Libro de Arena
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ECO DEL SILENCIO

ABRAZO MÁNDALA

ABRAZO MÁNDALA

Entrelazados

y apretados,

hilos carcomidos,

intentan adentrarse

en un sólo ovillo.

A penas consiguen,

en apreturas,

tener otra cosa

que el más duro

y dolido hastío.

El mándala,

en colorido alegre,

oculta el ahogo del paciente,

a la espera de que

una mano eficiente le libere,

dando suelta a su tejido

que adherido

sobre cuerdas

sea aireado,

para que,

tras corto olvido,

envuelva la carne

sudorosa y sedosa.


2 comentarios - Escribe aquí tu comentario

lo dijo soloquedaunavela 9 Abril 2008 | 10:38 AM

Me ha dejado encantada tu poema, tan sencillo, tan sentido.

Enhorabuena, un saludo

lo dijo abril 9 Abril 2008 | 11:28 AM

que bonito poema...

besos

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