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SIN VAPOR Y SIN VELA

SOBRE LIBROS Y SOBRE TODO AQUELLO QUE NOS PERMITE VIAJAR SIN VAPOR Y SIN VELA

DE VUELTA DEL MAR ESTÁ EL MARINERO, DE VUELTA DEL MONTE ESTÁ EL CAZADOR

Antes de interrumpir un par de semanas este blog por vacaciones y como complemento de mi entrada de ayer, me gustaría dejar aquí colgado el famoso epitafio de Robert Louis Stevenson que nació en Edimburgo en 1850 y murió en Samoa (sus queridos Mares del Sur) 44 años más tarde. Incluyo la versión original y la traducción de Javier Marías porque no sé cuál de las dos me gusta más.

Este epitafio se grabó en bronce sobre su tumba situada a 4.000 metros en el monte Vaea.

REQUIEM

Under the wide and starry sky,

Dig the grave and let me lie.

Glad did I live and gladly die,

And I laid me down with a will.

This be the verse you grave for me:

Here he lies where he longed to be,

Home is the sailor, home from sea,

And the hunter home from the hill.

REQUIEM

Bajo el inmenso y estrellado cielo,

cavad mi fosa y dejadme yacer.

Alegre he vivido y alegre muero,

pero al caer quiero haceros un ruego.

Que pongáis sobre mi tumba este verso:

Aquí yace donde quiso yacer;

de vuelta del mar está el marinero,

de vuelta del monte está el cazador.

TURISMO FUNERARIO. TUMBAS Y ESCRITORES EN PARÍS

Cuando era más joven y la muerte aún me parecía divertida practiqué el turismo funerario en su grado más leve buscando tumbas de escritores en París. El cementerio de Père-Lachaise era con diferencia el que más tenía pero el de Montparnasse le ganaba en romanticismo y recogimiento. Además albergaba la tumba del gran Charles Baudelaire (bueno, de Charles Baudelaire y de toda su familia política) que siempre solía estar cubierta de recuerdos, flores secas, poemas, papelitos y otras porquerías que la gente iba dejando en homenaje. Entonces me parecía que había muchos gatos negros alrededor de su tumba, como un reconocimiento felino al escritor oscuro y maldito, pero ahora que lo pienso, con la distancia y un poco menos de tontería, creo que había gatos por todos lados, algunos incluso sobre las tumbas de oficinistas o industriales no malditos.

Visitar el cementerio de Montparnasse nada más llegar a París se convirtió en aquellos años en una especie de rito literario. Llegué incluso a citarme junto a la propia tumba de Baudelaire con mi novia de la época (mi mujer de esta época, por cierto) un año en que cada uno venía de un lugar distinto. La verdad es que acabamos viéndonos en el muro exterior porque mi tren se retrasó, no había móviles y el cementerio ya estaba cerrado pero la intención romántica es lo que cuenta.

En Montparnasse además se pueden visitar otras tumbas muy literarias también: Cesar Vallejo, Guy de Maupassant, Ionesco, Maurice Leblanc, Simone de Beauvoir y Sartre, Samuel beckett, Cortazar y Carol Dunlop, Marguerite Duras, Huysmans...

Y luego está Père-Lachaise que ya entonces era una especie de parque temático del turismo funerario. En aquella época, nada más entrar le daban a uno un planito (bueno, creo que se lo vendían) indicando los emplazamientos de las tumbas de las celebridades. Supongo que hoy, tal y como está la cosa, habrá visitas guiadas y espectáculos de luz y sonido. En Père- Lachaise estaban todos: Abelardo (al que castraron por sus amores con Eloisa), Balzac, Daudet, Miguel Ángel Asturias, Alfred de Musset, Wilde (con una tumba bastante hortera, por cierto), Proust y un monton de artistas no literarios como Chopin, Rossini, Modigliani o Jim Morrison, que era con diferencia el que más visitas recibía y su tumba, como la de Baudelaire, solía estar también cubierta de porquerías homenajeantes.

Y así todos los que estabamos allí (salvo los pobres que iban a visitar las tumbas de sus familiares comunes) jugabamos con nuestros planitos al juego de “Busca la tumba” y echábamos la tarde.

