Después de los triunfos de España en la Eurocopa y de Nadal en Wimbledon parece que se refuerza el ánimo y que se renueva cierto orgullo de sentirse español. Por un lado es satisfactorio, pues ya era hora de que dejásemos de ser la nación avergonzada de serlo, de mirar con recelo a nuestra bandera, por otro lado sigue la percepción de que es un espejismo, de que nada cambiará porque el deporte vaya bien. Cierto que es de las pocas cosas en que es permitido expresarse a lo españoles y que algún significado tendrá ese potencial en fútbol, baloncesto, tenis, F1, ciclismo, etc (eso sobre todo dará que pensar a los racistas que creen en la inferioridad física de los pueblos mestizos mediterráneos y latinos). Está bien alegrarse por ello, la gente está reaccionando contra la ofuscación y menosprecio con que se trata a España, pero lo que echo de menos es que no vaya seguido de otras reivindicaciones, que nos sintamos aún parte de una tradición, de una historia y de un proyecto del que hay que participar y aportar lo mejor de nosotros. No hay que caer en lo viejos fantasmas historicistas, románticos, místicos y mitológicos que adornan a la ideologías nacionalistas del presente, desde el racionalismo materialista existen directrices para dirigir y digerir nuestro mundo sin fanatismos, para volver a los grandes proyectos sin renunciar a lo realizado por nuestros antepasados, a coger fuerzas en las grandes líneas de nuestra civilización (Grecia, Roma, el catolicismo, la Ilustración...), a criticarlas y a volverlas a lanzar transformadas e integradas en nuevos procesos racionalizadores. Sin conocer nuestro pasado poca resistencia podemos poner ante quien nos quiere derrumbar, claro que naciones y tradiciones grandes, pero que nos presenten sus credenciales y las compararemos, para ello tenemos que conocernos.
Aunque el holandés pudo llamarlos “perros rabiosos”, “raza maldita más dada a la perversidad que todos los turcos juntos” y en Inglaterra se les haya maldecido como “escoria de bárbaros […] cuyas más valientes acciones son fanfarronadas y bravuconadas”, los españoles de aquellos tiempos disfrutaban de una verdadera edad de oro en cuanto a su desarrollo intelectual y poderío.
En los ataques ponzoñosos de aquellos propagandistas hispanofóbicos, el objetivo, España, no es ni ligeramente reconocible – de verdad que es inverosímil- para las mentes de hombres familiarizados entonces y ahora con los brillantes éxitos culturales de España entre 1492 y 1680.
Ésta era la España que por haber renovado y reformado su iglesia mucho antes que Lucero no sentía la necesidad de una revolución protestante o de una división sectaria a base de espada y guerra civil. Y adelantándose al resto de Europa, había creado un vigoroso, sistematizado y moderno idioma – la lengua castellana- que a la par con una iglesia revitalizada llegaron a ser pilares gemelos de un magnífico logro intelectual e imperial.
La península ibérica, con su novela de caballería, fue quien “democratizó”, digámoslo así, por vez primera, la literatura; y de las plumas castellanas salió a la luz la novela realista ( La Celestina de los años 1490 y la novela picaresca El Lazarillo de Tormes de los 1550) y, en general, la novela misma, especialmente las de Miguel de Cervantes. En filología en erudición lingüística, España era líder en el siglo XVI, estimulada en mayor grado por la multitud de nuevos idiomas encontrados y estudiados en ultramar.
Éstos fueron la tierra y el pueblo creadores de conceptos y personajes literarios de universal conocimiento y fama ilimitada, Don Quijote, Sancho Panza, La vida es sueño de Calderón, y las más exaltadas expresiones literarias del concepto del honor. Sus soberbios poetas y dramaturgos crearon un arte dramático nacional que fue la maravilla del continente y que dio la pauta para el posterior teatro de Corneille y Molière.
Los nombres de Lope de Vega, Tirso de Molina, Juan Ruiz de Alarcón (nacido en México) y Calderón, los “cuatro colosos” del drama durante la Edad de Oro, cuando se suman a los de Cervantes y otros poetas como Luís de Góngora y Francisco de Quevedo, constituyen un panteón de genios literarios de los que cualquier pueblo, en cualquier época, podría sentirse justamente orgulloso. Añádase a esto las singulares aportaciones a la literatura religiosa mística, por ejemplo, san Juan de la Cruz y santa Teresa, y la verdaderamente prodigiosa e innovadora producción de historias, crónicas, biografías, variada literatura de exploración y conquista, trabajos didácticos y religiosos y el conjunto resultante de nombres y obras, será el indicativo de un florecimiento intelectual raramente igualado o superado en otros países y épocas.
La península ibérica, en esta época, era también de Europa en los avances sobre jurisprudencia, sentando los fundamentos básicos de las normas y leyes internacionales y produciendo renombrados juristas en diversas especialidades. Fue una nación que dio al mundo simultáneamente al gran humanista Luís Vives, amigo de Erasmo, y a un genio militar tan conocido en Europa como el “gran capitán, don Gonzalo de Córdoba. Y en las décadas en que los folletos holandeses e ingleses empleaban más rabiosamente sus brochazos para pintar a los españoles como “sucia escoria de la más asquerosa, infecta y repugnante gente que jamás haya vivido sobre la tierra”, los propios españoles estaban trazando su camino de gloria en la pintura. Fue la era de El Greco, Zurbarán, Ribera, Velásquez y Murillo, y con Goya, en la posterior y declinante España, completaría con broche de oro un panorama del gran nivel artístico de su nación.
Por estas mismas décadas los grandes músicos Antonio Cabezón (el “Bach español”, anterior a Bach) y Luís de Victoria hacían grandiosas contribuciones a la eminencia musical de Roma, mientras soberbios compositores e instrumentistas trabajaban en la península misma. Un mestizo, el inca Gracilazo de la Vega, nacido en el Perú, de padre español y madre inca, estaba en España trazando su camino hacia la inmortalidad literaria, con sus famosas obras sobre los incas y la conquista española en esa tierra. Y una bella criolla, sor Juana Inés de la Cruz, nacida en México por aquella época en que la literatura inglesa del período cromwelliano alcanzaba nuevos niveles en su denigración de los españoles, se disponía a convertirse en la primera gran, y posiblemente mayor, poetisa del Nuevo Mundo.
El pueblo a quien tan vigorosamente estaban maldiciendo los octavilleros se encontraba también en posesión de la primacía mundial en conocimientos y experiencia geográficos y en ciencias de la navegación. Su gran “universidad” marítima de Sevilla fue líder e innovadora en cartografía, entrenando generaciones de muy expertos navegantes y reuniendo archivos en los que se almacenaban vastísimos conocimientos cinéticos y registros geográficos. En lo que respecta a la metalurgia, la botánica y en general a la observación de la naturaleza, España estaba alumbrando una gran cantidad de eruditos y escritores a los que aún se les tributa reconocimiento por su fundamental aportación a todo conocimiento.
Ésta era España, país de profunda civilización y con un gran florecimiento cultural, la que era ensombrecida por el “árbol de odio” tan intencionadamente nutrido por la crítica cáustica de los folletines, presentándola a su propia generación y a las siguientes con pinceladas tan falsas que parece imposible que alguien les diera crédito. Y esto, pese al conocimiento que en tiempos recientes hemos adquirido de la facilidad con que los pueblos tragan tales propagandas de guerra.
