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entre viñetas: explorando mundos de papel...

durán

El cosmonauta no sabe hacer listas de lo mejor del año. (Tampoco de lo peor, aunque piensa que sería, quizá, más esclarecedor del estado de la industria...) No sabe porque, en gravedad cero, la memoria es frágil, y uno tiende a recordar el efecto que le produjeron las cosas más recientes, nada más.

Pero, si tuviera que hacer una lista de las mejores cosas que ha leído en el año que muere, sin duda entre los primeros títulos estaría El viaje de Gasparetto, de Luis Durán. Y no únicamente porque lo haya leído ayer mismo: todos los libros de Durán han quedado en su memoria debido al alto disfrute de su lectura. Son cosas que pasan con poquita gente, de un tiempo a esta parte: Jaime Hernández, Sfar, poquito más.

Lo difícil es explicar por qué. De la misma manera que con Keko hay un algo obvio y a la vista a lo que aferrarse, que es lo plástico, el poder hipnótico de su grafismo (tan a la vista y obvio que oculta una cierta falta de sustancia detrás de lo visual, que va revelándose despacito, conforme los días pasan...), con Durán es la fábula misma la que fascina desde las primeras planchas, y es una manera de contar única, personal e inconfundible, y es una manera de dibujar también personal y única, que repele a muchos, seguro, pero que una vez se entra en su universo es ya inseparable del relato. Y la fábula fascina por muchas razones, no todas tangibles. Se explica bien en el prólogo, de Jesús Jiménez Pelayo.

El viaje de Gasparetto habla de mentiras y verdades. Habla de realidad y de ficción, también. Habla de la necesidad de esta última, que es también la necesidad de vivir engañados, de alguna manera.

Y habla de más cosas. Como todos sus trabajos, es una fábula. Como en todos sus trabajos, la moraleja es lo de menos: lo que cuenta y cómo lo cuenta, los personajes, la magia... eso importa en sus páginas.

El cosmonauta reconoce sentir debilidad por el mundo de Luis Durán. Pero no se siente parcial cuando insiste en que El viaje de Gasparetto es un excelente libro, uno de los mejores del año sin duda, y quizá uno de los mejores del propio Durán: está muy medido, el ritmo, las elipsis, los silencios...

Algún día alguien debería plantearse elaborar un texto meditado en torno a Luis Durán y su universo poético. Incluso hacerlo de la mano del propio protagonista: un diálogo en torno a sus diferentes obras, a sus influencias, sus intereses, sus aspiraciones.

A la espera de que alguien se decida, el cosmonauta vuelve a abrir el libro y retoma, al azar, la aventura de Gasparetto. (Es otra de las bellezas de los libros de Durán: la posibilidad de diferentes relecturas. Siempre hay más detrás, más por ver, más por comprender... y más por disfrutar.)


5 comentarios - Escribe aquí tu comentario

lo dijo JJP 31 Diciembre 2006 | 06:24 PM

En lo de Gasparetto, coincido plenamente con usted.

O usted conmigo, que para el caso es lo mismo.

Incluso coincido en lo de que puede ser -aunque tengo aún que pensarlo detenidamente- la obra más redonda de Durán hasta el momento.

Gracias por la puntualidad británica.

Déle recuerdos al cosmonauta. Y dígale que la falta de gravedad afina el seso y, sobre todo, libera de cualquier atadura, de cualquier dependencia, de cualquier prejuicio, algo esencial para cualquier valoración de un algo artístico, y aun no artístico.

lo dijo fnaranjo 31 Diciembre 2006 | 06:53 PM

Ah... gracias, por la parte que me toca... como cosmonauta. :)

Un saludo, y feliz año.

lo dijo señor punch 4 Enero 2007 | 07:53 AM

sobre listas puede que un día me anime, a la vista de lo leído, a compartir impresiones con Spiff, si saco tiempo.

Sobre Durán, lo ha clavado, cosmonauta. Su poética atrapa, y uno ya extrañaba el lapso en un autor hasta ahora veloz y prolífico. No soy, como siempre, completista, pero suele gustarme mucho.

Y en lo del texto mediático, uno sigue llorando la ausencia de revistas periódicas sobre tebeos en España: DDLV sabe a poco y su goteo le perjudica mucho, y otras fuentes son demasiado específicas de un género. Y quien se crea que con el bosque de bitácoras está servido, cree mal. Es otro medio, y es proclive a los huecos, a la falta de rigor y poco análisis coyuntural (me incluyo). Hay excepciones, pero es que, simplemente, un blog no tiene que ser una reista, es otra cosa, ni siquiera algo profesional en el sentido que debería serl una publicación.

lo dijo fnaranjo 4 Enero 2007 | 06:06 PM

En efecto. Un blog es casi siempre, y por definición... otra cosa.

lo dijo El lector de comics 7 Enero 2007 | 01:36 PM

Estoy de acuerdo con lo que comentas de Durán. Es un autor excepcional. Para hablar de su obra se requiere de un lenguaje nuevo.

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