¿SUEÑOS?

Hace un mes que no me sentaba a escribir aquí. No porque no lo haya pensado cada uno de los días. Primero me costaba escribir porque tenía una gran preocupación por un problema de salud familiar, que, la verdad, no me dejaban demasiadas ganas de escribir. Y luego, porque he estado muy liada con un montón de historias. Hoy, que retomo el teclado, deseaba transmitir esto.
Ya desde muy niña pasaba horas perdida en el jardín secreto de su imaginación. Le gustaba inventar, imaginar, escribir aquello que sus retinas veían más allá de la dimensión de la realidad. También le gustaba bailar, coger un micrófono e interpretar. A veces jugaba sola ante el espejo a lo que deseaba ser de mayor: “Actriz”. Posiblemente una fantasía ridícula ambientada por la proyección glamorosa del séptimo arte.
Aquellos sueños parecían pugnar con su gran timidez. Pero, llegado junio, cuando el telón del teatro principal se abría y se alzaba sobre las puntillas, el mundo era suyo. Volaba y se crecía sobre el escenario. Cuando representaba una obra, cantaba una canción o presentaba una función infantil... el mundo era suyo.
Con los años el realismo llamó a su puerta. Ingeniero, físico, médico… esas y más carreras de ciencias le eran recomendadas por sus profesores relegando aquellos sueños de la infancia al capitulo de quimeras y dulces recuerdos de actuaciones e ilusión entre bambalinas que jamás esperarían retorno. Estudiar una carrera "con salida" parecía de obligado cumplimiento a los ojos de todo el entorno. “Puedes llegar lejos” ¿Dónde? Se preguntaba ella. ¿La proyectaría el intelecto científico a mayor felicidad que la vocación? Seguramente sí. La creatividad estaba bien. Pero el futuro exigía asentar los pies en la tierra y prepararse para algo más normal.
Fueron muchas las ocasiones en las que luego se cuestionó quien es el encargado de colgar el calificativo de “normal” a algo. Pero ya era tarde. Ya había elegido. Había elegido estudiar empresariales. Y, mientras sedaba la insatisfacción de la frialdad de los ratios entre versos y prosa poética cantada a un diario, consiguió aquella cartulina que enmarcar y colgar en la pared de la que jamás se sintió orgullosa.
Y, llego la hora de usarla. Y, durante años, el aire de las oficinas se volvía irrespirable. El tiempo pasaba denso, cansado, falto de frescura. Los años sucedían y el día a día tomaba un olor rancio, ajeno, sin color a futuro. Existía laboralmente carente de algo, ausente de su identidad entre ratios y números. Ataba a un mundo que no era el suyo, no se encontraba en aquel ambiente por más que lo intentara. Pero, ya era tarde. “Si se pudiera volver a empezar…”, repetía los ojos perdidos a veces entren los juncos de la resignación.
Pasaron los veinte, los treinta… ya se acercaban peligrosamente los cuarenta, y lo único que la había sentir viva en el especto profesional, era escapar de él para refugiarse en las letras, en la novela que había comenzado a escribir.
Poco más de un año restaban para alcanzar la cuarentena cuando la necesidad fue más fuerte, cuando aulló el “¡Basta!”. Rompió con todo. No sabía de donde surgía esa voz que le exigía un replanteo. ¿De su interior? ¿De su gente? De aquellos comentarios que repetían: “¿Qué hace alguien cómo tu en un mundo cómo este? Necesitaba un periodo de barbecho, precisaba escuchar aquella voz sin timbre ¿Era realmente tarde? ¿Por qué?
No había transcurrido un año cuando editaba aquella novela a la que llavaa cuatro dedicando su tiempo libre. Y, entonces, todas aquellas presentaciones, aquel encuentro con los micrófonos, el romance con la radios y el coqueteo con las cámaras de televisión, le recordaron sus antiguos sueños de niña. Seguía trasformándose cómo entonces, seguía vibrando y respirando intensidad. Y, además, esta vez, su entorno lo que le gritaba no era que debía hacer algo “normal” sino que tenía que seguir en eso en lo que ya no era tan absurdo pensar.
Todo aquello fomentaba unas preguntas. Tímidas, pero claras. ¿Sólo sueño? ¿Porqué no estar a tiempo de convertirlo en realidad?