Se supone, sin embargo, que gente de cierta formación cultural e ilustración debiera saber discernir mejor. En tales círculos las grandes mentiras y otros fraudes de las propagandas de guerra son generalmente denunciados, y sus efectos más perniciosos borrados o atenuados. [Philip W. Powell "La Leyenda Negra¨]
Y sin olvidar a los conquistadores (Hernán Cortés, Pizarro, Nuñez de Balboa, Cabeza de Vaca...), los juristas-teólogos de la Escuela de Salamanca (Francisco de Vitoria, Suárez, Sepulveda, Bañez, Molina, Tomás de Mercado, Azpilicueta, Covarrubias..), escultores, Gregorio Fernández, Salzillo..arquitectos Herrera, Mateo, tantos otros dramaturgos, poetas, escritores, ensayistas, científicos hasta enlazar con el presente los ilustrados (Feijoo, Balmes, Gracián, Jovellanos...), Goya, Sorolla...Maestro Rodrigo, Falla y sigue...Valle-Inclan, Benavente, Gavinet, Unamuno, Menéndez Pidal, Ortega...Dalí, Picasso, Miró...Rubén Darío, Borges, Cortazar, Alfonso Reyes....Octavio Paz....Frida...porqué no sentirse parte de ello, ¿no existe nada de común en esta tradición que enlace con nosotros? ¿no habrá que "volver" a sus obras para sentirnos orgullosos?
No sé y, es más, no creo que ZP haya seguido a Sun Tzu para confeccionar el nuevo organigrama del Ministerio de Defensa, lo que sospecho, por contra, es que ha sido aconsejado siguiendo el “Arte de la Guerra”, pero no el de aquel ilustre autor sino el de la “guerra” contra España, de sus socios secesionistas y de los “posmodernos” socialistas instalados “más allá” del Estado y de la nación moderna.
Lo digo porque con la elección de la Ministra Carmen Chacón, aparte de que la campaña de marketing por ser mujer y estar embaraza se use como anzuelo, obvio y simplista, para cazar y neutralizar cualquier crítica contraria -parece que son ellos los primeros sorprendidos de que ocupe el cargo, no veo en que incapacitan esas circunstancias más allá de la anécdota del parto (como cualquier otra baja circunstancial) -, quieren ocultar lo grave y complejo del nombramiento.
“Sin ánimo de ser exhaustivo” ni pelmazo, creo que lo que se trata de escamotear al personal es el pago de favores a los nacionalistas, intentar desactivar las FAS para no encontrarse con “sorpresas” como la del General Mena entre otros, arreglar cualquier “preocupación” del Rey para que les deje camino libre y no estorbar ningún buen negocio de los “amigos” empresarios. Para qué esto, pues el ejército es de los pocos obstáculos a vencer una vez ya se dominan a los medios de comunicación ( A3 Lara rindiendo pleitesía a ZP, Tele 5 con Berlusconi nunca habrá problema, La Sexta, Grupo Prisa,…), a la justicia, a la monarquía, a los sindicatos, a los grandes empresarios y, por supuesto, al populacho (entre ellos al nuevo PP de Gallardón y Rajoy previas consultas a su Majestad, no vaya a ser que vuelva algo del “aznarato”, tan incómodo para todos dentro y fuera del país). De todos modos en algo siguen a Sun Tzu (quizá aconsejados por Emilio Botín ya que es el único libro que lee):
“19. Es necesario saber que para un soberano existen tres formas de llevar al ejército al desastre: Consisten en proceder como sigue:
20. Ignorar que el ejército no debe avanzar y ordenar que avance, o bien, ignorar que no debe retroceder y ordenar una retirada. Esto es lo que se llama “poner al ejército en un apuro”.
Chia Lin: “El avance o la retirada del ejército deben someterse a las decisiones del general, tomadas de acuerdo con las circunstancias. No hay calamidad peor que la órdenes emanadas del soberano que reside en la corte”.
21. Ignorar todos los asuntos militares y participar en la administración. Esto desorienta a los oficiales.
Ts`ao Ts`ao: “[…] Un ejército no puede dirigirse con arreglo a lo que es decoroso”.
Tu Mu: “Por lo que concierne a las conveniencias, las leyes y los decretos, el ejército tiene su propio código, que, generalmente, respeta. Si éste se adapta a las reglas que presiden el gobierno del Estado, los oficiales estarán desconcertados”.
Chan Yu: “La bondad y la justicia pueden servir para gobernar un Estado, pero no para la administración de un ejército. La presteza y la flexibilidad pueden servir para administrar un ejército, pero no para gobernar un Estado”.
22. Ignorar todos los problemas del mando y tomar parte en el ejercicio de las responsabilidades. Esto destruye la confianza en el ánimo de los oficiales.
Wang Shi: “[…] Si una persona que ignora las cuestiones militares es enviada para intervenir en la dirección del ejército, cada movimiento despertará en desacuerdo y la frustración recíprocos, y todo el ejército se paralizará […]”.
Chang Yu: “Recientemente, se han encomendado a los cortesanos las funciones del supervisor del ejército, ahí reside precisamente el error”.
23. Si el ejército está desconcertado y receloso, los soberanos de los países vecinos crearán dificultades. Éste es el sentido del proverbio: “La confusión del ejército conduce a la victoria del adversario”.
Meng: “[…] El Gran Duque ha dicho: “El que no tiene conciencia clara de sus objetivos no sabe replicar al enemigo”.
Lin Ch`uan: “[…] No debe haber error en la persona a la que se va a confiar el mando…Pero su Majestad, a causa de su nombre, lo designa comandante en jefe. Actuar de esta forma es como encolar las clavijas de un laúd e intentar afinarlo a continuación”.
Sun Tzu “El Arte de la Guerra” -Parte III La Estrategia Ofensiva-
Ahora se entiende el porqué de la elección de una cortesana para el cargo (mujer del cortesano Miguel Barrosos, hombre de “confianza” de ZP), pacifista (antimilitar), catalanista (antiespañola). ”Capitán, mande firmes…..”
Debate en Izquierda Hispánica, pequeña polémica en torno al mercado y la lengua...
Héctor Dice:
20 Mayo 2008 en 7:25 pm
Mi experiencia como gallego es la imposición de la lengua gallega por la fuerza desde proyectos regionalistas (PP) o nacionalistas (PSOE, BNG)con intenciones oligárquicas evidentes, no hay otra manera de aprender una lengua que con la coacción (a ver quien se aprende grámatica y morfositaxis por amor al arte) pero el problema es aprender una lengua mucho más simple como el gallego y, desde esta, intentar estudiar el español. Me gustaría ver el español que manejan en Cataluña, en Galicia a lo que nos tocó la época de Fraga (que siguió el proyecto de Pujol)y desde entonces tiramos como podemos, intentado aprender lo que no nos enseñaron antes.
