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FRANCISCO ARIAS SOLIS

PRESIDENTE DE INTERNAUTAS POR LA PAZ Y LA LIBERTAD Y DE FORO LIBRE

GUSTAVO ADOLFO BECQUER POR FRANCISCO ARIAS SOLIS

GUSTAVO ADOLFO BECQUER

(SEVILLA, 1836-MADRID, 1870)

“En donde esté una piedra solitaria

sin inscripción alguna

donde habite el olvido

allí estará mi tumba.”

Gustavo Adolfo Bécquer.

LA VOZ DEL ULTIMO ROMÁNTICO

“La poesía española contemporánea –escribía Juan Ramón Jiménez- empieza en Bécquer”. Y Aquilino Duque al comentar el papel de Bécquer nos decía: “Fue el primero de los clásicos del siglos XX por haber sido el más hondo de los románticos del XIX”. Y por si fuera poco, en 1957, Luis Cernuda escribía: “Bécquer desempeña en nuestra poesía moderna un papel equivalente al de Garcilaso en nuestra poesía clásica: el de crear una nueva tradición, que lega a sus descendientes”.

La poesía en verso de Bécquer es la historia de una aventura sentimental que incluye el destino del hombre desde antes de la cuna hasta más allá de la sepultura.

En sus versos sintió e imaginó que sentía; a sus sentimientos –tan auténticos los imaginados como los vividos-, mezcló leves reflexiones filosóficas, pero siempre su sentir era dominante. La historia sentimental que se nos canta en los versos de Bécquer se produjo de manera esencial, adentrada hasta lo más entrañable, y dejando mínimo margen a cualquier elemento circunstancial. Es una poesía en la que se hace abstracción del tiempo y del espacio, o se los reduce a datos secundarios que unas veces son indefinidos y otras son insignificantes. Lo único que cuenta sustantivamente es el sentimiento del poeta, posible en cualquier lugar y tiempo.

Le tocó nacer a Gustavo Adolfo Bécquer en la época álgida del triunfo romántico. Un año después de este nacimiento Larra se disparaba un tiro. Sus vidas, las más nobles y hondas del romanticismo español, se cruzan casi sobre el mismo escenario de sus distintas desdichas. Con Larra se marcha la parte amarga, satírica y dura de nuestro romanticismo. Con Bécquer aparece en poeta.

Gustavo Adolfo Bécquer nace en Sevilla , el 17 de febrero de 1836, de una familia cuyos ascendientes tenían origen extranjero y nórdico. Una vez más el choque de razas y tradiciones distintas produce un gran espíritu. Su destino todos los conocemos: enfermedad, pobreza, infortunio. Bécquer no parece que conociera la ambición. Él mismo dice: “Soñaba una vida independiente y dichosa”. Ese es el sueño de un indolente, nunca de un ambicioso.

En su admirable prologuillo a La soledad de su amigo Augusto Ferrán, escribía Bécquer: “El pueblo ha sido y será siempre el gran poeta de todas las edades y de todas las naciones”. Antes nos había dicho: ”La poesía popular es síntesis de la poesía”. Todo este romántico discurso ditirámbico sobre el poder creador de lo popular, del pueblo, de los pueblos, como si efectivamente fuesen la voz divina del antiguo decir, afirma rotundamente eso: que el pueblo es fuente viva, manadero de la poesía; que el poeta es el artista que con ese material poético que el pueblo le da, formula y engalana –para decirlo en lenguaje becqueriano- esas creaciones populares, que, como colosales pirámides, se levantan contra la inmensa ola del tiempo y del olvido para señalarnos lo que de humano queda en el mundo gracias a esa inteligencia o entendimiento poético de lo popular, que es divino. Bécquer supo recoger la gran lección de la poesía popular. Sus Rimas se refieren a situaciones humanas que nunca dejan de ser actuales. El poeta andaluz alcanzó lo más difícil de conseguir: lograr las apariencias de una poesía confidencial, en tono de conversación íntima entre el lector y el poeta, como puede apreciarse en estos versos: “Dormida, en el murmullo de su aliento / acompasado y tenue, / escucho yo un poema que mi alma / enamorada entiende”.

La aparición de Bécquer significa la emoción poética. Bécquer marca el derrotero de la poesía moderna, de la poesía de los poetas. Un examen del lenguaje de las Rimas arrojaría una insistencia obsesionada de las palabras más delgadas de nuestro idioma: “Cendal flotante de leve bruma”. Las brumas becquerianas –fenómeno alado e insólito de nuestras letras- han querido explicarse por la influencia de Heine. Pero, la mística de Bécquer tiene resonancias tan lejanamente germánicas como íntimamente andaluzas. El cantar de soledad andaluz –en Bécquer- tiene acentos de íntima lejanía. El gran mérito del autor de las Rimas fue la creación de una auténtica y personal esencia poética, de un particular y sentido lirismo que hacen de Bécquer no sólo nuestro más grande poeta del siglo XIX, sino que le confieren validez más allá del tiempo y de las corrientes poéticas.

