ABRAZO MÁNDALA
ABRAZO MÁNDALA
Entrelazados
y apretados,
hilos carcomidos,
intentan adentrarse
en un sólo ovillo.
A penas consiguen,
en apreturas,
tener otra cosa
que el más duro
y dolido hastío.
El mándala,
en colorido alegre,
oculta el ahogo del paciente,
a la espera de que
una mano eficiente le libere,
dando suelta a su tejido
que adherido
sobre cuerdas
sea aireado,
para que,
tras corto olvido,
envuelva la carne
sudorosa y sedosa.
2 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Me ha dejado encantada tu poema, tan sencillo, tan sentido.
Enhorabuena, un saludo
que bonito poema...
besos