Sólo seis meses de después de editar era contertulia en un programa de televisión local, era requerida para desarrollar presentaciones literarias, moderar mesas o actuar de jurado, había grabado un corto de cine, seguía escribiendo su segunda novela, actuó de gabinete de prensa, entre otras cosas, y había presentado la gran gala de un certamen nacional de moda que seguía dando que hablar. Cada uno de los trabajos en los que intervenía le permitía conocer nuevas personas e introducirse en nuevos campos del mundo de la comunicación. Ese en el que se sentía renacer, ese en el que vibraba, ese que fue un sueño que ahora pisaba. Pero, sobre todo, ese en el que ahora sabía que debía seguir intentándolo.
Quizás esa niña, esa mujer de cuarenta, tenga que regresar un día a sentarse ante balances y cuentas de explotación. Quizás, probablemente. Si ha de ser, será. Pero jamás olvidará estas experiencias. Y, sobre todo, nunca podrá reprocharse haberse quedado sentada lamentando un sueño simplemente porque un día se equivocó y el miedo quiso atarla a ese error contándole que era tarde para retomar las riendas de su vida.
Un besazo para todos, como siempre… con sabor a mar.
23 comentarios - Escribe aquí tu comentario
me has deleitado con tu texto excelente esos sueños de niñez
qué todos hemos tenido alguna vez
muchos los hemos cumplidos otros
no , pero nunca es tarde si la dicha
es buena cariño ,
pd. espero y deseo qué esos ploblemas de salud se areclen cariño con todo mi amor manoly.
Querida Geno, yo que conozco a tu protagonista y sé de sus sueños y realidades, de sus talentos y temores, te diré que, pasé lo que pase, siga con sus sueños o vuelva a los balances, esa mujer de cuarenta es un ser excepcional como persona, una mujer hermosisima y su calidad literaria y como comunicadora está muy por encima de lo que se ve en cualquier escenario de este mundillo nuestro. ¡Qué le quiten lo bailao!.. y que no deje nunca de soñar, de bailar, de sentir, y de desnudar su talento a los que la queremos y admiramos.
Un beso con sabor a amistad y lealtad.
Gracias Manoly por la dulzura de tu comentario. Es verdad, nunca es tarde si la dicha es buena. Para conseguir o para intentarlo. Bienvenida a mi rinconcito de arena, cielo. Ese lugar donde me siento tan bien y espero volver a pasear más a menudo.
Un besito
Querido Fran, te diré que los sueños de esa protagonista, o por lo menos lo que está viviendo, ni hubieran sido posiles de no haber tenido amigos como tu, que confian y alientan.
Y, puedes estar seguro de que lo disfrútará y seguirá dando lo mejor de sí. Y si tiene que volver a las cuentas, llamará a su amigo y le dirá: "Fran, estoy deprimida, necesito un abrazo" Porque mejor o peor comunicadora, en lo que destaca y triunfa esa protagonista es en saber elegir a sus amigos.
Un besazo
Jartica estoy de ratios, pero me dan de comer... y por las tardes leo, os leo y escribo (tb. hago otras cosas)... somos nosotros quienes calificamos de quimera al sueño que no nos atrevemos a realizar. Quien tenga valor y suficientes ganas lo conseguirá... quien sepa manejar las circunstancias... En definitiva quien se atreva.
Me encanta el dragoncito de la foto.
Bienvenida. Creí que te habías quedado en "Aquella casa"...
Eso Sorti: "Jartica". Y encima de tenerte harta, no daban bien de comer (que al fin y al cabo, ese es el chiste de trabajar), y ocupan todo el día, pos ya me contarás. ¡Alaaaa! Jornadas partidas por todas partes para jod... todo el día y no dejarte hacer nada más. Pa morirte de un ateque de ilusión.
Ami tambien me encanta el dragncito. Jaja, él es el culpable de que seleccionara la foto. Oye, se la doy un beso, ¿se me transformará en un ardiente príncipe azul?
Besotes.
Querida: Enhorabuena: los sueños se hacen realidad cuando no sólo se sueñan y se desean, sino cuando se tiene el coraje de poner el alma y el corazón y toda la piel en cumplirlos y tú los has hecho. Estoy más que orgullosa de esa niña que soñó y de esa mujer que cumplió sus sueños.
Felicidades
Un beso enorme
¿Que contestarle a una mujer coraje? A una libelula que despliega sus alas porque tuvo el talento y el tesón de volar. No lo sé, Feli, no sé a donde llavará todo esto. Quizás a otro bonito recuerdo. Pero cuando se cree en algo hay que intentarlo. Y, mucha de la culpa de que crea que es posible la teneís vosotros que, cuando me sobrecoge ese previo miedo escénico (inevitable por otra parte), me vestís de seguridad con vuestra confianza.