Por otra parte no creo que sea un problema liberal, porque en Cádiz se demostró que existe un liberalismo con intereses de Estado y sin por ello olvidarse del bien común, es un problema de unos Estados contra otros que usando el mercado (desde posiciones marcadamente relativistas y en inetreses muy concretos de alemanes o americanos u otros (Kosovo))expanden una idea confusa del mismo para sacar provecho propio de ello, y de unas oligarquías regionalistas (de derecha no liberales) que no dudan en aprovecharse de esta situación para sacar partido de ello, aunque sea momentáneo. Los jacobinos y Napoleón impuso un sistema centralista basado en el francés mucho más racional que el del antigüo régimen (ese era el proyecto ilustrado, otra cosa es la craga idealista que llevaba). También la URSS resolvió el problema pero solo en apariencia porque en su desmantelamiento volvió a surguir el nacionalismo(aunque este fuese apoyado por los paises capitalistas no encontró demasiados obsatáculos). La URSS también contó con altas dosis idealistas y sobre todo por asentarse en el monismo materialista (desde nuestras posiciones materialistas).
En mi modesta opinión, no es problema del liberalismo sino de la coformación liberal que cada Etsado tiene y lo que intenta hacer con ello desde posiciones imperiales (¿o no poseé ideología liberal la China actual, usando el mercado según sus inetreses pero comerciando con todos exterior e interiormente?). Lo que hay que intentar es superar el liberalismo pero definiendo que entendemos por liberalismo, porque a lo mejor el Imperio inglés usó y usa un tipo de liberalismo distinto a los EEUU o muy distinto del que en su día definió y defendió el Imperio español.
Saludos!!
Turkarev Dice:
20 Mayo 2008 en 8:47 pm
“no es problema del liberalismo sino de la coformación liberal que cada Etsado tiene”
Completamente de acuerdo en esto. Yo añadiría que el liberalismo al igualar todas las mercancias en el mercado, intenta hacer de todo objeto igual a otro, destruyendo así su “valor de uso” (es decir, su valor al margen del mercado y del dinero) o queriendo ecualizarlo con el resto. El gallego es igual que el español como un libro de pornografía se iguala con un libro de ciencia. Si unimos a esto la libertad individual, es decir, que cada individuo “liberemente” puede elegir según su utilidad marginal, pues siempre podremos decir que los vascos hablan vasco porque para ellos es más útil. Y tanto, porque si no lo aprenden, no pueden llegar a ciertos puestos en su vida laboral.
Salud.
héctor Dice:
21 Mayo 2008 en 11:28 am
No, lo que pasa es que un vasco que hable vasco va contra el mecado español porque va contra su democracia (eutaxia) en beneficio de otros estados, seguramnete sean más ricos independientes que en españa por la ayuda internacional´para ello, como en Kosovo. No creo que la utilidad marginal sea así de simple reducirlo a actitudes subjetivistas porque la empresa necesita objetivar en el mercado el valor de sus productos para hacer el cálculo de su rentabilidad, el individuo al hacer la elección masivamente la compra existen otros valores y se objetiviza, porque ya deja de ser subjetivo porque salta otras escalas grupales y de clases que ya habría que analizar.¿Cómo calculas el valor de uso de internet?, ¿Cómo desde la teoría del valor trabajo se calcula la capacidad organizativa de la empresa?. Creo que ninguna de las dos opciones dan la respuesta a la realidad del mercado, desde el MF debe darse una nueva respuesta y desde la 7ª es, en mi modesta opinión, una de las materias a definir.
Por ejemplo la bomba atómica de Irán no creo que se pueda medir ni por su valor de mercado ni tampoco por su valor trabajo. Entran otros muchos factores no económicos.
Gustavo Bueno:
<—¿qué democracia es entonces la>
—La esencia de la democracia es la libertad. El fundamentalista por libertad entiende la libertad del individuo. El fundamentalista viene a decir que la libertad depende de que soberanamente elijan esta o la otra ley. Pero no se elige así.
—¿Cómo?
—Equiparo la democracia parlamentaria con el mercado pletórico, cuya esencia es la desigualdad, no la igualdad. El mercado pletórico es un concepto estructural que da mucho juego. Es un mercado donde hay superabundancia de especies de bienes y de número de bienes. Muchas marcas de coches y un elevado número de coches. Uno puede elegir. No hace falta que tenga libertad subjetiva de elegir. La libertad se da a nivel de clase no de individuo. Tiras un dado y es determinista. Pero si tiras varios hay aleatoriedad. El azar de los dados es la libertad del mercado pletórico. Muchos individuos van a comprar y a nivel de clase se produce una libertad objetiva. Eso ocurre también con la libertad de elegir en un sistema democrático. Se necesitan varios partidos. La libertad de elegir en las urnas es como la libertad de elegir en el mercado. Hace falta mercado, de bienes o de candidatos. Para eso hacen falta industrias trabajando y ofreciendo bienes. La democracia depende del mercado. Si no existe el mercado no existe la democracia. La libertad objetiva se funda en eso salvo para el fundamentalista, que la funda en una libertad metafísica. El mercado es el que forma la libertad objetiva del individuo. La libertad no viene de una voluntad libre sino de que se pueda elegir. Es la clásica distinción entre libertad «de» y libertad «para». La libertad «de» está en función de la libertad «para». Si no procede aquella pregunta de Lenin, ¿libertad para qué? La democracia es una forma de una materia, pero la forma tiene que brotar de la materia. No hay democracia formal. La democracia tiene que salir de la propia estructura material de las sociedades y esa estructura básica es el mercado que hace que los individuos puedan elegir objetivamente. En Cuba es imposible, todos muertos de hambre. El mercado educa pero sobre todo conforma la libertad siempre que se niegue la libertad subjetiva, el libre arbitrio, que no existe.
—¿Gustavo Bueno liberal?
—Sí, claro. Se ve. Liberal es una palabra que aparece en España. Los liberales y los serviles. Los liberales procedían de las artes liberales y los serviles de las artes mecánicas. Liberal también era el hombre generoso. Un liberal es un hombre instruido. Sólo puede decir con otros liberales. Coexiste con otros liberales. Con un animal de bellota es imposible. Así que debe procurar que la sociedad en que vive sea de gente instruida y educada.
—Liga democracia y mercado, luego también capitalismo.
—Exacto. Las democracias homologadas son las del hemisferio norte, capitalista. El error de IU es seguir pensando en términos comunistas, eso ha desaparecido.
Saludos
santiagoarmesilla Dice:
21 Mayo 2008 en 11:31 am
El liberalismo de Bueno hace referencia a las Cortes de Cádiz. Jamás a Locke, al que ha criticados siempre.
hector Dice:
21 Mayo 2008 en 12:27 pm
Por eso hablo de distintas concepciones del mercado según que modelos, no es lo mismo la esfera protestante que la católica vease la Centesimus Annus de Juan Pablo II para ver las diferencias:
“34. Da la impresión de que, tanto a nivel de naciones, como de relaciones internacionales, el libre mercado es el instrumento más eficaz para colocar los recursos y responder eficazmente a las necesidades. Sin embargo, esto vale sólo para aquellas necesidades que son «solventables», con poder adquisitivo, y para aquellos recursos que son «vendibles», esto es, capaces de alcanzar un precio conveniente. Pero existen numerosas necesidades humanas que no tienen salida en el mercado. Es un estricto deber de justicia y de verdad impedir que queden sin satisfacer las necesidades humanas fundamentales y que perezcan los hombres oprimidos por ellas. Además, es preciso que se ayude a estos hombres necesitados a conseguir los conocimientos, a entrar en el círculo de las interrelaciones, a desarrollar sus aptitudes para poder valorar mejor sus capacidades y recursos. Por encima de la lógica de los intercambios a base de los parámetros y de sus formas justas, existe algo que es debido al hombre porque es hombre, en virtud de su eminente dignidad. Este algo debido conlleva inseparablemente la posibilidad de sobrevivir y de participar activamente en el bien común de la humanidad.”En este sentido se puede hablar justamente de lucha contra un sistema económico, entendido como método que asegura el predominio absoluto del capital, la posesión de los medios de producción y la tierra, respecto a la libre subjetividad del trabajo del hombre 73. En la lucha contra este sistema no se pone, como modelo alternativo, el sistema socialista, que de hecho es un capitalismo de Estado, sino una sociedad basada en el trabajo libre, en la empresa y en la participación. Esta sociedad tampoco se opone al mercado, sino que exige que éste sea controlado oportunamente por las fuerzas sociales y por el Estado, de manera que se garantice la satisfacción de las exigencias fundamentales de toda la sociedad.
