KAFKA Y LA MUÑECA VIAJERA.
Leí la anécdota en un libro de Murakami, concretamente en “kafka en la orilla” y en un articulo de Millas, y la verdad me encantó y me conmovió bastante.
Pero un día ojeando literatura infantil y juvenil, para regalar a mis hijas, me encontré un libro sobre esa anécdota que Jordi Sierra I Fabra noveló con tanto éxito, que fue premio nacional de literatura infantil y juvenil.
Kafka y la muñeca viajera, narra como en el último año de la vida del escritor, un día en el parque Stegilitz de Berlín, encontró a una niña que lloraba desconsoladamente. La niña contó a Kafka que había perdido a su muñeca, pero éste le explicó que su muñeca estaba en realidad de viaje y que a través de él, el cartero de las muñecas, podrían estar en contacto. Así, durante tres semanas, Kafka fue escribiendo y entregando cartas en nombre de la muñeca viajera a la pequeña.
Aunque esta catalogado dentro de la literatura juvenil, el libro no es un cuento para niños; se trata de una novela sin edad, que hace renacer en el lector las ganas de vivir y también a la vez, nos hace más humano.
Es cortita, y merece la pena, disfrutar de esa lectura.
6 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Eeeeeeeeh! Me encantó este libro!!! Lo recomiendo por la entrañable e insólita anécdota.
Pura ternura!
Te dejo un enlace a un post que publiqué hace tiempo sobre "Kafka y la muñeca viajera" Un abrazo!*http://www.librodearena.com/tarasia-/post/2007/06/29/la-muneca
Loable corazón el de Kafka con la pequeña. De verás me encanto.Muy dulce y tierna y nos permite mirar un poquitin hacia el fondo del corazón de kafka.
Conocía la anécdota y me parece de una gran ternura.
Un beso
a veces una persona de renombre y objeto de estudio, de quien creemos conocer todo, puede revelarnos una dimensión que nos sorprende gratamente, este es el caso de Kafka.
no recordaba el episodio, y me ha sorprendido por su ternura.
un abrazo...y gracias por tu coment en mi pulp, un honor tenerte por lector.
No conocía esa anécdota, gracias por traernosla.Toda la peculiaridad de una historia así de la mano de una niña son al final preciosas, los niños con su inocencia, nos enseñan mucho de la vida.Saludos
Es una anéctota preciosa, de esas que siempre piensas... ¿y porqué no se me ocurrirá a mi algo tan sencillo y a la vez tan grande?...
Tomo nota del libro.
Un beso.








