Libro de Arena
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A la sombra de mis orejas

"Es más fácil ser sabios con otros que con nosotros mismos." Francois de La Rochefoucauld (1613-1680)

El beso lanzado

Te conozco desde hace cuatro años y tú no lo has sabido hasta hoy. Vives tres calles más arrriba. Todavía recuerdo el primer día que pasaste ante mí con la carpeta nueva, con el rostro fresco, camino de la universidad. Te seguí, no porque en aquellos momentos me gustases, eso ocurrió un día más tarde, si no porque yo también iba a la parada de metro. Luego me metí en otro vagón, pero no fue hasta el día siguiente cuando esperé para ver en cuál te metías tú. En mi casa me pregunté porque estaba tan alterado y nervioso, cuando te volví a ver pasar por la mañana lo comprendí todo.

Así, año tras año, tú fuiste la culpable de que llegase siempre a primera hora a clase. La responsable de la primera sonrisa, del primer trago amargo cuando te dirigías a tu facultad y no te volvía a ver hasta el día siguiente. ¿Por qué estudiabas derecho y no algo tan monótono, díficil y aburrido como la ingeniería? Podrías haber sido responsable de que yo hubiese tardado tres años más en acabar la carrera pero ¿sabes? preferíria tus ojos a la pizarra, tres estaciones al día siempre fueron muy poco. Cuando alguna vez te retrasabas yo galante-caballero te esperaba en la esquina refugiándome en un periódico. Creo que he llegado a saber cuando eras feliz, cuando sufriste; los colores de tus ropas, tu cara me lo decían todo.

Los días que sin saber por qué el vagón se llenaba y podía rozar ligeramente tu cuerpo al mío o agarrar a conciencia-aparente-descuido tu mano en la barra eran días maravillosos y terribles. Una deleite de apenas un minuto; una pesadilla de tu cuerpo y tus manos de humo por las noches en la cama.

Vi como poco a poco te hacías mujer. Hubo un día que creía que te habías operado los pechos, parecían más grandes y contorneados. Más tarde me di cuenta que con la alegría de verte no me acordaba de las vacaciones, los tres meses pasados.

Tú forma de ser cambió a lo largo de los años. Al principio si algún novio te acompañaba a la uni apenas le dabas la mano. Con el tiempo, recuerdos lacerantes como aquella noche que me encontré contigo y un chico con su lengua en tu boca entrando.

Pero hoy me decidí, me acerqué, me presenté, te dije, te conozco desde hace cuatro años. Y mientras buscabas en tus recuerdos te di un beso en los labios.

Y ahora en el avión de camino a Pekin lo recuerdo, esta mañana, el beso lanzado. La añoranza y la pena durará apenas unos días, porque el lunes, de camino a la fábrica, en el autobús veré una china y sus ojos en mis ojos y me quedaré mirando. Y ese día no me daré cuenta, será al día siguiente, me habré enamorado. Me rozaré con ella, inspiraré sus perfumes de loto y soñaré con su pien-fu rojo cayendo con suavidad de mariposa sobre el suelo de mi cuarto. Tardaré cuatro años en hablarla y antes de mi vuelta a Europa como el primer día la miraré, me mirará y por fin... la besaré. La pena es que tú no estarás en el metro al lunes siguiente para olvidar a la china, la pena, el beso lanzado.

Juan Fondevila Herrero Madrid 26 de Octubre de 2006

Soborno

María@miprimerbeso.com

Viaje al Parnaso


13 comentarios - Escribe aquí tu comentario

lo dijo Maria 27 Octubre 2006 | 09:48 AM

Acepta mi mas humilde reverencia, es un relato fantastico, me encanto el del soborno, me extasie con el del primer beso, pero este no tiene palabras, ufffff es increible, gracias por escribir, por compartirlo. Hoy he sentido la envida de esa chica, y creo que hasta la desilusion de no volver a besarte.

