
Herida caí,
fulminada por el rayo y de ti me reí.
No por descuido,
paré en mientes de lo que perdí.
Era forma desusada,
en el acto en tu llaga clavé la daga.
Me hinqué de bruces,
clavando mis rodillas en la losa fría.
Lloré a escondidas,
carente de tu dádiva.
Hirió el rayo mi pecho,
rompiendo mi sentimiento.
Cancelas y cerraduras,
plomo viejo se hizo trizas.
Pérfida la vida,
trajo a mí el avieso deseo de ser tuya.
Merecería mil muertes,
si con saberte tan cerca dejara de quererte.
Para amortajarnos juntos,
ya están dispuesto los nuevos sudarios.
Yo a tu lado,
aunque largo sea el tramo.
Tú en espasmos,
recorres por mis silencios.
Éramos,
somos y padecemos.
Nos perdemos,
en la noche de nuestros tiempos.
Para darnos paso,
Thor abrirá el cielo de un tajo.
Me miraste.
Sabías que estaba allí.
Encontraste mis ojos,
en los tuyos.
Llegaste allá,
dónde podías encontrarme.
Los amantes no necesitan mapas ni señales.
Ellos se saben buscar.
En la noche,
encontraste la nota ajustada,
para hacer sonar la sonata,
de los sueños hechos realidad.
Tú acariciaste mi pecho,
besando la luna en mi cara.
Yo, cerrando los ojos,
te adivinaba.
Así, supimos esperar la mañana,
que en nosotros se anunciaba.
¿Volverás mañana?
Aquí, en mi cama,
estaré dispuesta a tu entrada.
No pongas en duda mi celo,
que no soy de una sola vez,
que me gusta descubrirme,
en tu piel.
Tenemos un infinito,
para sabernos después.
Querré y sabré.
Me internaré en tu alma.
Te amaré.
Si en tu ocaso me piensas,
de lunas vendré otra vez,
para bañarme es tu pecho
y ver el amanecer.
Para ti escribo el verso.
Para mí, también.
Para todo aquel que lo lea.
Para evocar que amé.
Que tuve la gran fortuna
de quererte querer,
bajo ese claro de esa luna,
que nos asiste a la vez,
durmiendo entre tus brazos
y arropada en tu lecho.
En ese olvido de las cosas,
que nos hace desdecir.
En aquellos posibles,
que me acercaron a ti.
No se elige, se predice.

Y es que has venido de nuevo
a sentarte sobre mi alma,
susurrando aquello que reclamo de ti.
Cada vez apremia más y empuja,
sin que pueda contener el impulso
que incita en ese rincón que no puedo controlar.
Anuncias lo que yo quiero.
Me niego a mi pesar.
Contengo poniendo un lastre que me impida volar.
Me zambullo en aguas claras
queriendo liberar mi alma de todo lo inconveniente
para mirar sin esquivar palabras
que contradicen con su trazo los pasos que damos.
Te incluyo en mi pensamiento,
lo has tomado completo.
Se ha torcido.
No pienso derecho.
Ando pegando zumbos,
de un lado para otro,
sin encontrar el momento
en que escuchar mi plegaria
que reclama girar dándote la espalda
y tirar hacía delante
sin volver la vista atrás
para no volverme estatua de sal.
La noria está cerrando el círculo.
Yo sigo en el mismo punto,
engarzada en ese oscuro hueco en que quedé cuando de ti me enamoré.

Me dan aliento nuevas palabras al viento.
Te seguiré teniendo.
Recorreré el camino hasta adentrarme en tu universo.
Inspirada mente me entretiene nuevamente.
No es el eco lo que se siente.
Es el deseo batiente que alienta.
La reina es la alegría que, aunque ausente, promociona la vida del naciente.
Resurgir de los silencios.
Nuevos retos.
Componendas a destiempo.
No hay tiempo.
Se ríe la daga en el arco a punto de lanzar apuntando.
No disientes.
Tanto ruido y tanta gente.
Date la vuelta y sigue que aquí de nada te sirves.

Si tuviera la luna
te la entregaba
para que acunara tus noches bajo tu almohada.

Quiero soñar,
contigo estar.
Ausente me haces zozobrar.