La Iglesia reconoce la justa función de los beneficios, como índice de la buena marcha de la empresa. Cuando una empresa da beneficios significa que los factores productivos han sido utilizados adecuadamente y que las correspondientes necesidades humanas han sido satisfechas debidamente. Sin embargo, los beneficios no son el único índice de las condiciones de la empresa. Es posible que los balances económicos sean correctos y que al mismo tiempo los hombres, que constituyen el patrimonio más valioso de la empresa, sean humillados y ofendidos en su dignidad. Además de ser moralmente inadmisible, esto no puede menos de tener reflejos negativos para el futuro, hasta para la eficiencia económica de la empresa. En efecto, finalidad de la empresa no es simplemente la producción de beneficios, sino más bien la existencia misma de la empresa como comunidad de hombres que, de diversas maneras, buscan la satisfacción de sus necesidades fundamentales y constituyen un grupo particular al servicio de la sociedad entera. Los beneficios son un elemento regulador de la vida de la empresa, pero no el único; junto con ellos hay que considerar otros factores humanos y morales que, a largo plazo, son por lo menos igualmente esenciales para la vida de la empresa.
Queda mostrado cuán inaceptable es la afirmación de que la derrota del socialismo deja al capitalismo como único modelo de organización económica. Hay que romper las barreras y los monopolios que colocan a tantos pueblos al margen del desarrollo, y asegurar a todos —individuos y naciones— las condiciones básicas que permitan participar en dicho desarrollo. Este objetivo exige esfuerzos programados y responsables por parte de toda la comunidad internacional. Es necesario que las naciones más fuertes sepan ofrecer a las más débiles oportunidades de inserción en la vida internacional; que las más débiles sepan aceptar estas oportunidades, haciendo los esfuerzos y los sacrificios necesarios para ello, asegurando la estabilidad del marco político y económico, la certeza de perspectivas para el futuro, el desarrollo de las capacidades de los propios trabajadores, la formación de empresarios eficientes y conscientes de sus responsabilidades 74.”
Es un ejemplo….
Saludos
Asombra la prensa española, llena de fuerza creativa, de talento crítico, de justiciero celo persiguiendo el crimen, de inabarcable furia a la hora de denunciar los males de la patria mía. El Gobierno acaba de pagar un secuestro a unos piratas (no dice cuánto, ni cómo, ni dónde, un brindis por la transparencia), porque nosotros somos gente de paz y nuestro Ejército de la Señorita Pepis solo está para cosas de ONG, animar procesiones en Semana Santa, separar bandos, evitar peleas, apagar el rescoldo de algún que otro fuego y pronto regar las plantas de Moncloa. Acabamos, también, de ser víctimas del tocomocho del aceite, una alerta alimentaria que ha durado 48 horas, las necesarias para alejar el fantasma de la escandalosa EPA trimestral (¡olé, de nuevo, por la transparencia!), hundiendo varios cientos de marcas que comercializan aceite de girasol, y eso por no hablarles de la inflación y de los cientos de miles de españoles que este año y el próximo, y luego Dios dirá, se van a ir a la calle tras perder el empleo.
Y en esto que llega un grupete de acreditados periodistas, de lo mejor de cada ganadería, les ponen delante ese Mihura que es el señor Zapatero, y los tíos se comportan como mansos, se aculan en tablas, se les cae la baba, encantados de haberse conocido, complacientes en extremo con el genio de la lámpara –no hay PHN, pero sí trasvases, pero solo uno, pero no se llamará trasvase, pero sí conducción-, abducidos por el pensamiento Alicia, ya saben, loas a la mujer, viva la mujer, siempre mujer y yo el primero, el que más, el adelantado de la mujer, que yo he descubierto las femeninas fuentes del Nilo, y los plumillas arrebolados por tanto encanto, apagados, porque si nos pusiéramos bordes no nos volverían a llamar de la tele y mi señora no podría presumir de marido famosete, y a más a más dejaríamos de meternos en el bolsillo los mil euretes que paga la Uno por programa, y otro tanto la tele de Madrid, y al final vas sumando y sumando y te sale un buen pellizco, oyes.
La patria. Ahora el gran bribón anda preocupado con lo de los pisos, ya saben, la crisis, y ha dicho que se preparen los que exageren, de modo que para que todos volvamos pronto a ser felices ha decidido ayudar a los que construyen pisos y a quienes los venden, esos honrados ladrilleros que han hecho sus fortunas con el sudor de millones de gentes empeñadas en endeudarse por el resto de su vida laboral con un banco. Resulta que, ahora, los buenos, honestos, humildes ladrilleros tienen problemas. Portillo, por ejemplo, antiguo albañil, se acaba de comprar un nuevo reactor capaz de cruzar el charco –¡ya me dirán qué charcos hay que cruzar en Dos Hermanas!- y un helicóptero para dar de comer a los bichos de la finca, y claro está, no podemos permitir que el buen hombre tenga problemas de liquidez, hay que ayudarles para que sigan teniendo beneficios y puedan seguir comprándose fincas y helicópteros a través de sociedades fantasma con las que defraudan al Fisco, y chitón, ¿eh?, ni una palabra de crítica, que es antipatriótico quedarse sin empleo, y más aún comprarse piso y dejar de pagar la hipoteca.
Y al pobre Zaplana pues también le vamos a ayudar, faltaría más, porque se ha quedado sin curro y eso no puede ser, tantos servicios prestados a la patria mía, tanto tráfago, tamaño desvelo, no señor, eso hay que recompensarlo, pero... ¿cómo? Pues llamando a la puerta de Telefónica, que para eso está, para un roto y un descosido, de nuevo nacionalizada o casi, renacionalizada o así, todo en una pieza y al servicio de la clase política, la de derechas y la de izquierdas, primera multinacional, estandarte de la empresa española, lista para colocar políticos en cesantía, como en tiempos de Canovas y Sagasta, y ¿qué dirá la gente inteligente en Wall Street, que alguna queda, o en la City? ¿Qué dirán los gestores de los grandes fondos de inversión cuando se enteren de este nuevo paradigma hispano?
A Zaplana le han hecho “delegado”. Alierta podía haberle hecho consejero de Telefónica por derecho, a palo seco, ocupando el sillón vacante de Pizarro (¡en mala hora, Manolo, en mala hora!), pero no, han tenido que hacerle “delegado”. Una faena. En tiempos de Franco, el delegado del Gobierno en mi Palencia natal era un tío con mucho mando, temido y obsequiado por donde pasaba, un tipo de bigote y con bigotes que colocaba a la gente a pares, traía agosteros del pueblo y les ponía en sindicatos, de cobradores en la CMT, de serenos en Madrid. Un benefactor, oiga. El cargo cayó en desuso, un error de bulto, ya lo creo, que ha tenido que ser gestor tan clarividente como Alierta quien venga a ponerlo de nuevo en boga.
