El día ha amanecido igual
El día ha amanecido igual
que el resto de los días.
La misma luz alumbra
las lozas en las mismas aceras.
Las mismas sombras arrojadas.
El mismo olor a café sale
de las mismas ventanas.
El mismo chocar metálico se oye
de agua sobre placas de ducha.
Las mismas voces de mujer
despertando a sus retoños.
El mismo rechinar de las persianas
de tiendas y tenderetes.
El mismo aroma a pan horneado.
El mismo ronroneo de motores
que se desperezan.
Las mismas verjas que se abren,
dando paso a un sinfín
de historias diversas.
4 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Entonces hagámoslo diferente, la rutina es demasiado pegajosa.
Me acordaré de estas lineas mañana.
Gracias!
Se trata de estar en sincronización, ¿cierto?. Ese "mismo" que tan bien describes, queramos o no, está en constante movimiento..., girando sobre sí, y alrededor del Sol, y ¡además en expansión!, y,...
Saludo emmanuel
Las mismas verjas que se abren, sí...
Pero las diversas historias que hay detrás no dejan de ser siempre iguales, también...
El mismo verano, la misma sombra, el mismo hueso de albaricoque con el que hacía silabatos en tardes tórridas como ésta. Enmanuel, esta salmodia tuya la disfruto tanto como la entiendo, quizá más. Por mi parte, enhorabuena por seguirle el hilo a los lagartos con tanta solvencia.






