señor vermut
El señor Vermut, Carlos Vermut,
firma un libro insólito, alejado de modas y modismos, cerrado en sí mismo, fiel a una sensibilidad que mira lejos para buscar sus fuentes.
El señor Vermut retoma el gusto por lo fantástico, y lo hace desde la fábula de gusto oriental y ademanes contemporáneos en lo formal. Y cuenta con placer, se le nota: el placer de fabular, de fantasear, de soñar.
El señor Vermut tiene algún fallo a la hora de plantear los tiempos muertos y las transiciones, y leer su libro es un ejercicio que resulta, en ocasiones, demasiado acelerado, justo donde no debería serlo: es, seguramente, un déficit de experiencia. Pero es un déficit que se ve compensado, casi siempre, por un gusto exquisito en lo plástico, deudor de un montón de cosas desde las años 50 para acá, un montón de cosas asimiladas y ordenadas, con su norte u con su sur bien definidos, coherentes, cuajadas.
El señor Vermut y su libro se hubieran beneficiado de una edición más tradicional: el formato de álbum europeo y la tapa dura hubieran sido de agradecer. (También un corrector a la hora de repasar los diálogos, que algún gazapo se ha colado...)
Del señor Vermut, Carlos Vermut, esperamos grandes cosas en nuestra órbita. Semillas hay en los trabajos que le hemos visto en El Manglar.
El señor Vermut, Carlos, ha firmado uno de los libros más inesperados y sorprendentes del año pasado. Busquen, lean y guarden. Y anoten a su autor en la agenda de la gente a seguir...
3 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Al Cosmonauta y a mucha, mucha gente, que mola muuuuuuucho!!!
Besitos en órbita
Pues habrá que apuntar el libro en la lista de cosas que leer. Gracias por la sugerencia, siempre se agradecen nuevas lecturas tan interesantes como la que nos muestras aquí.
Un saludo.
gracias, lo buscaré.
saludos.





