Libro de Arena
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ECO DEL SILENCIO

ABRAZO MÁNDALA

ABRAZO MÁNDALA

Entrelazados

y apretados,

hilos carcomidos,

intentan adentrarse

en un sólo ovillo.

A penas consiguen,

en apreturas,

tener otra cosa

que el más duro

y dolido hastío.

El mándala,

en colorido alegre,

oculta el ahogo del paciente,

a la espera de que

una mano eficiente le libere,

dando suelta a su tejido

que adherido

sobre cuerdas

sea aireado,

para que,

tras corto olvido,

envuelva la carne

sudorosa y sedosa.

hilo de melancolia

http://www.youtube.com/hugohugo10

Posteado por un amigo de otro territorio, http://cortosdecine.blog.com.es/

Mi comentario:

Me tocó la fibra.

A mí me hicieron algo similar mis padres, nunca pensé en una salida como esa, aunque puedo recordar que lo pasé fatal y que no deberían haber actuado así, pero los padres tienen sus limitaciones. Es un corto muy potente.

Un buen material para abrir debate.

http://fugaces.blog.com.es/

Así no hay quien sobreviva

Ni siquiera tengo la certeza de que mis palabras lleguen.

Estos días suplí la necesidad en coctelera.

Hoy ni allí.

Soy bloggera expansiva. Bien se me vale, porque si no fuera así ya no me quedarían puños.

Vengo a añadirme a la propuesta de Homero, la alternativa de Ciudad Blog.

He querido entrar a leer algunos de vuestros blogs y me he dado con un canto en los dientes.

El proceso de duplicación y triplicación, incluso, lo he vivido. De eso saqué desgana y falta de motivación.

You are here!

La tristeza

Cuando ella se asienta en mi mano

y picotea en mi descuido

no hay nada posible

Todo es vano

delirio sometido

a tan truhán y maléfico sino

La tristeza

Lothe

Lothe, la heroína de tu cuento, se salió de contexto. Asomó su nariz respingona por entre las letras del texto que intentabas escribir.

-Vale que quieras historias-, te dijo con gesto huraño, -pero a mí me dejas en paz, que ya tuve bastante con sufrir ese desgarre, para que ahora vengas a removerlo-, añadió.

La escritora, estupefacta, no encajaba. ¿Cómo era que se intercalaban, en su escrito, palabras que no pensaba?

Dejando el asiento vacío salió a estirar las piernas respirando profundamente. Se asomó a la calle viendo las copas de los árboles a sus pies y pensó que el aire las movía al compás de su alma que alborozada se manifestaba.

La locura se adentraría en su mente escritora copiando a vuela tecla las frases en consonancia con ideas pasajeras que un verbo ocluso a su oído se pronunciaba, acordando todo aquello que ni siquiera pensaba.

Se puso un té en el microondas y acercó a su lengua un caramelo de menta para aplacar la sequedad de la que se sentía incierta.

Pensó, -Lothe es un buen nombre.

Una mujer que con larga túnica se enfrenta al aire que tira hacía atrás su abundante cabellera.

Su pensamiento vuelve a la escollera.

Allí, la dama mirando al mar que embravecido jadea.

Recuerda esa película en que actriz y protagonista mantienen una historia amorosa. No es la misma imagen. Es otra. La arena es húmeda y sus pies horadan sintiendo el salitre que mantiene esa sensación descargando el alma de dolor.

Ese instante, en ese momento podría pasar al otro lado sin quejarse.

¿Para qué vivir otras vidas si la que recuerda le basta y sobra?

Habla de ella o de su personaje. No sabe.

Nuevamente palabras se interponen reclamando su atención y pidiéndole silencio.

Ella te abrazó en aquella playa. Recuerdas el sabor salitroso que envolvió ese recuerdo. Llovía, pero el fuego candente que en ti bullía era más que suficiente para obviar cualquier inconveniente.

Un pequeño chiringuito. Mesas de madera y las cosas de blanco y azul. Sus ojos, vuelven a ti recuperando esa mirada olvidada. Era en Francia. Mejor dicho la Bretaña francesa. Esa mujer que captaba tu alma engarzándola en una rosa que tenía mariposas revoloteando a su alrededor.

-¿De quién trata la historia?-, pregunta la protagonista.

-¿No ibas a rememorar mis lances amorosos con aquel muchacho imberbe?- le dice inquisidora.

-Espera, ahora mis recuerdos vivifican, no me hagas descuidarlos que son para mi el pan y el agua de mi hermoso manantial de vida. Acaso desconoces mi objetivo. Busco en mí mi sino. - Añade encarando con displicencia rotunda.

-Si así es, mejor vuelvo otro día. Entretente en tus quejidos- Le dice dándose la vuelta al otro lado del texto en que nadie sabe si las ideas se pierden o hay juerga entre los signos que esperan su turno.

Quebrada tangente

Quebrada tangente apunta a poniente

desvela la pluma de la sirena silente

es una

conspicua y resiente orilla latente

remedo de oda

reclama la herencia de lo que se siente

ecos son llamados a la orilla de esos lagos

de feéricas sirenas renovados

serpientes andróginas braman

sobre olas de espuma alzadas

resiste la ninfa en la fuente

entre algas y libélulas sonrientes

Noviembre de 2007

http://www.utexas.edu/courses/larrymyth/images/jason/DD-Hylas-Waterhouse.jpg

THE END

Sueña la sirenasilente

con olas de espuma

que en alboroto

ríen con su canto.

Despierta la Luna

acunando estrellas

que iluminan tu lecho

de triste doncella

Cántale a la niña

un verso compuesto

de sueños

para que despierte

Diciembre de 2007