Resumiendo, que si la muerte no te asusta y tienes un rato, no dejes de visitar estos dos cementerios en tu próxima visita a París. Si no puedes o no quieres, también tienes este enlace para que puedas realizar una visita virtual a Père-Lachaise (mucho menos divertida que la real con planito, la verdad).

CIEN LIBROS QUE CAMBIARON SU VIDA

Este domingo EL PAIS SEMANAL publicó un reportaje bastante llamativo a primera vista, y además le dedicaron la portada

CIEN

ESCRITORES

EN ESPAÑOL ELIGEN LOS

100

LIBROS

QUE CAMBIARON SU VIDA

(Bueno, ellos jugaban con los tamaños de letra en cada una de las líneas para que quedaran todas estupendamente)

El contenido, sin embargo, resultaba muy decepcionante porque para los cien escritores en español, los libros que cambiaron su vida eran todos clásicos y literariamente correctos, tipo “Don Quijote de la Mancha”, “En Busca del Tiempo Perdido”, “La Odisea”, “El Proceso”... y, la verdad, me cuesta mucho trabajo creer que sólo los títulos clásicos puedan cambiar la vida a la gente (aunque sean escritores).

Yo por mi parte que ni soy escritor ni nadie me ha pedido ninguna lista, voy a incluir aquí la mía. Al hacerla me he dado cuenta de que la práctica totalidad de los libros que recuerdo como claves los leí entre los 16 y los 22 años, que es esa etapa en la que dejas de leer libros de colecciones juveniles (Barco de Vapor, Gran Ángular, Alfaguara Juvenil,...) para empezar a asomar las narices en los libros de mayores. En el fondo, probablemente no se trate de qué libros cambian la vida de cada uno sino de qué estaba uno leyendo cuando su vida iba cambiando.

Muchos son del Libro de Bolsillo de Alianza. Aquella colección tan estupenda. En mi lista hay algún clásico. Otros, no tanto. Estoy seguro de que algunos de ellos se ma caerían de las manos si los volviera a leer ahora pero en su momento fueron importantes y mágicos.

MI LISTA TAL Y COMO SE ME VIENE A LA CABEZA:

- La Vida Exagerada de Martín Romaña – Alfredo Bryce Echenique

- Cuentos de la Patrulla Pesquera – Jack London

- La Historia Interminable – Michael Ende

- Bomarzo – Mújica Lainez

- Cuentos Completos – Edgar Alan Poe

- Atrápame ese mono – Gerald Durrell

- Todo Sherlock Holmes – Arthur Conan Doyle

- Quentin Durward – Walter Scott

- Beau Geste – P.C. Wren

- Asesinatos S.L. - Jack London

- Mal Tiempo – Wodehouse

- El Camino – Miguel Delibes

- Los Renglones Torcidos de Dios – Luca de Tena (Sí, ya lo sé. Si yo fuera uno de esos escritores en español éste no lo habría puesto ni loco. Ventajas del anonimato)

- El diablo en una botella y otros cuentos – R.L. Stevenson

- Rojo y Negro – Stendhal

- Todos los cómics de Tintín y Asterix

- EL Nombre de la Rosa – Umberto Eco

-

Después de los 22 he leído muchísimo más, por supuesto, pero no he vuelto a encontrar la magia de las lecturas de aquella época de transición, de aquella “línea de sombra” como dice Conrad.

Si alguien tiene sus listas, me gustaría mucho saberlas.

CORNEILLE, MARQUISE Y EL PASO DEL TIEMPO

Éste que viene a continuación es uno de mis poemas favoritos. Lo escribió Corneille en 1658 cuando tenía 52 años y está dedicado a Marquise-Thérèse de Gorla, llamada Mademoiselle Du Parc, y que desde luego no era una marquesa sino una actriz bastante guapa que en la época del poema contaba con 25 ó 26 años. Por ella, aparte de su marido, René Berthelot Du Parc, se pelearon Molière, Racine y el propio Corneille.

El poema se llama “Stances à Marquise” y aunque en un principio pueda parecer uno de esos poemas del tipo “collige virgo rosas” o “aprovecha el tiempo”, en realidad debió de tratarse de una especie de autodefensa de Corneille frente al desprecio de la propia Marquise, que se veía cortejada por un poeta que la doblaba en edad.

