UN DÍA REDONDO
Sin duda esto es la antítesis de un día redondo. Me levanto y no es sábado, es lunes. Buscó mi cómodo pantalón, ese que me pongo los días en que " me siento orgullosa de ser mujer" para estar más cómoda y que no me apriete la panza. Está sucio, esperando la colada que nunca llega.
Llueve, el paraguas está roto. Tengo una reunión muy importante, de ello depende hacer el presupuesto del trimestre o no. Tengo que ir arreglada, estilosa. No encuentro el calzado apropiado para ir así un día de lluvia, así que ni corta ni perezosa decido ponerme unos " burritos" como les llama mi amiga Maria. No recordaba en ese momento en que los saqué del baul de los recuerdos por qué los metí ahí: tienen la suela despegada y además se calan con la lluvia, luego lo pude comprobar.
Salgo de mi casa con la sensación de que las cosas no están empezando muy bien, va a ser un día duro. El coche arranca, menos mal, todo un alivio, pero me queda lo justo de gasolina. Hago todo un alarde de condución ahorrativa para llegar a la gasolinera más cercana, con el acompañamiento de pitos de los coches que me siguen. Les saludo divertida, cual infanta Elena. Cuando estoy a 20 metros, el coche no da más de sí. Se para. Toca empujar. Nadie me ayuda, y eso que hay un tío como un trinquete a 3 metros de mí echando un pis en la cuneta. La culpa es mía por no ser previsora. De esta operación termino con dos resultados: el coche con 10 euros de gasolina, lo que llevaba en el bolsillo, porque se les ha ido la red y no se puede pagar con tarjeta y yo empapada hasta las trancas.
Vuelvo a casa y me cambio de ropa, con mucho disgusto, no encuentro nada con las prisas y al final termino combinando mal los colores. Está claro que así las cosas no va a salir como deberían.
Aparco el coche en el parking, llego a la oficina, cojo mis cositas para la reunión: portatil, datos impresos... artículos de merchandinsing. Me voy cargada como una mula vieja, sin poder tirar de mí, arrastrándome por las esquinas, afrontando la adversidad lo mejor que puedo y sé.
Llego al parking, al menos no llego tarde a la cita, voy con tiempo. Pero todo no podía ser tan fácil, se ha ido la luz y no puedo salir del parking, no funciona el sistema eléctrico por tanto estoy atrapada con mi coche. En lugar de pensar que puedo salir de allí por donde he entrado, me agobio y me da un tabardillo, cuando despierto de mi angustia tengo cuatro o cinco maromos tratando de reanimarme. No quiero pensar en la posibilidad de que alguno de ellos me hiciera el boca a boca mientras estaba ausente de este mundo. Era a cual más desagradable. ¡Qué mala suerte! Miraban lujuriosos, solo uno de ellos, el más servicial, me abanicaba con cara de preocupación, los otros tres más bien estaban de adorno.
Consigo recuperarme, por fín. Dejo el coche en el jodido parking y me voy a por un taxi, ya si que llego tarde. No hay taxis. Hay 3 ancianitos esperando detrás mía. Cuando media hora después cojo el taxi a mi destino, los viejecitos me preguntan donde voy y como van "cerquita" me piden si pueden venir conmigo.
Por educación ( porque la educación es muy importante en esta vida y no todo el mundo la tiene... quien se sienta aludido/a... el/ella sabrá por qué...) le dije que sí. Iban al Casino Aljarafe los muy cucos. Los dejé allí en la misma puerta, en realidad no me pillaba tan de paso, pero bueno, la tercera edad es muy de ponerse el mundo por monteray darle igual de todo.
Llego a mi cita tarde, ahogada, agobiada, sudando y llena de lluvia. Mi cliente se ha tenido que marchar inesperadamente, por enfermedad. Me cabreo muchísimo, como si el pobre hombre tuviera la culpa, pero es que ¿ no tenía otro día para ponerse malo? En definitiva: No vendí un colín y me tuve que ir con el rabo ( lo de rabo es metafórico) entre las piernas.
Cabisbaja y taciturna como otras veces, acabé el día. Atiborrándome de helado frente a la tele, con la esperanza de pasar un rato entretenido viendo mi serie favorita. Pues fue que no, no hay serie favorita tampoco, la han quitado por el futbol. Y es ahí donde ya no aguanto tanta " calamidad" ya ha sido suficiente, exploto llena de cólera, despotrico contra el mundo mientras mi compañero de lecho me mira con ojos de asombroso y me dice la frase que ya me puso la guinda: Anda, pues asi aprovechas y planchas.
Lo miré, enconada, achicando los ojos, buscando un motivo para no enviar al pobre a freir espárragos y traté de no volcar en él mi día de mierda. Utilicé la técnica de mi madre cuando era pequeña y no quería comerme el almuerzo. Pensé en los niños pobres, en el hambre que es muy mala, en las personas enfermas, en el dolor de este mundo...para ver mi mal día con otra perspectiva.
