En el extraño proceso de reconocimiento me reinvento, descubriendo cada fina partícula de mi rostro, engrosando cada átomo de mi fisonomía, cada escrúpulo de mi memoria, cada rencor de mi agonía. Y me doy cuenta que soy aquello que no soy, que me defino a través de mi no definición. Que mi no vida es más productiva que la propia vida. Carezco de conclusiones reales, pero mantengo firmemente el argumento de la nada más infinita, aquello que no nos limita, el vacío profundo que no por ello negro ni poco luminoso. No sabría explicar el porque de mis extraños pensamientos, pero a veces en días nublados mi mente divaga y actúa por su cuenta escapando a las cadenas de mi control, y haciéndome prisionera de su propio rumbo.
Lunes y tu ahí sentada, martes y yo aquí expectante, miércoles ya es hora de volver, jueves y llueve, viernes y vienes, sábado retrocedes, domingo se acabó, desisto,
Música es oír el viento de las hojas, la brisa en la orilla y el sonido de los pájaros en primavera. Sonido es la carcajada sin escrúpulos, el lamento desgarrado, el estruendo del simpatizante, y ahora te propongo que adivines quien soy yo, te doy una pista no sueno a hoja ni a viento ni a quejido.
De quien obtienes tu reflejo de la sombra o del espejo.
Me río de mi locura, no quiero mezclar poesía ni con locura ni con tragedia ni con nausea ni con desesperación. Vamos a poner cordura a este guirigay. Zulema, me gusta como suena. Asier, también. Licor, puede, válido tal vez. Domingo, carente de ambición. Luna, manido, frío, usado y desusado. Niñez, viaje predecible. Por favor necesito emoción y vedad. Armario empotrado, puede valer, es valiente, singular. Otro intento por favor. Cocina, demasiado vulgar; los poemas no se tejen con palabras de la calle, musicalidad por favor, la poesía sólo es música carente de sentido. Armonía, eso no vale te di la pista. Amor, no, se han hecho demasiadas tragedias en su nombre. Ojo de pez, me gusta, suena a título de poema, a estandarte, a lema, y a causa. Lunes, puede, prueba con miércoles es más afinado, más melódico. Tres, siempre me gustó, corto y ágil, me sirve tres.
Aquello que se caduca huele a podrido, no dejes que las dudas caducen tu propia existencia, hay que saber pasar página antes que el olor a corrompido nos axfisie por completo.
Lunes 34 de Mayo del año 10. Nadie para recordarte, nadie para olvidarte, las dudas pasan factura, la muerte se avecina y tú ni te inmutas, 20 de Diciembre del año 1.000 perdedor de su propia vida, carestía encarecida, hipotecada vida, senda sin retorno, salida escondida. Ábreme la puerta que quiero respirar la vida, en el año 10 en el año 1.000 hoy por ejemplo.
Ya me extrañaba a mí que consiguiera ser feliz, ya sabía que la marabunta brotaría, que la calma era ficticia. Soy de naturaleza complicada y atormentada, y esto es un hecho. Quemo, y hiero, me quemo y me hiero, por eso aléjate. Escribo para justificar que toda mi esterilidad para la vida tiene un sentido.