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FRANCISCO ARIAS SOLIS

PRESIDENTE DE INTERNAUTAS POR LA PAZ Y LA LIBERTAD Y DE FORO LIBRE

Tiempos de crisis por Francisco Arias Solis

TIEMPOS DE CRISIS

“No le alcanzaba el jornal ni para morirse.”

Blas de Otero.

SON TRES LAS CRISIS PERMANENTES

QUE AHORA NOS AGOBIAN

Se dice que la crisis es la situación de un asunto o proceso cuando esté en duda la continuidad, modificación o cese. Esto es, sin lugar a dudas, una definición tan genérica, que es aplicable a todo cuanto acontece o puede acontecer, de carácter físico, histórico o espiritual, a lo largo de toda nuestra vida. Pero, lo que también es cierto, es que toda crisis –unas más y otras menos- genera inseguridad al ciudadano.

Se dice, ya de manera casi permanente, que vivimos tiempos de crisis, que todo está en crisis, que estamos pasando una grave crisis, que nadie se libra de pasar por una serie de crisis, etc. Si ello es así, si esto es cierto, la realidad es que estamos pasando la crisis de las crisis. Por tanto, ahora hay múltiples conceptos y situaciones que ya hemos reconocido que están caducos, que han muerto. En definitiva, que ya no valen, que ya no los admitimos. No obstante, aún no están aceptados ni asumidos los repuestos. Y esto así que genera una gran inseguridad al ciudadano.

Por tanto, crisis e inseguridad están íntimamente unidas y sus consecuencias tienen un único receptor: el ciudadano. Si realizamos un rápido zapping, una pasada de puntillas por algunas de las principales crisis, se podría afirmar que son tres las crisis permanentes que ahora nos agobian, nos preocupan por sus consecuencias y, en definitiva, nos generan inseguridad. Tres crisis íntimamente ligadas, con implicaciones muy directas entre ellas. Tres que son: la crisis ideológica, la crisis política y la crisis económica.

Se ha dicho que hoy, todos somos fruto de una sociedad hiperinformada, y que cada cual está obligado a asumir la responsabilidad de su conocimiento. Consecuentemente, hoy ya no se debería mantener esa tradicional separación entre intelectuales y el resto de los ciudadanos. Pero también es cierto que los ciudadanos están cada vez más aislados. La sociedad española actual atraviesa por una profunda crisis de valores. Valores que unos dicen que se han perdido, otros que están en renovación, otros que se necesitan unos nuevos.

Pero la realidad es que esto no va bien. Los comportamientos generales están siendo –cuando menos- inquietantes: se ha desorbitado el culto por el dinero; se está estableciendo una doble moral que, por un lado condena y, por otro, acepta las reglas de este juego; se está autogestando permanentemente la insolidaridad por todo y para todos, como evidencia la reciente aprobación de la “directiva de la vergüenza” por los eurodiputados. Por tanto, no falta quien dice que la nuestra es, una sociedad que, por descreída, no cree en sí misma.

En cualquier caso, frente a los nuevos desafíos, siguen siendo plenamente válidos, los valores democráticos de: libertad, igualdad y solidaridad. Estas son las bases principales ideológicas que junto con un nuevo impulso ético –fundamento básico de la práctica personal y política-, debemos utilizar para evitar y luchar contra la inseguridad que se está trasladando al ciudadano.

No parece claro que fue primero, “si el huevo o la gallina”. Dicho de otra forma, aquí, qué ha sido primero, ¿la crisis ideológica o la crisis política? Tampoco es fácil aclararlo.

Se dice que una de las principales bases para la regeneración política es el llamado impulso democrático. En la actualidad, son claros los síntomas y los problemas que están creando las grandes dosis de deslegitimación y descrédito de la vida política. No debemos olvidar que es importante y urgente abrir un amplio y duro proceso de recuperación de la credibilidad política, de la propia democracia y de los valores sobre los que ésta se asienta.

No hay ninguna duda de que para los ciudadanos la primera variable importante dentro de la crisis económica, es el desempleo. Las consecuencias negativas que aporta están directamente relacionadas con la inseguridad generada al ciudadano. España con una tasa de paro de las más altas de la Unión Europea, tiene la peor parte.

La crisis económica de los últimos años de la primera década del siglo XXI ha mostrado los límites de las estrategias económicas que caracterizaron los años finales del siglo XX. Por eso, cada vez es más evidente la necesaria búsqueda de nuevos modelos de producción que permitan salir de la crisis combinando el crecimiento económico con la solidaridad social. Y como dijo el poeta: “Viva de manera / que nadie se alegre / cuando usted se muera”.

Francisco Arias Solis

e-mail: aarias@arrakis.es

URL: http://www.arrakis.es/~aarias

La guerra es un mal que deshonra al género humano.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:

http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.


3 comentarios - Escribe aquí tu comentario

lo dijo Luz Marina 20 Junio 2008 | 07:52 PM

De acuerdo contigo, crisis económica, de alimentos, de valores, etc.

Saludes y gracias.

lo dijo Pasolosdías 20 Junio 2008 | 11:38 PM

Es de agradecer un artículo como el suyo, donde se resume una preocupación común que es difícil de decir sin caer en tópicos o, por el contrario, en expresiones que no a todos llegan.

Desde donde el recuerdo me llega, hallá por principios de los 80, siempre se ha hablado de crisis, económica y de valores sobre todo, poítica tambien -aquellas pataletas en el congreso de los diputados con la UCD, los casos de corrupción en el PSOE, los apoyos bélicos con el PP-. Yo mismo nací en el 73, año crítico en lo económico, que fue además el comienzo del spring final de la hecatombe del régimen del dictador.

Lo que sí es preocupante es que la palabra crisis hoy entra por un oído y sale por el otro, tan acostumbrados estamos, tan frívolos y relativistas somos con los problemas tan evidentes. No hay un alarmismo activo, sino pasivo.

Es difícil de comprender que, tan avanzados en tecnología, ciencia, medicina, en tantas materias; sin embargo el mundo siga descomponiéndose como siempre lo ha hecho:

Guerras, enfermedad, hambrunas... los mismos jinetes de siempre, en el, según algunos, "el mejor de los mundos posibles".

Es la segunda vez que entro en su blog a dejar un comentario, vine por primera vez a compartir nuestra admiración común por Ramón Gómez de la Serna, hoy es para compartir esa preocupación.

En los últimos años los avances son veloces, y sin embargo...

Saludos.

lo dijo Francisco Arias Solis 21 Junio 2008 | 09:37 PM

Os agradezco vuestros amables comentarios, ellos me reconfortan en estos momentos que tienen plena vigencia, aquellas palabras del poeta:

"¡Qué poco me va quedando

de lo poco que tenía!

Todo se ma va acabando

menos la melancolía."

Un cordial saludo.

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