Mi mal día era realmente una ridiculez comparado con los grandes males de la humanidad, era un poco ingrato con el mundo que sufre, ponerme así por mis chorraditas y perder el tiempo en regocijarme en mi día desastrozo. Seguro que mañana todo será perfecto.
14 comentarios - Escribe aquí tu comentario
La verdad es que tu día es para echarse a temblar, yo tú hubiese comprado un cupón ese día porque seguro que terminaba tocándote, todo no puede ser malo, pero una vez más lo has contado con cierta gracia aunque quizás a ti no te la haga tanto y es verdad, uno tiene malos días, pero según con quién se compare ¿no?
Un beso.
La verdad es que a lo malo hay que buscarle siempre la parte menos mala, para reirnos un poco de todo. Conozco alguien que eso lo hace muy bien.Ha influido mucho en mi filosofía de vida, el ya lo sabe, y estoy muy agradecida, el me ha enseñado a ironizar y tener buen humor, y bueno esta actitud ante lo malo es estupenda, pues al final, las cosas nunca son tan malas, y es bueno reirse de uno mismo, dentro de que este "mal día" no deja de ser una auténtica estupidez comparado con otras cosas.
Muchas gracias Rafa, nos hemos cruzado, te acabo de visitar.
Por muy mal q se nos de el día, al menos tenemos la oportunidad de haberlo vivido, y eso ya es mucho.
Gracias por llenar de sonrisas esos días en los q todo sale mal, no dejes de hacerlo, no te permitas tener días malos
Y se me rompió una uña, ¡qué lo sepas!.
Buenos días, Jezabel... varios llevaba sin saber de tí, y andabe preoucpada. Me decía ¿No será que esta chica tiene un mal día?. Pero no, gracias a Dios, veo que no, que todo está perfecto. ¡Menos mal!... Eso sí... a mí se me ha roto una uña... y eso ¡me pone de un mal humor... !
Jejejeje. Me ha gustado tu forma de encarar los malos días, y la sonrisa que dejas escapar entre "desgracia y desgracia".
¡Feliz semana!
jajajaja, joe, jezabel, menudo día mas completo!!! esperemos que mañana sea otro dia distinto y vaya mejor... seguro que si!!
besitossssss
Como muy bien dices todo es relativo según la prespectiva desde donde se mire..
Un "mal dia" muy bien contado.
Un besico
Bueno, por fin puedo ire metiendo a dejar comentarios. ¡Vaya día Jazabel! Pero es genial cómo lo cuentas. Es verdad que no hay cómo ironizar. Cuendo se te ha pasado el mosqueo, claro.
Yo llevo una mañanita por el estilo. Pero, bueno, como bien dices, no son problemas, son contatiemos de los que no demeríamos quejarnos.
Un besote
Querida: haztelo mirar. Ve al especialista, no sea cosa que se agrave. De todas maneras ojalá que sea pasajero. Un beso.
Hay un proverbio árabe que sin ser literal viene a decir mas o menos asi "no debes preocuparte, por que si la cosa tiene solució se solucionará, y si no la tiene, por mucho que te preocupes no hay nada que hacer" resumiendo, un buen vaso de leche, y una buena siesta de pijama. Y si mañana sera otro dia, perfecto o no sera otro.
Salud, y buen dia por venir.
Muchas gracias a todos por vuestros comentarios. La verdad es que esta historia quiero que sepais que no es del todo real, hay mucho de imaginación, todo no me ha pasado junto, tengo que ser sincera y asumir la parte ficcional, me gusta jugar con eso, con la verdad y la ficción. Todo me ha pasado alguna vez, pero no junto, aún así he tenido días que son para escribir un memoradum. Pero vamos que no soy tan gafe, jajajajaja
Besos!
Todo se junta y si no quieres café, dos tazas!!
jajaja..Genial la historiay tus coments delirantes, la he leido de un tiron y me ha provocado risas y sonrisas..un gran guión pués jajaj..Escribes muy bien, la prueba es que uno no para de visualizar las escenas de ese dia redondo!
kisess
A veces desde el instante en que tomamos el primer hálito de vida de la mañana sentimos que algo nos repele. Todos se nos vuelve al reves, las cosas más ementales, las que no tienen porque se dañan, precioso ese día. Aqui decimos a ésos momentos tan dificiles: 2 hoy tengo el cristo de espadas "
Saludes y me agrado leerte.
jejeje
Me encanta tu historia
Me ha hecho recordar un viaje a Madrid que hice hade algunos años y que se parece mucho a tu dia, jejje
lo dejé colgado en mi blog
El humor y la imaginación no se deberian perder nunca
Nos vemos
El proverbio chino es: "Si tu mal tiene remedio por qué te quejas. Si no tiene remedio por qué te quejas".
Yo creo que es que no empezaste el día con el donuts. Pero tu solución es buena: esos no son males realmente... es un día cualquiera en la vida de cualquier persona... más o menos... Pero vamos que te ha salido "redondo".





