Libro de Arena
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A la sombra de mis orejas

"Es más fácil ser sabios con otros que con nosotros mismos." Francois de La Rochefoucauld (1613-1680)

El hachís, el poder y la poesía.

Siglo XI, Persia, tres amigos cierran en su juventud un pacto de sangre en el que se comprometen a que si alguno llega arriba de la montaña debe aupar con su mano a los otros dos. El primero de ellos Abdul Kazen, llega a visir y pasaría a llamarse Nizam al Mulk (Regulador del imperio) y fiel a su pacto de amistad ayuda a sus compañeros. Hassan Sabah aprovecha la ocasión y se aúpa a altas cotas de gobierno, pero sediento de poder y imbuido de ortodoxia e intransigencia, se convierte en un fanático y crea la secta de los haschischin, que matan, fumados de haschisch, a todos los objetivos marcados por su jefe. Nuestra palabra asesinos procede del nombre de esta secta. Despiadado y ambicioso Hassan encarga matar a su antiguo amigo Abdul. Éste, protector de poetas dijo al expirar: Dios mío. Estoy pasando al otro lado entre las manos del viento.

El tercero de ellos es Omar Jayyam. No peleó en la política de su época, hizo algunos descubrimientos matemáticos, pero sobre todo nos regaló bellísimas poesías, de profundo conocimiento del hombre, de su insignificancia y grandeza, que nos transmiten la certeza, que una noche, la luna y una copa en la mano pueden ser suficientes para sonreir en esta tierra.

Uno de sus rubaiyat:

A nadie le ha sido prometido un mañana.

Mantén en la dicha tu alma nostálgica.

Bebe el vino en el claro de luna, mi amor, que la luna

brillará muchas noches sin volver a encontranos.

Otro:

Esta rueda del cielo anticipa tu muerte y la mía,

conspira contra mi corazón y contra el tuyo.

Ven. Siéntate conmigo en el césped

antes que otro césped crezca con tu polvo y el mío.

Las traducciones y los datos históricos proceden de la edición de Carlos Aéran de los Rubaiyyat de Omar Jayyam de la editorial Visor. Quinta edición 2003.


13 comentarios - Escribe aquí tu comentario

lo dijo hipatia 20 Noviembre 2006 | 09:15 AM

Juan:

Una historia antigua más, que demuestra que no han cambiado las cosas.

Me encanta tu exposición.

Y los poemas...

Muchas gracias.

lo dijo CEci 20 Noviembre 2006 | 09:37 AM

Una historia preciosa. Casi parece un cuento popular, con sus tres protagonistas y la "superioridad moral" del tercero, en este caso, el poeta.

Un abrazo

lo dijo de profundis 20 Noviembre 2006 | 09:46 AM

Una historia a tener muy en cuenta. Preciosa.

Gracias.

lo dijo Fran 20 Noviembre 2006 | 04:58 PM

Sólo gracias...un beso y mi sonrisa.

lo dijo juanfondevila 20 Noviembre 2006 | 06:13 PM

Sí parece un cuento, pero todo apunta aque sea una historia verdadera. Nizam al Mulk lo recogió en su libro Wasiyat ( Testamentos). Para más datos y paar disfrutar de aún más Rubaiyat os recomiendo la edición de Visor que apunto. De todas formas de los Rubaiyat hay multitud de ediciones a la altura de uno de los más grandes poetas que ha ahbido en la tierra. Fue un existencialista nueve siglos antes que Camus o Sartre.

lo dijo Pi 21 Noviembre 2006 | 10:24 PM

Estoy contigo, Juan, una edición estupenda, además es un libro al que tengo especial cariño. Sin embargo tengo una duda...este hombre ¿murió de cirrosis?. A juzgar por su afición al vino entiendo que hoy en día sea prácticamente un desconocido en oriente. Occidente le adora, y lo que me extraña es que no existan las bodegas Omar Jayyam.

Adoro esta rubai:

Un beato le dijo a una hetaira:

"Borracha, caes a cada instante en los brazos de todos".

Respondió ella: "¡Oh beato: soy todo cuanto dices!

¿Eres tú el que pareces?"

lo dijo juanfondevila 22 Noviembre 2006 | 06:03 AM

El espíritu del vino acompañó y acompaña a muchos poetas. Jayyam y Li Po son dos ejemplos. Gracias por vuestros comentarios.

lo dijo Pi 22 Noviembre 2006 | 03:30 PM

Más que acompañar, el vino destruyó y destruye.

lo dijo juanfondevila 29 Noviembre 2006 | 09:20 PM

El vino alegra, nos pone meláncolicos, puede que ayude a escribir.

El vino destruye mata y rompe familias.

El vino sirve para brindar con los amigos.

El vino ayudó a Li Po y Kayyam en sus poesías.

El vino provoca firrosis.

Bebe, brinda con moderación y sobre todo lee poesía en la que aparezca el vino, no emborracha ni produce enfermedades, sólo nos vuelve más inteligentes.

Saludos

lo dijo Zoroastro 12 Diciembre 2006 | 06:13 PM

Se había lo de la secta de los Haschischin y sus crueles hazañas, pero me faltaba su origen, su fundador y el resto de la historia...

Muy didáctico...

Un saludo...

lo dijo juan fondevila 17 Diciembre 2006 | 01:49 PM

Gracias por los comentarios. A los grandes les rodea historias exraordinarias y quizás por eso escribieron lo que escribieron. Saludos

lo dijo Verónica 5 Febrero 2007 | 05:44 PM

Asisti a la exposición de Persia en el cual estaban dos poemas los cuiales no encuentro su nombre si es posible me envien la informacion es para un trabajo escolar los autores son: Saadi siglo XII y Omat Jyyam siglo XI GRACIAS!!!

lo dijo Juan Fondevila 6 Febrero 2007 | 09:44 AM

Los de Omat Jyyam igual te sirven estos, son del mismo autor, pero varía la ortografía dependiendo de la traducción del nombre persa.

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