Tengo que reconocer que en mi primer contacto con las “Stances” no las leí sino que las oí en la versión del cantante Georges Brassens que, no sólo tuvo el acierto de dejarlas reducidas a tres estrofas, sino que además les añadió un remate compuesto por el escritor bohemio y provocador Tristan Bernard. En las tres primeras estrofas, Corneille se empeña en hacer comprender a Marquise que su belleza y su juventud pasarán como pasó su propia juventud y que un día se vería tan vieja como él. En el añadido de Bernard Marquise le responde que quizás un día sea vieja pero que en ese momento tiene 26 años y Corneille mientras espera se jode.

El resto de las estrofas no me gustan tanto. En ellas Corneille quiere demostrar que sus virtudes como poeta son superiores a la belleza y juventud de Marquise porque durarán mucho más. No las incluyo aquí.

El poema es este:

Stances à Marquise (1658)

Marquise, si mon visage

A quelques traits un peu vieux,

Souvenez-vous qu'à mon âge

Vous ne vaudrez guère mieux.

Le temps aux plus belles choses

Se plaît à faire un affront:

Il saura faner vos roses

Comme il a ridé mon front.

Le même cours des planètes

Règle nos jours et nos nuits:

On m'a vu ce que vous êtes;

Vous serez ce que je suis.

Peut-être que je serai vieille,

Répond Marquise, cependant

J'ai vingt-six ans, mon vieux Corneille,

Et je t'emmerde en attendant.

Y aquí incluyo un par de traducciones que he pescado por ahí en la web. Como pasa con todos los poemas, las traducciones les sientan un poco mal. La primera es mexicana y me hace mucha gracia lo de “chingas a tu madre, abuelo”. La otra es un poco más comedida y más literal, más sosa quizás.

Si veis, marquesa, en mi cara

algunos rasgos añejos,

cuando lleguéis a mis años

Los vuestros estarán viejos.

No hay, por muy bella que sea,

Cosa que el tiempo no afrente

Y os marchitará las rosas

Como me arrugó la frente.

Los mismos astros regulan

Mi existencia y vuestra vida;

Si yo me veía joven

Vos os veréis carcomida.

De aquí a que yo me haga vieja

-dice la marquesa al vuelo-,

soy joven, y mientras tanto,

chingas a tu madre, abuelo.

La otra traducción:

Marquise, si mi rostro

Tiene algunas arrugas

Recordad que a mi edad

Desearíais estar como yo.

Al tiempo, a las cosas más hermosas,

Le gusta hacerle afrentas

Y sabrá marchitar vuestras rosas

Como ha arrugado mi frente.

El mismo girar de los planetas

Rige nuestros días y nuestras noches

Yo he sido como usted

Usted será como yo.

Quizás yo envejeceré

Respondió Marquise, sin embargo

Tengo veintiséis años, mi viejo Corneille,

Y me aburro esperando.

Y por último un vínculo con un vídeo en el que Georges Brassens canta la canción. Os recomiendo que lo veais.

Por cierto, se me olvidaba deciros que se equivocó Coneille cuando dijo “se me ha visto como sois; vos sereis lo que yo soy” porque las rosas de Marquise nunca se marchitaron ya que murió sólo diez años después durante un parto.

YO QUE HE SERVIDO AL REY DE INGLATERRA (lo he dejado en la página 128)

Pues sí. Lo he dejado en la página 128. Reconozco que lo empecé a leer por la película aunque todavía no la he visto. Estos últimos años, a veces aparecían libros de Bohumil Hrabal (Seix Barral) en las mesas de las librerías y me llamaban la atención pero nunca como para llevármelos a casa hasta que el cine me dio el empujón final. Bueno, el cine y ese título genial.

Y no estaba mal. Seguía con cierto interés las peripecias de ese aprendiz de camarero en Praga y me gustaba el tono un poco picaresco y un poco desmesurado también que lo unía más que a Kafka, como dice la contraportada del libro, al Lazarillo de Tormes o a los personajes del propio Buñuel o Fellini (bueno, un poco, sin exagerar). Pero en la página 128 ya sin remedio se ha manifestado el cansancio que venía despuntando desde la 90. Porque la novela empieza estupendamente y tiene escenas brillantes y divertidas pero llega un momento en que se hace bastante reiterativa y parece que el paso de las páginas no aporta cosas nuevas a la narración (salvo que el giro radical se produjera en la página 129, claro, pero eso ya nunca lo sabré). Tampoco ayuda su estilo un poco apelmazado, casi sin puntos y aparte.