MARTILLABA EN SU CABEZA
Se sale, de todo se sale.
Hubo un tiempo en que la ansiedad impedía dar paso a la esperanza.
Se sufre mucho, y parece que no hay salida.
Te sientes incapaz de cualquier acto comunicativo y optas por dejarte llevar, 'como la caña del junco llevada con la arena en una duna'. Si opones resistencia te fracturas.
Nadie veía que estabas en una cárcel. Te aíslas, piensan que no quieres; pero lo que realmente sucede es que no puedes.
El peor camino es el de los 'potingues', solo impiden que cierres la puerta y te largues. Los tomas y descubres que te has convertido en una autómata.
Debes hacer frente y tomar esta batalla como la mayor de las batallas, debes salvarte, debes luchar por ti y curar tus heridas.
Las cosas mínimas serán el camino.
Vigilancia de tus actos, no sea que te metas en algo, que te metas algo.
Y cada pequeño triunfo, aunque sea nimio, valorarlo/sobrevalorarlo; te hará más fuerte.
Esa cárcel la construyes tú pero no la controlas, puede ahogarte.
ROMPE TUS CADENAS
La cárcel del alma es la mayor de las prisiones.
Hubo un tiempo en que el miedo se apoderó de ella.
En ese tiempo las palabras se ocultaron, los silencios eran como un mazo persistente que nada podía evitarlo.
La noche era larga.
El día interminable.
El tiempo suspendido parecía congelado en el aire.
Nada entraba por su ventana, ni la brisa ni el aire.
Nada entraba por sus sentidos.
Un nudo en el estómago, un ahogo indescifrable.
Salir fue el camino que no se sabe.
Una mano tendida tirando de ella.
En ese pozo oscuro siempre atrapada.
Por este mundo camino,
y a esta tierra estoy sujeta.
Espero la hora y el día,
en que el camino se acabe,
y la tierra me trague.
Anna 01/08/2006

Arremete,
golpeando,
paso a paso
y sin cuidado,
la conciencia;
reponiendo
la inconsciencia.
Caes en desuso
y tropiezas,
en descuidos
que no intuyes,
haciéndote
a ti mismo
encerronas
que destruyen.
De mentiras
lisonjeras,
se componen
las vueltas
y revueltas.

Un Angel Y Un Amigo
Un ángel no nos escoge, Dios nos lo asigna.
Un amigo nos toma de la mano y nos acerca a Dios.
Un ángel tiene la obligación de cuidarnos.
Un amigo nos cuida por amor.
Un ángel te ayuda evitando que tengas problemas.
Un amigo te ayuda a resolverlos.
Un ángel te ve sufrir, sin poderte abrazar.
Un amigo te abraza, porque no quiere verte sufrir.
Un ángel te ve sonreír y observa tus alegrías.
Un amigo te hace sonreír y te hace parte de sus alegrías.
Un ángel sabe cuando necesitas que alguien te escuche.
Un amigo te escucha, sin decirle que lo necesitas.
Un ángel, en realidad es parte de tus sueños.
Un amigo, comparte y lucha por que tus sueños,
sean una realidad.
Un ángel siempre esta contigo ahí, sabe extrañarnos.
Un amigo, cuando no esta contigo, no solo te extraña,
también piensa en ti.
Un ángel vela tu sueño.
Un amigo sueña contigo.
Un ángel aplaude tus triunfos.
Un amigo te ayuda para que triunfes.
Un ángel se preocupa cuando estas mal.
Un amigo se desvive porque estés bien.
Un ángel recibe una oración tuya.
Un amigo hace una oración por tí.
Un ángel te ayuda a sobrevivir.
Un amigo vive por ti.
Para un ángel, eres una hermosa misión que cumplir.
Para un amigo, eres un tesoro que defender.
Un ángel, es algo celestial.
Un amigo es la oportunidad de conocer lo más
hermoso que hay en la vida,"el amor y la amistad".
Un ángel quiere ser tu amigo.
Un amigo, sin proponérselo, también es tu Angel.
(Anónimo)
http://www.poemasdeamor.com.ar/Reflexiones.php?rf=15

Son propios y son ajenos
dependen de otros
dependen de mí
me enredo a veces
me pierdo
No sólo es cosa mía
también de los otros
Ultimamente me pierdo
Es bien complejo
no acierto
olvido
Las cosas que hago
en un cierto momento
me parecen lógicas
cuando vuelvo me pierdo
No me recuerdo
me crispo
Ando enmarañada
en un laberinto
del que no encuentro el hilo
Me saturo
me superan las cosas
Perpleja me miro
la mente oclusa
no admite
saturada
se resiente
No puedo controlar
lo que puse en marcha
ofuscada
me quedo perpleja
la cabeza me estalla
Escribí largas hileras
uniendo palabras
Ahora me pierdo
la mente se cierra
¿Llegó el momento?
¿Empiezo el camino del retroceso?
¿Mañana se iluminará de nuevo?
Pago este precio
Para que no me duela
borro
hago un reset de todas las cosas
no puedo elegir en qué
Ahora lo veo
es eso
Estoy de regreso
y el olvido es el precio
Me duelo
14/06/2007
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