Ardo por retozar en tus humedales,
Ardo por retozar en tus humedales,
por emprender en tu senda
el camino de ida y vuelta.
Ansío calmar la sed
en tu manantial de agua clara
y zambullirme para refrescar mi piel
mientras se deslizan, suave,
sus gotas hasta mi cintura.
Avaricio la esencia de la savia
de tu tierra y los frutos
madurados al terso sol.
Anhelo recorrer tu continente
de un extremo al otro,
y dibujar con mis dedos
los sinuosos contornos
de tu más detallada cartografía.
6 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Siempre en pos de ese ser que nos redima, nos acoja en su oasis casi de forma bíblica, dándonos de comer o de beber. Buscamos un ser generoso, pero, sabremos serlo nosotros?
Reflexiones al son de tu bello poema, Emmanuel. Abrazos, FHH
Verdaderamente hay ardor en tu poema Emmanuel y deseo expresado tan intensamente que diría más que deseo necesidad, de sentir a borbotones. Sigue deleitándome por favor.
Un saludo
Exquisito viaje por la geografía humana.
Costuras de un cuerpo, laderas o ríos, recovecos en definitiva, para exploradores ansiosos y "sin escrúpulos".
Precioso poema, me ha gustado mucho la forma tan bella que tienes de expresarte. Enhorabuena y gracias.
Vaya! Qué maravilla! Me ha gustado mucho, mucho, mucho. Que cosas, nunca me había pasado con un poema imaginarme a la persona que lo ha escrito recitarlo y cuando lo he leido me he imaginado al poeta ( tú ) pues dentro de mi imaginario. Probablemente no coincida, o sí, quien sabe, pero el poema gana si lo sientes recitado. Estupendo, de verdad. Saludos! Gracias por venir a verme a mi blog






