09/03/07 Una marciana me ha hecho tilín.
¡La gravedad me está volviendo loco! o mejor dicho... ¡la ausencia de gravedad!... o mejor dicho, ¡la gravedad de mi locura!... ya no sé ni lo que digo.
Tanto tiempo flotando en el espacio no debe ser nada bueno. Hoy he visto a una marciana que no había visto antes. Tiene unos ojos preciosos. Le falta un poco de pelo pero su sonrisa es divina y una piel... que de repente me ha gustado. ¿Cómo es posible que me guste una extraterrestre? Esto no debe ser bueno. Entre la comida fiolizada en pastillas que me da un sueño que me muero y la ausencia de la gravedad, empiezo a desequilibrarme ¡Qué sacrificada es la vida de un astronauta!
La marciana me ha hablado. Aprenden rápido el español terrícola ¿saben? Me ha dicho chicarrón y me ha puesto nervioso... muy nervioso ¿será que las hormonas marcianas doblegan la voluntad terrestre?
8 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Comandante Gargallo,
desde la Tierra agradecemos las crónicas de su viaje espacial. Lamentamos todos los incidentes que está sufriendo (sobre todo el que tenía que ver con las defecaciones marcianas).
Desde aquí le deseamos suerte con la extraterrestre. El sexo en ausencia de gravedad debe de ser toda una experiencia. Ya nos contará en su blog.
Tal y como están las cosas, es más fácil ligar en el espacio que en la Tierra-
Sólo una duda: ¿celebró ayer su marciana el día de la marciana trabajadora? Es simple curiosidad.
Mucha suerte en su misión.
Saludos terrícolas
Siga contando en este diario planetario tan original. Me encanta.
Un abrazo
Mi general:
antes de iniciar cualquier acercamiento físico con la marciana, le sugiero que la lleve a analizar.
Despés, cuente con pelos y señales, haga usted el favor...
Cambio y corto.
Si no es radiactiva ni está compuesta de sulfuro: ¡¡A POR ELLA!!
Estamos con Hipatía: cuéntenoslo con pelos y señales. (Ségún un libro-documental sobre la vida extraterrestre llamado SIN NOTICIAS DE GURB, el sexo con extraterrestres es doloroso, esperamos nque en su caso no suceda igual).
Pero cuéntenos usted sólo la verdad, que ya sabemos que los astronautas son como el parchís: se comen una y cuentan veinte.
¡A sus órdenes, nuestro comandante!
Ramón
A cambio de tanto soledad, ve por la Marciana.
Me encanta ocmo escribes
Saludos.
Por favor comandante, mantenganos al dia de lo que suceda. Estamos ansiosos por usted.
Aunque a mi la verdad es que no me gustan los espejos... las marcianas somos más bien pasables. :) Trataré de seguir tu blog en adelante.
Saludos (aunque sean desde la tierra) Marciana.
pues yo no se que voy a comentar por que
a mi desde que estoy leyendo libros me secuestran y se cosas de conflictos belicos y de la bomba atomica y donde puede estar osama bin laden soy una
espia