Ahora bien, en este caso, a diferencia de otros más sangrantes, dejar esta novela a medias no me anula al autor para siempre. De hecho creo que intentaré leer dentro de algún tiempo su novela más conocida, “Trenes rigurosamente vigilados”. Si no hubiera cogido algo de cariño al autor, habría acabado, como en otras ocasiones, vendiendo sus libros en Ebay que es un lugar estupendo para deshacerse de las compras equivocadas sin dejar rastro y además recuperando parte de la inversión. Pero no, tengo la sensación de que “Trenes rigurosamente…” o “Una soledad demasiado ruidosa” serán mejores novelas y no me defraudarán.

LA VIDA EXAGERADA DE MARTÍN ROMAÑA

Todos los lectores compulsivos tienen algunos libros mágicos. Son como pequeñas o grandes piedras miliares que van marcando épocas o momentos concretos en el camino lector de cada uno. Una de esas piedras miliares en mi caso es “La vida exagerada de Martín Romaña” de Alfredo Bryce Echenique. Este es el argumento: Martín Romaña, un estudiante peruano bastante enloquecido que procede de la alta burguesía limeña se traslada a París durante el movimiento estudiantil del 68 con la intención de empaparse de la cultura francesa y también de escribir una gran novela social sobre los sindicatos pesqueros de su país. Durante su estancia convivirá en su cuartito con camota con la bohemia latinoamericana de la época y con su propia neurosis y con su novia Inés a la que llama “Inés del alma mía, luz de donde el sol la toma”. El pobre Martín se encuentra rodeado de revolucionarios en un momento muy revolucionario cuando él en el fondo no puede dejar de ser un burgués de Lima, que es una ciudad donde los burgueses son mucho más burgueses si cabe.

Pero el argumento es lo de menos. Lo mejor es ese estilo oral tan cómico que utiliza Alfredo Bryce Echenique y esa especie de melancolía que se oculta bajo la locura que envuelve a Martín Romaña en todos sus actos. Es una novela enorme, también en número de páginas.

Alfredo Bryce continuó “La vida exagerada…” con “El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz”. Las dos novelas conforman el “Cuaderno de navegación en un sillón Voltaire” y son estupendas y divertidísimas. El resto de la producción de Alfredo Bryce tiende a ser un poco menos cómico y un poco más nostálgico, a veces hasta lo depresivo.

Hacedme caso, si no lo conocéis, no dejéis de leerlo. Esta recomendación puede ser un regalo. Espero que sí. ¡Ah! y si sois chicos, regaládselo a vuestras novias. A mí me fue bien.

LECTURAS PARA EL VERANO

Me encantan las recomendaciones de libros para el verano. Incluyo aquí las mías compuesta por títulos que no son novedades de ninguna manera. Son esos libros que me hubiera gustado que alguien me hubiera recomendado si no los hubiera leído ya (qué frase más extraña y más horrorosa...).

Ahí van:

BOMARZO - MANUEL MÚJICA LAINEZ - SEIX BARRAL - 608 páginas

Cuenta la historia del duque de Orsini, un aristócrata adolescente y contrahecho en pleno Renacimiento italiano. Esta novela es absolutamente fascinante. La he leído dos veces y espero poder volver a leerla por lo menos otras tantas. A mí no me gusta mucho la novela histórica como género paro ésta es una auténtica maravilla.

RELATOS DE LO INESPERADO - ROALD DAHL - ANAGRAMA - 316 páginas

Personalmente prefiero la novela a los cuentos pero no te puedes perder esta colección de relatos escrita por Roald Dahl que, aunque se ha hecho famoso por sus libros para niños (Charlie y la fábrica de chocolate, Matilda,...), consigue en sus cuentos una mezcla perfecta de intriga, humor, crueldad y sencillez de estilo. De hecho, Hitchcock se basó en algunos de ellos para su programa "Hitchcock presenta...". El que encabeza la recopilación, "Gastrónomos", acerca de un experto en vinos, es tan bueno que ya no puedes dejar de leer el resto. Y no defraudan.

