Brota del álamo milenario,
aturdido por el poniente,
un hálito de hojas y escarcha.
Tañen los anillos
del xilema del tiempo,
pulsos de savia y sordina.
***
En el bosque,
a las afueras de la urbe
y el carbono,
el ocaso se disfraza
de pulmones y piel
***
Los sonidos de la calma
crepitan entre las flores,
y el revoloteo nervioso
de la naturaleza, agonizante
en un tálamo de césped
y tréboles huérfanos
de abejas y mariposas,
farfulla un estertor
y una súplica.
***
El neón y los disolventes
pueblan las madrigueras
en la rivera de un arroyuelo
de alcohol y babas
***
Mientras,
la corteza vetusta
de los últimos álamos
se desgaja, taladrada
por larvas de silicona
y muebles de diseño.
***
El corazón verde
se decolora en la intimidad
de una desbrozadora
de ilusiones…
La fotosíntesis
produce éxtasis
en las pupilas del estrés
al compás de la música
interrumpida por sirenas
de ponzoña y progreso
***
Se extinguen
los latidos ecológicos
entre capas de ozono
y vestidos de reciclaje…
En el cielo de su boca
amanecieron silencios,
en la caries de su aliento
un empaste de sonrisas
forzadas, una mueca
de hastío y un regusto
de miseria en su lengua
***
en el iris de sus ojos
un trastorno de pupilas
dibuja miradas vacías,
un reflejo invertido
en el espejo, una dioptría
de tristeza disimula
una lágrima sin dueño
***
en las palmas de sus manos
anochecían las líneas,
entre los dedos caricias
huérfanas buscan
asilo en el cuerpo del delito
de sentir. Y en el dorso
un remite sin destino
***
en el cielo de su boca
un ocaso, un orto y una derrota,
en sus pupilas la ausencia
y en la retina la miseria
de la soledad no elegida…
Junio se extingue
en el anuario
de un verano incomparable
***
Una carretera
perfilada en un folio,
colmado de infinitos
y sonrisas,
progresa en el tiempo
de un ayer vetusto
en el corazón
de la retórica
***
En el horizonte
una libélula
se desnuda entre
los pliegues
de la piel de una mujer,
sensible y elegante,
que ciñe al poniente
en el margen de un sueño
***
Una receta
de afecto y talento,
escrita con letra clara,
apadrina la tarde
pucelana y conmovedora
***
Lágrimas contenidas
en las miradas,
hojas de arena
en un libro hermano,
amigos, sin límites,
cómplices de éxodos
y, al fondo,
esa dama elegante
en un celaje de euforias
mira al presente,
templada junto a su hogaza
de apoyos y amistad,
mientras planea
con una pluma novel.
***
Entre tanto,
refugiado en el silencio,
este meritorio de poeta
musita un verso
intermitente
que se condensa
en… os quiero
***
A vosotros, locos románticos, que sabéis quienes sois
De un loco romántico que sabéis quién es
Escudriño entre las cenizas
de mi confianza
en busca de la huella
del hombre que soy
*****
es curioso,
encuentro tizones
de un ayer inconexo
y casi relegado
*****
me sorprende la insensata
indiscreción
de la memoria
en las historias del hoy
*****
agito las entrañas
de mi lucidez
*****
perturbo la serenidad
de mis sentidos
*****
desboco el caudal
de mi suerte
*****
ahogo el resuello
del recelo
*****
mas entre las pavesas
y vestigios
sólo brotan tedios,
olvidos y ausencia
*****
un esbozo de sonrisa
diluye mi azoramiento
mientras, flemático,
abandono la pesquisa
*****
… un viento impertinente
explaya las escorias
del pasado
en el horizonte del tiempo
Éramos tan jóvenes…
aquella mañana de un ayer casi eterno,
crecíamos sin encontrar donde escribir el futuro
desperdiciando momentos que no volverán
abandonando hoteles en la estación del silencio
mirando partir esos trenes que ya no serán…
***
Éramos tan jóvenes…
aquella tarde de un triste invierno,
derrochábamos besos que perdieron su destino
abrazábamos suspiros, recordábamos ausencias
jugábamos a vivir sin saber o a saber sin haber vivido
dejando para mañana lo que olía a distancia…
***
Y el tiempo pasó
