y la vida en si misma nunca nos deja de sorprender.
muy bueno, Diego