De modo que ha sido necesario reflotar un cargo político, franquista, para que el buen caballero levantino pueda llevarse a casa su estipendio, millón de euros entre pitos y flautas, qué menos tratándose de Telefónica y qué más da. Y como es cargo franquista ha sido necesario poner de acuerdo a Gobierno y oposición –así ya tenemos medio camino andado cuando coloquemos a Caldera, o al mismísimo Bono, gran amigo de Zaplana, por cierto, más amigo de pesoes que el propio Rajoy, nada amigo-, pedir, digo, el nihil obstat de Moncloa, aunque en realidad no ha sido necesario pedir nada, ni siquiera pisar la acera, que para eso tenemos a Javier de Paz, íntimo de Zapatero, que dicen que está sacando gran provecho del master en telefonitis acelerada que cursa en Gran Vía, hasta el punto de que ya hay quien afirma, exageraos, que en él tenemos un futuro presidente de la operadora a poco bien que le sigan yendo las cosas del voto a ZP, que le van como la seda.
Zaplana no habla inglés, que yo sepa. Tampoco han dicho qué contenidos va a tener su cargo, pero eso, ¿a quién importa? Qué razón tiene nuestro gran Zapatero remendón cuando tilda de alarmistas a quienes dicen que España se rompe... ¡Qué coño se va a romper! Ni se rompe, ni cambia. Nada. La vida sigue igual. Purito franquismo. La misma mugre, la misma caspa, la misma idéntica corrupción de siempre. Y esa indefinible, intransferible y vieja colusión entre lo público y lo privado que caracteriza a toda democracia enferma. Eso sí, el tinglado funciona para unos cuantos. Porque al pueblo soberano, mil euros mes y que le vayan dando. Silencio de corderos amaestrados. Dice Jean-Claude Michéa (La escuela de la ignorancia) que “la forja de ciudadanos ignorantes, y por tanto acríticos, es una condición necesaria para el correcto funcionamiento de las sociedades de consumo avanzado”. Y, hala, Manolo, levántate a la seis, coge el petate y échate al metro con el bocata de chope y una sonrisa en la boca. ¡Y ni un mal gesto, ¿eh? Que no me entere yo, vamos, hasta ahí podíamos llegar!
Gran artículo de Jesús Cacho, que lleva a delante el periódico digital El Confidencial en donde se denuncian muchos de los "chanchullos" patrios. Sus dosis de realismo político nos colocan delante de una casta económica y política que maneja con descaro los resortes del Estado, cuando le interesa lo privado son muy liberales cuando necesitan del Estado nada los ata para que sin vergüenza les apañe tal asusto judicial, le echen una mano a través del BOE, ya sabéis, cambio fiscal, subvenciones, concursos públicos, tal o cual recalificación...todo ello con la prensa española mirando para otro lado o aplaudiendo, esta es la socialdemocracia o la tercera vía o la sociedad del bienestar en la inopia, en Europa no van a la zaja...dejando al ciudadano fuera de cualquier decisión, es decir, sin ninguna información de lo que se va tejiendo a su alrededor, cada vez inetentando que sean más mansos y menos críticos a través de la educación (LOGSE, Universidades domesticadas, EPC), los medios (La Sexta, La Cuatro, A3...El País, Público, El Mundo...Onda Cero , La Ser, La Cope (a ratos)), están creando una sociedad oscurantistas y góstica en dónde solo los iniciados (normalmente si eres pobre sólo por vía política) van conociendo los resortes que manejan este entramado, como ejemplo veánse las operaciones en la Bolsa de los últimos tiempos, solo pierde el inversos medio (alias el "confiado") o las OPAs de estos años...las ventas sospechosas del oro del Banco de España, este sistema de las Cajas españolas entre políticas y financieras, el "ladrillo"...y así se corta el Bacalao en la sociedad de Bienestar, sin hablar ya de quién maneja el dienero de las drogas, ventas de petróleo, armas...los mismos sino veáse el despliegue en Dubai (dinero sucio por mayor gloria de Alá) de los empresarios, políticos españoles y jefes de Estado en la última carrera de F1 (de todo se puede sacar chicha) o donde se están financiando las cosntructoras españolas (fondos de inversión Árabes), es decir, están inviertiendo con lo que piensaas quedarse totalmente en un futuro (ay! lo que cuesta recuperar Al Andalus con petrodólares)
Nos queda como alidado el que la gente se empieza a cansar y que las dosis de idealismos y "trolas" empiezan a ser tan evidentes que algún cambio crítico, quizás, sea posible.
Saludos!!
"LOS GRANDES ENGAÑOS HISTÓRICOS"
La Leyenda Negra. Un invento contra España
Por Philip W. Powell
La propaganda que tan efectivamente se empleó para estimular ataques contra España, y a la vez para levantar las naciones que le sucederían en la cumbre del poderío europeo, contribuyó en gran manera a la debilitación y declive de aquel país y de su imperio.
Estas mismas propagandas y los acentuados prejuicios que provocaron o incrementaron han costado también a generaciones de españoles muchas angustias en forma de difamación y menosprecio, que continúan hasta nuestros días. Por eso, el alto precio de la hegemonía en el Viejo y Nuevo Mundo todavía se está pagando, mucho tiempo después de que la Edad de Oro española llegara a su fin.
Para nosotros, los de los Estados Unidos, al enfrentarnos con la posibilidad de estar menos tiempo en la cumbre de lo que lo hicieran los españoles, las lecciones deducidas de su experiencia deberían ser aprovechadas –para estudiar, considerar e inculcar sus enseñanzas dentro de nuestra sociedad y liderato intelectual–. Si no para otra cosa, tales lecciones deberían servir para elevar nuestra capacidad de discernimiento y evaluación de las propagandas enemigas –junto con sus promotores, sus aspiraciones y sus consecuencias–. Los pueblos que están en la cima del poder necesitan de tal sabiduría.
Durante mucho tiempo ha sido práctica común traer a cuento la decadencia y caída de Roma para nuestros sermones sobre los peligros latentes del gran poder. Nuestros intelectuales y dirigentes políticos harían quizá mejor en estudiar la ascensión, los logros, las deficiencias y el declive de España y de su imperio.
La experiencia ibérica está mucho más cercana a nuestros tiempos y España fue el primer imperio global. Los problemas de una hinchada y ofuscada burocracia, los de inflación y bancarrota, los de intentar mantener la unidad cristiana mientras se la protegía de los duros ataques de infieles euroasiáticos, las tribulaciones, los yerros y los éxitos al llevar la civilización a pueblos inferiores y a culturas más primitivas, los intentos de compaginar el alto idealismo con las practicabilidades de la vida, los de integración racial y cultural, los de luchas internas, los períodos de magnífico valor, fortaleza y unidad de objetivos, todas estas cosas y muchas más podrían ser estudiadas y aprovechadas por los dirigentes de un poder hoy en la cumbre y con problemas parecidos. Y los triunfos y fallos del imperio portugués, al sobreextender su posición mundial, podrían también servir para ilustrarnos y tal vez para producir un poco de comprensión y simpatía hacia nuestro aliado en la NATO.
