Si donde menos te lo esperas salta la liebre...
Entonces imagina:
¿y si la liebre saltase cuando te pones a rascarte la entrepierna?
Moraleja: acepta con resignación tus ladillas...
¡podría ser peor!
Sumergido en la lectura, la emoción tensa mis glúteos, tornándolos duros cual caparazones de carey...
Entonces imagina:
¿y si la liebre saltase cuando te pones a rascarte la entrepierna?
Moraleja: acepta con resignación tus ladillas...
¡podría ser peor!
Hoy, cuando el camarero me ha traído a la mesa la jarra de cerveza (espumosa, frigidísima, ansiada fébrilmente por mi boca) y tras darse la vuelta se ha marchado hacia la barra con esa marcha atlética, me he fijado en sus prietas nalgas...
¿me estaré volviendo marica?
Cuando a uno se le empalma
(trempa, se le levanta, tiene una erección, se le pone dura)...
la picha
(pene, polla, rabo, minga)
¿se le pone tiesa por la presión de la lefa
(semen, leche mangorra)
en el interior de la cola (cuerpos cavernosos),
o esto a qué es debido?
- "De ná".
(Es de guasa, claro:
http://www.librodearena.com/jake/post/2007/06/10/gracias-nadal )
Ayer tarde (hier soir, diríamos con gran nivel francésico) asistí a una representación muy profesional del ballet titulado "El cascanueces" (música de Chaikovski, ya sabéis).
Dos comentarios de gran interés artístico puedo aportaros:
1- El bailarín que hacía de muñeco ya sé con qué casca las nueces.
2- Hacía años que no sentía yo peligrar mi título de "Nalgasprietas".
Pestiño de giroscopios.