LA QUINTA MUJER - HENNING MANKELL - TUSQUETS - 488 páginas

LA FALSA PISTA - HENNING MANKELL - TUSQUETS - 432 páginas

Los dos mejores títulos de la serie policiaca protagonizada por el inspector Wallander, un policia sueco adscrito a la comisaría de una ciudad pequeña (Malmö). Lo mejor, los personajes y la descripción del modo de vida sueco. Se leen de un tirón y son desde luego las novelas policiacas que están más de moda últimamente.

BEL AMI - GUY DE MAUPASSANT - ALIANZA, DEBATE, CÁTEDRA - de 350 a 450 páginas

Éste es el resumen que hace "La casa del Libro": De origen humilde e instrucción mediocre, Georges Duroy (Bel Ami) marcha a la capital de Francia para probar fortuna después de pasar unos años en África como suboficial. Fanfarrón, intrigante, oportunista sin escrúpulos, de una belleza irresistible para las mujeres e insensible al dolor que provoca en los demás, logrará abrirse camino dentro del mundo del periodismo en el París bullicioso, cosmopolita y brillante de fines del XIX.

Lo leí hace ya bastante tiempo pero es de esas historias que no se olvidan. Un retrato escalofriantemente perfecto de lo que se suele llamar un trepa. Es impresionante y muy entretenido.

ROJO Y NEGRO - STENDHAL - ALIANZA - 696 páginas

Una de las mejores novelas que se han escrito nunca (en mi opinión, claro). No sé quién dijo que envidiaba a los que no habían leído "Rojo y Negro" porque todavía podían experimentar el placer de leerlo por primera vez. A mí me fascinó. De hecho, no he vuelto a leerlo nunca por temor a que me defraude en la relectura, aunque no creo. Si lo vas a leer en español, la mejor versión es ésta con traducción de Consuelo Bergés.

MI FAMILIA Y OTROS ANIMALES - GERALD DURRELL - ALIANZA - 376 páginas

El naturalista Gerald Durrell cuenta la vida de su familia cuando él era pequeño. Concretamente el periodo que pasaron en la isla griega de Corfú. Como no puede ser de otra manera, el choque de culturas entre una familia inglesa y los habitantes locales de la isla da lugar a un monton de situaciones divertidas. La afición del hermano pequeño (el propio Gerald Durrell) por recoger todo tipo de bichos y llevarlos a su casa y su relación con su hermano Larry, un tipo superpedante que luego se convertiría en escritor (es el famoso Lawrence Durrell de "El cuarteto de Alejandría"), contribuyen al buen humor del libro. Este me lo he leido también dos veces y en las dos ocasiones me he vuelto a reir.

ANNA GAVALDA

La descubrí hace poco, aunque hablar de descubrir cuando lo que descubres ya lo conocen en infinidad de países y en veinte lenguas incluida la española, no parece muy apropiado. Su novela más leída, "Juntos y nada más" la tengo reservada para el verano. Sí me he leído la colección de cuentos "Quisiera que alguien me esperara en algún lugar" y la novela corta "La amaba".

Los cuentos son algo irregulares pero hay algunos muy buenos. Son muy variados, los hay dramáticos, románticos, cómicos, cotidianos... En fin, se leen muy bien incluso por un mal lector de cuentos como soy yo.

En cuanto a "La amaba", me parecio una novela corta bastante digna aunque, insisto, su novelón recomendado por todos lados es "Juntos y nada más" del que ya han hecho una película protagonizada entre otros por Audrey Tatou (la de Amelie).

La última novela de Anna Gavalda, "El Consuelo", también me la he comprado (yo soy muy de comprar más de lo que puedo leer y si descubro un autor nuevo suelo comprarlo todo, qué le vamos a hacer...) pero todavía sé poco de ella.

Para los lectores en francés, os diré que las ediciones españolas de Seix Barral son mucho más bonitas que las francesas de la editorial Dilettante, una pequeña editorial que apostó por Anna Gavalda y a la que la escritora sigue siendo fiel a pesar de las superofertas que recibe de otras casas más fuertes.

¡Ah! y para los lectores masculinos, además Anna Gavalda es mona y con una imagen muy francesa. Y un poco pija, también. De hecho, nació y vive en Boulogne-Billancourt, una especie de Pozuelo parisiense.

Cuando me lea "Juntos y nada más" ya os contaré.