Como contribución a la creciente sofisticación de nuestro pueblo, pueden ponderarse provechosamente unas cuantas comparaciones históricas con lo hispánico. Por ejemplo, nuestra propia era de poderío cumbre apenas alcanza el número de años del apogeo portugués. Y nuestro declive, que puede haber empezado ya, es muy probable que esté bien avanzado antes de que igualemos el largo record de España en la cumbre. Y nos convendría un poco de humildad (...) en nuestras escuelas, aunque seamos un gran poder.
Bien podríamos vivir sin esos textos en que se encuentran odiosas y, en general, equivocadas comparaciones entre nuestro período colonial y el de la América española. Justo es reconocer que no más allá de principios del siglo pasado éramos apenas una pequeña parte del hemisferio en comparación con el coloso ibérico, que compartía por el sur y el oeste nuestro mundo americano. No es necesario para el ego nacional engrandecer nuestro pasado colonial mientras empequeñecemos a Iberoamérica, démonos por satisfechos con cualquier alabanza que pudiéramos desear en el elogio de nuestra fenomenal ascensión hacia el poder durante el siglo pasado.
Es provechoso también el meditar sobre la profundidad en el tiempo y la experiencia de una civilización hispánica que floreció ya en los días de Roma, en tanto que la mayoría de nuestros antepasados nórdicos estaba todavía en relativo estado de salvajismo o barbarie, o sobre la riqueza cultural de una Iberia de la Edad Media cristiana, musulmana y judía. Esto se oculta con demasiada frecuencia en nuestros textos de historia general, que solamente con desgana hacen alusiones a cualquier hecho acaecido al sur de los Pirineos.
Tampoco nos haría daño meditar sobre una Edad de Oro española, imperial e intelectual, que se mantuvo durante casi dos siglos y alcanzó un gran nivel a lo largo de casi todas las líneas del saber humano. Una edad de oro, además, cuya categoría la alcanzan pocos pueblos y a la que nuestro propio país quizá no llegará jamás. Y, entre paréntesis, una literatura dorada y una época artística que floreció durante el apogeo de la Inquisición, hecho histórico que exige mucho más cuidadoso examen y comprensión de los que hasta ahora ha recibido, especialmente en nuestro país.
(...)
Depurando los ecos de la Leyenda Negra en nuestra educación (...), que van con frecuencia acompañados de aquellas ofensivas comparaciones entre nuestras virtudes y los vicios y retraso hispánicos, podemos dar los pasos, demorados ya en exceso, para mejorar las condiciones de nuestra numerosa población que habla español o que originalmente lo habló.
Si nuestros textos, profesores y medios de comunicación pueden ser liberados de los perjuicios de la Leyenda Negra y sus derivaciones, concediendo al mundo hispánico su debido lugar y respeto, las personas de origen hispánico podrían sentirse en verdad animadas a mantener su cabeza bien alta, a sentirse orgullosas de la grandeza del pasado del que proceden (...) Estoy de sobra convencido de que gran parte del concepto despectivo de los angloamericanos acerca de los mexicanos procede directamente de la Leyenda Negra, que inculcó en nosotros la idea de superioridad nórdica sobre los singularmente crueles e ignorantes españoles y su descendencia americana. (...)
(...)
Nuestra clase culta está todavía tan sumergida en el hábito de lo que yo he calificado de "provincialismo nordatlántico", que encuentra poco interés o tiempo para un examen serio de nuestras relaciones hispánicas, y esto inhibe cualquier reajuste de nuestras opiniones sobre esos países. Así, el ya por tanto tiempo conocido forjador de opiniones Walter Lippman escribió a finales de 1960: "En nuestra corta visita al Brasil, con frecuencia me encontré teniendo que explicar por qué no había venido antes a Sudamérica y por qué había ido entonces". Su viaje nació del pánico que nos produjo la situación cubana y la hostilidad e inquietud latinoamericana tan a gritos expresada durante el desafortunado viaje del entonces vicepresidente Nixon. Parecía algo tarde para que tal brahmán hiciera una primera visita a Sudamérica; indicación segura del lugar que ese continente ocupaba en su escala de valores.
(...) en nuestros textos, España y los valores ibéricos no reciben el respetuoso tratamiento dado a Inglaterra, Holanda, Francia y a otras culturas del norte de Europa, y esto perpetúa tal provincialismo. He aquí otro ejemplo de sus consecuencias, un artículo de John Crosby, columnista, acerca del estreno en Nueva York de la obra de Federico García Lorca La casa de Bernarda Alba:
La eterna prisión que es el estado normal de las mujeres españolas desde el nacimiento hasta la muerte […] La pasión en España se alimenta de la depravación que aviva las llamas hasta un grado casi inconcebible para el resto de nosotros […] Y allí se encuentran todos los elementos de España –de hoy, de ayer y de siempre–: muerte, pobreza, calor, orgullo, crueldad y pasión [...] Puesto que España es casi tan extraña a nuestra naturaleza y a nuestra cultura como el Lejano Oriente –el resto de Europa parece tan comprensible como Nueva Inglaterra, comparada con España–, la obra tiene una fascinación exótica y seductora […]
España, como se ve, es a duras penas una parte de "nuestra cultura" –tan remota como el Lejano Oriente–. No sé cómo explicar esta mezcla de "esnobismo" cultural y de ignorancia si no es culpando a nuestro tradicional desprecio por los valores hispánicos y a la repugnancia en hacer el esfuerzo necesario para entenderlos. Ejemplos similares de este "parroquialismo" norpirenaico pueden ser aducidos ad infinitum; sin embargo, una vez más, no es necesario beberse el barril entero para catar el vino.
(...)
La destrucción de la Leyenda Negra y de su larga cadena de ecos y consecuencias –aquel histórico Árbol de Odio, cuyos frutos envenenan el mundo de habla inglesa y lo privan de la capacidad de un acercamiento al mundo hispánico con justicia, con simpatía y sin prejuicios– debe ser el primer gran paso para eliminar el abismo que ahora separa las dos mayores áreas culturales del occidente. (...)
La voz milenaria del pueblo español podría indicarnos el destino de aquellos que alcanzan dominio mundial y que no hacen caso a las propagandas que pueden solidificarse en forma de historia.
NOTA: Este texto es un fragmento editado del capítulo noveno de LA LEYENDA NEGRA, de PHILIP W. POWELL (1913-1987), que acaba de publicar la editorial Áltera en su colección Los Grandes Engaños Históricos.
Recomendamos vivamente: LA LEYENDA NEGRA, de PHILIP W. POWELL (1913-1987), publica la editorial Áltera en su colección ‘Los Grandes Engaños Históricos’. 2008
Poco más que añadir, en un tiempo en que España permanece injuriada leer esto ayuda a mantener la esperanza. Creo en una transformación de los EEUU provocada por el ascenso del hispanismo, asi como, relfexivamente, en un cambio del hispanismo en su integración en los EEUU, de lo que vaya sucediendo dependerá la suerte de Occidente. Por ello, cuanto mejor defendamos lo que significa el hispanismo enfrentado con otros bloques (Europa, Asia, Islam..), y se fijen mejor las alianzas hacia aquellos ámbitos en dónde se pueda dar su más prósprero desarrollo, más y mayores posibilidades tendremos de que se frenen el irracionalismo, relativismo, fanatismo y crueldad que aflijen al mundo. El entender lo que fue el Imperio español nos da la medida de la realidad política que tenemos sobre el presente, no se puede entender el mundo sin comprender al primer Imperio global y contra lo que se enfrentó y las medidas que tomó para realizarlo, sin ello seguiremos en el oscurantismo de no entender la dialéctica entre Imperios y Estados, y lo que es más, tampoco se podrá establecer ningún camino de transaformación social a gran escala para sacar de la marginación a grandes capas de población del mundo. Vale.