Bécquer tuvo afición a la pintura toda su vida. Su padre fue pintor; también lo fue su hermano Valeriano, y pintor delicioso. En Cádiz se conserva un cuadro muy conocido de Valeriano, que representa según se cree, la vida íntima y familiar del poeta. En el centro su esposa, Casta Esteban Navarro, con el hijo mayor en brazo, distraído por un juguete que, desde el suelo, donde está sentada, le enseña una niña, sobrina de Casta. Enfrente en el sillón, un poco absorto y solitario, está el poeta. El fondo todo del cuadro es un gabinete isabelino. En el cuadro quedan reflejadas la tristeza y la soledad del poeta del amor.

Gustavo Adolfo Bécquer falleció en Madrid el 22 de diciembre de 1870. Murió joven, como casi todos los poetas románticos más sutiles. Él mismo parece haberlo presentido así cuando en el prólogo a una proyectada edición de sus Rimas escribía: “Tal vez pronto tendré que hacer la maleta para el gran viaje”.

Me gusta recordar a Bécquer, el más grande de nuestros poetas líricos, como una sombra amiga, como un fiel compañero que asiste con extraña vida a la nuestra desde el fondo de aquel entrañable lienzo de su hermano Valeriano, al tiempo que repetimos su versos: “No digáis que, agotado su tesoro / de asuntos falta, enmudeció la lira; / podrá no haber poetas, pero siempre / habrá poesía”.

Francisco Arias Solis

e-mail: aarias@arrakis.es

URL: http://www.arrakis.es/~aarias

WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs

Será vano el intento de humanizar las guerras. Lo humano es evitarlas.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias


9 comentarios - Escribe aquí tu comentario

lo dijo Templario 10 Febrero 2008 | 11:30 AM

Mi amado Bécquer.... aprendí amar la poesía con todas sus rimas.

Saludos

lo dijo Francisco Arias Solis 11 Febrero 2008 | 11:54 PM

Estoy seguro que no has sido el único.

Un cordial saludo.

lo dijo YOHANA TOYO 15 Abril 2008 | 06:11 PM

CONOCI LA POESIA A TRAVEZ DE ESTE ESCRITOR ME GUSTO TANTO QUE ME ANIMO A SEGUIR LEYENDO DE OTROS ESCRISTORES COMO PABLO NERUDA, GABRIELA MISTRAL, Y OTROS ...

lo dijo Francisco Arias Solis 17 Abril 2008 | 10:03 PM

Te puedo decir que el primer poema que memoricé fue de Bécquer. Es un gran poeta

Un saludo cordial.

lo dijo mary 15 Agosto 2008 | 02:46 AM

Todavía recuerdo y tiemblo de emoción por las rimas de Bécquer, conocidas en mi adolescencia.

lo dijo mary 15 Agosto 2008 | 02:50 AM

Hermosas las rimas de Bécquer, me remontan a mi juventud, y a pesar del tiempo transcurrido me siguen emocionando.Adoro el estilo romático. También he descubierto en el día de ayer la poesía de Francisco Arias Solís. Maravillosa!

lo dijo Francisco Arias Solis 16 Agosto 2008 | 09:52 PM

Gracias, Mary por tu amable comentario.

Bécquer nos emocionará siempre. No hay ni edad ni época para su poesía.

Mis versos se fueron con mi juventud.

Un afectuoso saludo.

lo dijo mary 17 Agosto 2008 | 02:48 AM

Sr. Francisco Solís ud dice que sus versos se fueron con su juventud, sus versos permanecerán siempre mientras existan personas que lo lean. Yo lo he descubierto a Ud recientemente, mi pareja que falleció hace dos meses cuando teníamos una vida por delante con proyectos juntos, pues hacía muy poco que nos conocíamos y encontré que amaba su poesía. Fíjese a través de ella yo me siento más cerca de mi amado. Otras personas tendrán otras razones, por eso le digo que sus versos permanecerán siempre.

Un afectuoso saludo

lo dijo Francisco Arias Solis 17 Agosto 2008 | 10:15 PM

Siento lo de su pareja y espero que pueda sobreponerse.

Le agradezco lo que dices sobre mis versos, pues me hace sentir más joven.

Mucho ánimo y un fuerte abrazo.

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