Confesiones heréticas de una renegada de la Política
Ya no creo en la política, de ningún color que sea. Porque el único resultado visible de tanta ideología en pugna es la división, la discordia y la violencia gratuita entre seres humanos inocentes que igualmente nada tienen que ganar y que, para peor, de no mediar esas diferencias ideológicas quizás podrían entenderse bien y hasta llevarse de maravilla.
A veces me pregunto qué más tiene que pasar en este mundo nuestro para que la Humanidad por fin se dé por enterada de una vez y para siempre de que la violencia no es el camino. Que aunque a corto plazo parezca redituable para algunos, a la postre acaba siendo letal para todos!
Tampoco creo ya en las revoluciones. A la vista está que solo sirven para sembrar más violencia, caos, muerte y destrución. Y a la postre no solo que no solucionan nada, sino que abren las puertas a pesadillas nuevas y más tenebrosas que las que vinieron a interrumpir.
Por el contrario: si habrá alguna revolución positiva alguna vez, deberá ser una silenciosa revolución interior que se produzca en el alma y la conciencia de cada ser humano, sin imposiciones externas.
Yo creo en esa única revolución redentora: la revolución interior de cada individuo que opte voluntariamente por rechazar la violencia, por tentador que el recurso a ella le parezca. Que cada individuo decida empezar a cambiarse a sí mismo antes de cambiar al mundo. Que decida poner fin a sus propios excesos e injusticias diarios, por insignificantes que le parezcan en comparación con los grandes delitos de los monstruos archicriminales, en lugar de seguir sembrando el odio y la violencia en nombre de un futuro mejor que a la postre nunca llega.
Cuando cada ser humano haya decidido que la violencia no es el camino, y optado por ser él mismo lo mejor que pueda ser para con sus semejantes, ese día todos los males se acabarán por sí mismos, sin necesidad de derramar ni una gota de sangre, ya sea inocente o culpable.
Hasta entonces, a armarse de paciencia. Porque habrá que seguir soportando muchas cosas espantosas, especialmente de parte de los buenos y bienintencionados.
---------------------------------------------------------------------------------------------Domovilu-.
5 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Hola Domovilu, me encanta como manejas la pluma. Muy buen pronuncio, me gustaría leer más mensajes tuyos relacionados a este tema. La Política es un gran escudo utilizado por quienes no sirven para nada y requieren de esta para lograr notoriedad. No importa los medios sino el fin, aunque esto signifique reveses violencia y sangre para otros.
Cada vez que entro a estas paginas te busco; me alegra que hayas vuelto a escribir
Así es: estoy retomando un poco mi viejo y querido Blog demolido y abandonado, aunque ya no le presto la atención que le dedicaba antaño. Ahora estoy oficialmente instalada en La Coctelera, y por aquí solo me paso cuando tengo algo especialmente digno de atención que transmitir.
http://www.lacoctelera.com/domovilu
Allí es donde me siento más cómoda por lo pronto.
-¡Gracias por tu visita!
Muy buenas.
Cómo tengo un poquitín de tiempo, he podido leer este articulo. La verdad que has dado en el clavo, con mi pensamiento político. Creo que al tener al pueblo divido, consiguen que lo puedan gobernar más a su antojo. Mientras los seguidores de lo dos principales partidos politicos, se pelean por idioteces creados por ellos mismos,para entreternos y no dejarnos pensar por nosotros mismos...
Para renediar esto, necesitamos a un Robespierre que haga una limpieza...
Un saludete
Sorry, Colegui, pero con la violencia desenfrenada, lo único que se consigue es entronizar tiranos nuevos. La Historia está plagada de sangrientos ejemplos!
:-(
Que bien escribes! Aunque yo creo que la políica es el arte de convencer, no de engañar. Es cierto que hay muchos engaoños y un gran número de mentiras, en especial con el actual presidente, pero los políticos (en un principio) quieren aportar cosas nuevas a nuestro país.