Constitución de Cádiz de 1812
(18 de marzo 1812)
DON FERNANDO SÉPTIMO, por la gracia de Dios y la Constitución de la Monarquía española, Rey de las Españas, y en su ausencia y cautividad la Regencia del reino, nombrada por las Cortes generales y extraordinarias, a todos los que las presentes vieren y entendieren, sabed: Que las mismas Cortes han decretado y sancionado la siguiente CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LA MONARQUÍA ESPAÑOLA.
En el nombre de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo autor y supremo legislador de la sociedad.
Las Cortes generales y extraordinarias de la Nación española, bien convencidas, después del más detenido examen y madura deliberación, de que las antiguas leyes fundamentales de esta Monarquía, acompañadas de las oportunas providencias y precauciones, que aseguren de un modo estable y permanente su entero cumplimiento, podrán llenar debidamente el grande objeto de promover la gloria, la prosperidad y el bien de toda la Nacional, decretan la siguiente Constitución política para el buen gobierno y recta administración del Estado.
Título I. De la Nación española y de los españoles
Capítulo I. De la Nación española
Artículo 1.- La Nación española es la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios.
Artículo 2.- La Nación española es libre e independiente, y no es ni puede ser patrimonio de ninguna familia ni persona.
Artículo 3.- La soberanía reside esencialmente en la Nación, y por lo mismo pertenece a ésta exclusivamente el derecho de establecer sus leyes fundamentales.
Artículo 4.- La Nación está obligada a conservar y proteger por leyes sabias y justas la libertad civil, la propiedad y los demás derechos legítimos de todos los individuos que la componen.
Capítulo II. De los españoles
Artículo 5.- Son españoles:
Primero. Todos los hombres libres nacidos y avecindados en los dominios de las Españas, y los hijos de éstos. Segundo. Los extranjeros que hayan obtenido de las Cortes carta de naturaleza.
Tercero. Los que sin ella lleven diez años de vecindad, ganada según la ley en cualquier pueblo de la Monarquía.
Cuarto. Los libertos desde que adquieran la libertad en las Españas.
Artículo 6.- El amor de la Patria es una de las principales obligaciones de todos los españoles y, asimismo, el ser justos y benéficos.
Artículo 7.- Todo español está obligado a ser fiel a la Constitución, obedecer las leyes y respetar las autoridades establecidas.
Artículo 8.- También está obligado todo español, sin distinción alguna, a contribuir en proporción de sus haberes para los gastos del Estado.
Artículo 9.- Está asimismo obligado todo español a defender la Patria con las armas, cuando sea llamado por la ley.
Título II. Del territorio de las Españas, su religión y gobierno y de los ciudadanos españoles
Capítulo I. Del territorio de las Españas
Artículo 10.- El territorio español comprende en la Península con sus posesiones e islas adyacentes: Aragón, Asturias, Castilla la Vieja, Castilla la Nueva, Cataluña, Córdoba, Extremadura, Galicia, Granada, Jaén, León, Molina, Murcia, Navarra, Provincias Vascongadas, Sevilla y Valencia, las Islas Baleares y las Canarias con las demás posesiones de África. En la América septentrional: Nueva España con la Nueva-Galicia y península de Yucatán, Guatemala, provincias internas de Oriente, provincias internas de Occidente, isla de Cuba con las dos Floridas, la parte española de la isla de Santo Domingo y la isla de Puerto Rico con las demás adyacentes a éstas y al continente en uno y otro mar. En la América meridional, la Nueva Granada, Venezuela, el Perú, Chile, provincias del Río de la Plata, y todas las islas adyacentes en el mar Pacífico y en el Atlántico. En el Asia, las islas Filipinas, y las que dependen de su gobierno.
Artículo 11.- Se hará una división más conveniente del territorio español por una ley constitucional, luego que las circunstancias políticas de la Nación lo permitan.
Capítulo II. De la religión
Artículo 12.- La religión de la Nación española es y será perpetuamente la católica, apostólica, romana, única verdadera. La Nación la protege por leyes sabias y justas y prohíbe el ejercicio de cualquiera otra.
Capítulo III. Del Gobierno
Artículo 13.- El objeto del Gobierno es la felicidad de la Nación, puesto que el fin de toda sociedad política no es otro que el bienestar de los individuos que la componen.
Artículo 14.- El Gobierno de la Nación española es una Monarquía moderada hereditaria.
Artículo 15.- La potestad de hacer las leyes reside en las Cortes con el Rey.
Artículo 16.- La potestad de hacer ejecutar las leyes reside en el Rey.
Artículo 17.- La potestad de aplicar las leyes en las causas civiles y criminales reside en los tribunales establecidos por la ley.
Lo que se va a conmemorar el próximo dos de mayo es el inicio de lo que permitió dar desarrollo a esta constitución. Un pueblo a la altura de los demás y en casos superándolos (creando el liberalismo), conscientes de su realidad histórica (catolicismo más imperio), el pueblo se hace soberano, lucha como nunca (crea la guerra de guerrillas), luchado juntos, coordinados en toda España, y lo que es más, dando el ímpetu necesario para que de los ilustrados (90 eclesiásticos, casi la mitad) surgiese la Constitución de Cádiz.
Leyendo su articulado vemos que cláramente se entiende lo que creen, lo que tratan de conservar y lo que quieren cambiar, ¿hay en la Constitución española, hoy vigente, tanta claridad respecto a lo que se quiere defender? ¿no es la ambigüedad calculada de nuestra constitución el margen por el que están penetrando y consolidándose la mayor parte de los enemigos de nuestra patria?, ¿no es esa visión idealista sin vincularla a la nación sino en principios "eternos" lo que da pie a no creer en la realidad de España?.
Es por esto por lo que está pasando "sin pena ni gloria" la celebración de tan magno acontecimiento para nuestra historia, porque es claro y evidente que todas las teorías nacionalistas no lo pueden afrontar, ¿o no formaron parte de tal redacción gentes (diputados) venidas de todos lo terriotios que formaban las Españas?, ¿cuál de las "naciones étnicas existentes desde la noche de los tiempos" que se reinvndican en la actualidad cuenta con una hazaña del calibre de esta, derrotar al imperio napoleónico y crear la nación moderna española?, ¿no se muestra evidente que sin España sólo estaríamos a las órdenes de los europeos (Francia y Alemania)?, ¿independizarse de España para quedar sometidos a potencias extranjeras?, esto es lo que demuestra este hecho histórico, de aquella guerra llegamos a lo que somos en la modernidad, sustentados por un pasado anterior que nos hace independientes y libres creando la Nación política española, la que nos ha dado lo que somos. ¿Queréis cambiarlo por "naciones" sometidas a otras más grandes y más lejanas?.