inundando de recuerdos los anhelos del presente
y las mañanas se fueron
y las tardes se ocultaron
y perdimos esos besos que siempre se pierden
***
Hoy ya no somos tan jóvenes
y la noche es mas larga al imaginar esas miradas,
sabiendo que nada hicimos por compartir su sombra
lamentando miedos que denostaron tantos sueños
reprochando a esa suerte que ignorara tantas locuras
esperando despiertos aprobar el examen del tiempo…
***
Hoy ya no tenemos edades
y cada mañana es tarde para sentir las albadas,
apreciamos la bendita aventura de disfrutar las caricias
saboreamos cada instante sin desperdiciar los segundos
abordamos las naves que remontan las olas de la memoria
y vivimos, sólo eso, sin rencores y sin miedos…
***
Y la vida pasa
sin detenerse en las dudas, con las prisas de siempre
y las noches se escapan
y los amaneceres se apagan
y cada momento que pierdes, es momento que no vuelve…
Recojo de la guantera el polvo del camino,
la pasta de dientes de la sonrisa perdida,
un recorte de prensa con un chisme del fracaso
y una tarjeta de un comerciante de vinos y derrotas…
*
alcanzo el ojal de un botón desteñido,
la aguja que nunca se perdió en un pajar,
las llaves en el fondo del mar de los olvidos
y el patio de mi casa húmedo de llorar…
*
busco aquellas miradas detrás del espejo,
el cielo en la boca del metro que no llega,
la palma de la mano que no encontró un aplauso
y un guiño que añoraba entre tus pestañas…
*
miro hacia un horizonte que ahora es vertical,
paseo por las caderas de la muñeca que antecede a mis dedos,
entono una tonada que desentona cada día
y me duermo en las sabanas de la selva de los silencios…
*
sé que la lluvia es un llanto que no encontró su dueño,
que en las tinieblas se esconden los labios de la luna,
que tras el cristal del miope se ocultan los miedos
y que en tu pecho anida el ruiseñor de la ternura…
Me gusta como eres
cuando eres como quiero,
me gusta como sientes
cuando sientes como siento,
me gusta como piensas
cuando piensas como pienso,
pero siempre me gustas
cuando eres como espero
*
si sonríes con mi risa,
si alcanzas con tu mirada
lo que mis ojos dibujan,
si acudes cuando te llamo
si esperas cuando me llamas,
si duermes cuando tengo sueño
si sueñas con mis sentidos
si tu mundo es el mío
si mi mundo es el que anhelo
si deseas mis deseos,
si abanicas mis sentidos,
es entonces cuando amo
al modo que yo se hacerlo
*
y es que me gusta como eres
cuando eres como yo quiero…
¡Cuanto tiempo ha pasado!
Entonces las nubes no eran de algodón
ni en el horizonte se dibujaba la tristeza
de las edades cumplidas en el baile del tiempo.
¿Recuerdas aquella esquina teñida
de jirones de la piel de tantas esperas?
¡Éramos apenas unos aprendices de adultos
con las notas del silencio en nuestras huellas!
El aroma de ese cortado en el bar junto a la tienda
donde comprábamos cuarto y mitad de ilusiones
mientras esperábamos el autobús en la explanada
y mirábamos al cielo del paladar de los sueños…
¿Sabes? He aprendido a caminar mirando de frente
a los ojos del miedo, a avanzar hacia el destino
con la vida a cuestas y una alforja de recuerdos
junto a un termo con cenizas de intemperie…
¿Y que fue de aquel chico que miraba tu sonrisa
con saliva en la comisura de los sentidos?
Ya no sé muy bien si fuimos niños de primaveras
o ancianos de otoños rememorando batallitas de siempre
¡Es tarde!, sigo viviendo con el estrés en los tobillos
y el aliento de la vida susurrándome al oído
palabras de prisas y urgencias entre tinieblas
de pasados y presentes sin futuro…
Me ha encantado volver a verte
y compartir un momento con tu suerte,
quizá en otro instante coincidamos de nuevo
cuando un nuevo espejo nos confronte
en el devenir de la rutina de mis miedos….
¡Caray cuanto tiempo sin verte querido reflejo!