Un besazo
Precioso post, y tratandose de sueños... pues me tienes de tu lado...
Un abrazo, querida y ANIMO!
Yque no nos quiten los sueños ¿verdad? Algunos son realizables y nada se pierde con un punto de positivismo y ganas de luchar.
Un abrazo
Personalmente opino que en la vida hay que disfrutar, en todos los aspectos, incluido el laboral,y siempre que los sueños-deseos propios no perjudiquen a otros.
Me alegro por esa mujer valiente que se plantó con su sueño y ha podido hacerlo realidad. El tiempo que dure no importa, sobre todo importa que se ha hecho realidad....
un besote,
Miquerida Geno, preciosa historia, preciosos sueños cumplidos, preciosa tu toda, el cuerpo y el alma.
¡¡¡Como me gusta verte por aqui!!! .. estas dunas de arena no son lo mismo cuando faltas.
Ven mas vecesssssss
Besicossssss
Encuentro una fluidez y un modo delicado y directo de transmitir los sentimientos sobre el papel o sobre mi triste pantalla de ordenador
Felicidades, vendré a visitar tu escritos amenudo
¡Que razón tienes, Violette! Los sueños deben ser cumplidos limpiamente. Son demasiados los logros cpnseguidos en este mundo a costa de otros.
A esa mujar le queda mucho camino, quizás de regreso, esto es dificil. Pero a cada paso que da más necesita seguir.
Un besote.
Querida, Vagabunda. ¡Cuantas veces me he acordado de ti estos días de ausencia! NI te lo imaginas. Tanto cuando estaba tan preocupada como cuando estaba disfrutando enfrascada en alguna cosa.
Un fuerte abrazo, que espero darte pronto en persona.
Bienvenido a este rincón, Damian. Espero que te sientas bien aquí. De eso se trata, de contartir. Ideas, sentimientos, vivencias ¿que importa? Simplemente compartir.
Un abrazo
Me alegro que tus sueños se hicieran realidad, me alegro que replantearas tu vida, me alegro que ahora seas más feliz, me alegro de haberte visitado.
Saludos.
Muchas gracias por tu visita. No sé hasta que punto podrán acabarse de hacer realidad. Pero no me arrepiento de haberlo intentado. Nunca olvidaré estas experiencias.
Un abrazo
En ocasiones los sueños se hacen realidad y en caso contrario no debemos nunca dejar de soñar. Soñar es parte de la vida, vivir es arriesgar, arriesgar aumenta las posibilidades de ganar y por tanto de llegar a convertir en realidad esos sueños.
Me da la impresión de que en la protagonista de ese relato hay mucha fuerza, sensibilidad y sobre todo autenticidad. Acabo de terminar de leer una novela titulada "Las herencias del tiempo" ¿te suena?, ahí hay mucho de todo eso.
Un beso desde el sur.
¡Hola!
Jamás imaginamos de pequeños lo que acabaríamos siendo de pequeños. Sin embargo, en nosotros ya se vislumbraba nuestro futuro. Sólo quien cultiva su imaginación algún día acabará viviendo de ella.
Gran blog y magnífica entrada. Enhorabuena.
Saludos. Y si no te importa, te agrego a mis amigos.
Muchas gracias Pseudopoeta por tus entrar en este rincón. Me alegra que te guste. Es una manera, de seguir cultivando (como bien dices) y al mismo tiempo compartir.
Un abrazo
Querido Rafa. ¿Que sería de nosotros si dejaramos de creer, de luchar, y de estar... un poco locos?
Me alegra muchísimo que te haya gustaod esa novela. Cómo dijo su presentador: "Esta escrita con la piel" quizás por eso guste.
Un besito
Hola Esencia.
Hacia tiempo que no te visitaba, mil perdones, ando siempre con muchas cosas en la cabeza.
Esta narración que está genialmente expresada, no hace falta que te lo diga, creo que tiene mucho de realidad y poco de ficción.
Yo a veces me veo un poco así, aunque tenga 28 años, no sé, siento que me voy a cansar un día de mi vida, y lo voy a mandar todo a freir monas. Sería una locura, sí, pero sería una locura tan simpática...
Hay que intentar los sueños.
Tengo que leer tu novela, joo!
Besitos!