En definitiva, no me resigno a que sigan vigentes las palabras de Nicolás de Azara, escritas en 1800: "Lloro únicamente los males de mi Patria, la que teniendo tanta proporción para ser feliz está reducida al estado más miserable y a representar el último papel en la Europa, y a ser quasi ignominia el nombre de español. Todo por ignorancia, avaricia, intriga, libertinaje de los que están a la cabeza del gobierno que sacrificarían diez Españas al menor interés personal. Ni creo que pueda suceder diferentemente porque los buenos o huyen los empleos, o los apartan de ellos no simpatizando con las máximas corrientes; y los que se buscan para ocuparlos son homogéneos a ellos, o se hacen presto a sus mañas." Cita sacada de un artículo de Serfín Fanjul
«La filosofía como tal no puede ofrecer nada porque es un saber segundo que se apoya en otros saberes y no tiene verdades propias. Se diferencia de otras formas de hacer en que es esencialmente demoledora, crítica en el sentido fuerte de la palabra. Por eso su hacer es tratar de deshacer muchos de los saberes ligados a otros haceres: los mitos: el de la religión, el de la naturaleza, el de la cultura, el de la democraciaÉ Estamos envueltos en ideologías que hay que demoler». «la separación entre el saber y el hacer» y del privilegio de la primera sobre la segunda actividad que se sustenta en la tradición griega y cristiana, y de todas sus versiones a lo largo de la historia de la filosofía: saber especulativo frente a saber práctico; teoría frente a praxis; conocer frente a actuar Aunque quizás el mejor ejemplo del modo en que Occidente disocia una actividad de otra se lo suministró ayer una máxima del financiero Rockefeller: «Para triunfar en un negocio se requieren dos condiciones: primero, saber hacer las cosas; segundo, hacerlas».
Gustavo Bueno se centró en arruinarle a Rockefeller un aforismo tan resultón. Para el ponente, la filosofía no es un saber «previo, exento, con principios propios y que pueda ser enseñado como tal por encima de los accidentes y del mundo», sino que su «sustancialidad» se manifiesta «en el proceso de desarrollo de otros saberes» -el artístico, el científico, el político...-, y «de un modo que no es unívoco, ya que hay muchas filosofías distintas y contrapuestas». Es la conocida tesis buenista de la filosofía como «saber de segundo grado», que «no se refiere a nada especial ni dispone de contenidos propios» y que depende, sobremanera, de los desarrollos de la ciencia y la tecnología.
En esta línea, Bueno defendió que la aparición del pensamiento filosófico en Grecia se debió exclusivamente al hecho de que otros saberes, como la geometría y las matemáticas, «plantearon problemas que ellas mismas no podían resolver, como el de los números irracionales». Y así sigue siendo, ya que «las ciencias y las tecnologías siguen planteando problemas filosóficos porque ellas no los pueden resolver: la teoría de la relatividad plantea más problemas filosóficos que el teorema de Pitágoras». «Un alumno de Bachillerato que no sabe lo que son los números irracionales está en posición parecida a la de un chimpancé, aunque se sepa un soneto de Shakespeare». Bueno resumió su posición afirmando que «saber y hacer pueden tratarse en gran medida como procesos conjugables, ya que el saber es un hacer siempre y el hacer es un saber», a condición de que esa actividad única esté «referida a un sujeto operatorio humano». El «saber hacer» propio de la filosofía como «un deshacer, un triturar, un demoler que trata de deshacer muchos de los saberes ligados a otros haceres» aunque después de esa labor «no haya una verdad oculta que ofrecer».
Por eso pensar es pensar contra alguien, estudiar esas ideologías e ir descomponiéndolas para establecer sus alcances e implicaciones, y así ir separando "el grano de la paja". Se parte desde una ideología para juzgar a las demás dialécticamente, y en la capacidad envolvente y trituradora de unas sobre otras es dónde podemos entender el fundamento y dimensión de ellas, esto es, las capas de realidad que puedan abaracar, es decir, el conocimiento crítico que alcanzan unas doctrinas frente a otras e ir progresando sobre las más verdaderas.
“El relativismo, cuanto más llega a ser la forma de pensamiento generalmente aceptada, tiende más a la intolerancia y a convertirse en un nuevo dogmatismo. Mientras la fidelidad a los valores religiosos es tachada de intolerante, el patrón relativista se erige en obligación. Es muy importante oponerse a esta constricción de una nueva pseudoilustración que amenaza a la libertad de pensamiento así como a la libertad religiosa. El relativismo ha empezado a tomar cuerpo en Europa como una especie de nueva religión que pone límites a las convicciones religiosas y trata de someterlas todas ellas al superdogma del relativismo. El creyente no quiere y no puede imponer por la legislación jerarquías de valor que sólo en la fe se pueden reconocer y realizar. Puede reclamar solamente lo que pertenece a las bases de la humanidad accesibles a la razón y que por eso es esencial para la construcción de un buen orden jurídico. ¿Cuál es el mínimun moral accesible a la razón común a todos los hombres? Por eso es muy importante desarrollar una ética filosófica que, aun estando en armonía con la ética de la fe, debe sin embargo tener su propio espacio y su rigor lógico. La racionalidad de los argumentos debería colmar el foso entre la ética laica y la ética religiosa y fundar una ética de la razón que vaya más allá de dichas distinciones”.
El Papa, en su evolución atea y racionalista, ("¿Dónde estaba Dios?" rezó en Auschwitz), comprende de una manera mucho más clara la realidad que los supuestos "agnósticos" (ateos vergonzantes) y progresistas, pues sus llamamientos siempre son hacía la filosofía y la racionalidad, si bien esta enmarcada en la escolástica católica pero no despegada de la comprensión del presente, como es históricamente constatable (los "clérigos" científicos de la modernidad").
Debería existir más respeto a una gran parte de lo que nos forma como sujetos occidentales, el catolicismo está en nuestro "túetano", es fácilmente constatable. Leer estas líneas de Ratizger, con sus dósis de idealismo, pero su apuesta por la filosofía, me acerca mucho más a su proyecto que el expresado por los relativitas europeos.
Está de visita en los EEUU, un imperio acercándose al Vaticano desde hace tiempo (v.gr. Reagan y Juan Pablo II) están absorviendo mucha de la doctrina católica porque les es necesaria para fijar sus proyectos y justificarlos, el catolicismo impulsó en parte al imperio romano y al español, otros de los ejemplos de los EEUU, últimamente en creciente acercamiento al español que por ignorancia manifiesta no se valoraba, y en parte por culpa de los propios españoles, claro.
Parce que los EEUU giran al catolicismo enfrentándose a los protestantes radicales, mientras europa se relativiza protestantemente contra el catolicismo.
Ver a Peiño Blanco, es su supina ignorancia (prácticamente analfabeto funcional) criticando a Rouco Varela (nos guste o no, de gran capacidad, ver sus libros publicados o los idomas que domina)es tal la diferencia conceptual que quién no se sienta en los márgenes intelectuales de Pepiño le debería producir un alejamiento tal a lo que representa que lo incapacitaría para valorar todos sus planteamientos y los de los suyos, sin que por ello se acepten los postulados de Rouco.
Bueno, son sólo pinceladas, espero que se entienda algo, saludos!!
http://www.libertaddigital.es/noticias/kw/benedicto_xvi/papa/ratzinger/vaticano/kw/noticia_1276327692.html