luchadoras
Luchadoras es un libro editado por Sinsentido en su nueva colección Sin Nosotras, dedicada a los trabajos firmados por mujeres. Una colección, por cierto, que no puede haber empezado con mejor pie: Sonia Pulido, Rutu Modan, Peggy Adam...

Es precisamente Peggy Adam quien firma Luchadoras, un álbum seco y de tintes oscuros que desarrolla su peripecia en Ciudad Juárez, con el trágico enigma de los cientos de mujeres asesinadas como telón de fondo.
La autora pinta un paisaje desolador, en el que la violencia está a flor de piel. Una violencia fría, cruel y deliberada. Violencia de género, asumida por todos, asimilada. Violencia terrible por eso mismo: porque está aceptada como cotidiana. Y lo pinta con buen pulso, con un grafismo que recuerda un poco a la Satrapi en lo esquemático, pero también al mejor Beto Hernández en lo expresivo. Un grafismo que abunda en las masas de negro, en los contrastes, en la luz descarnada.
El motor argumental es una historia de amor, como está mandado. Y una historia, en paralelo, de desamor. Quizá los personajes resulten en exceso simplistas, y quizá el final sea más previsible de lo que quisiéramos (pero no menos melancólico), pero en general se trata de una lectura sólida, de las que no defraudan; y tiene un puñado de imágenes, un puñado de momentos, que impactan. (Impacto emocional e impacto estético: ambos. No es poco.) Se beneficia, además, de una agradable sobriedad por parte de la autora, que procura ir al grano en todo momento, sin recrearse en consideraciones superfluas.
Un libro a tener muy en cuenta, sin duda.