lo dijo Fran 27 Octubre 2006 | 03:56 PM

Me encanto tu relato...verdad o ficción? ¡Qué importa! Es fantástico...Felicitaciones!

lo dijo Juan 27 Octubre 2006 | 09:44 PM

Apenas ayer en una hora tarde en escribirlo. No quise dejarlo para otro día, pero quizás podría haber esperado para corregirlo. Creo que le daré algunos retoques, pero agradezco que incluso ahora sin corregir os haya gustado. Gracias

lo dijo Pi 4 Noviembre 2006 | 01:23 PM

Bueno niño, qué quieres que te diga, siempre me dejas sin palabras y con ganas de leer algo más. Tus relatos son como ese caramelo que intento saborear poco a poco, para que no se acabe, pero que inevitablemente lo hacen.

Contigo no puedo ser objetiva, pero creo que soy una crítica fiable ;)

Un besazo

lo dijo Bea 16 Noviembre 2006 | 01:36 PM

Increible. Y es que realmente estas cosas pasan así. Se puede saber más de una persona con la que no se ha hablado que de un amigo. Porque sólo con verla, agudizas más otros sentidos. Pero claro, eso no nos pasa con todo el mundo, una pena, nos sería muy útil, no crees?

lo dijo juanfondevila 16 Noviembre 2006 | 09:22 PM

Gracias Bea por tu visita, se agradece. Recomiendo a todos que lean su texto un día de tormenta. Excelente.

http://www.librodearena.com/tres0ret/post/2006/11/15/hoy-es-dia-t...

lo dijo juan fondevila 26 Diciembre 2006 | 07:41 PM

Este fin de semana estuve en Cartagena y me sugirieron que mejorase el final y que el vestido tradicional chino no es el kimono si no el pien-fu. Lo del vestido se ha cumplido, espero que también el final haya mejorado.

lo dijo Marisol 31 Diciembre 2006 | 12:42 AM

Todo un honor que te hayas acordado del comentario acerca del vestido tradicional chico y que lo hayas modificado. Me ha gustado la modificación en el final, pero quizás cuando dices:

soñaré que su pien-fu rojo cayendo

no quedaria mejor con su en vez de que su?

es simplemente una sugerencia quizás haya sido un error cuando estabas escribiéndolo. El texto es estupendo aunque sigo pensado que la parte de China queda extraña lo que no logro entender es porqué. Pero me gusta mas que antes.

lo dijo rebelde 31 Diciembre 2006 | 04:24 AM

Si no molesta, quizás lo extraño, Marisol, pueda ser uno de los tiempos verbales.

"Me rozaré con ella, inspiraré sus perfumes de loto y soñaré que su pien-fu rojo cayendo (cae) con suavidad de mariposa sobre el suelo de mi cuarto".

Un beso Juan, espero no haberte molestado con el comentario.

lo dijo juanfondevila 31 Diciembre 2006 | 05:31 AM

Corregido. Sí había un error de la preposición. De todas formas queda pendienteotra revisión. Saludos.

lo dijo Lucía Sánchez de Relatos sin Cuento 21 Enero 2007 | 05:23 PM

gracias por tu comentario sobre mi relato de Otoño. me gusta mucho tu blog. los relatos son buenos y las fotos muy acertadas. en mi opinión; a éste relato le sobra el último párrafo, al del soborno le sobran explicaciones y el de la taza tendría más fuerza si sólo tuviera el punto de mira de la taza. Espero que no te molesten mis criticas constructivas.

lo dijo Juan Fondevila 22 Enero 2007 | 09:59 AM

No me molestan en absoluto, te las agradezco. Además puede que en algunas de ellas tengas razón. Lo pensaré con calma y ya decidiré, pero gracias por darme la pista.

Saludos

lo dijo Ana 28 Febrero 2007 | 08:33 PM

Juan;

Me ha encantado tu relato, tienes una forma fascinante de escribir.

Gracias por tus elogios en mis historias.

Sigue escribiendo...

Ana

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