Sin titulo 4.
Se despertó sobresaltada. Al levantar su pequeña cabeza de la almohada, los mechones de su rubio pelo cayeron sobre el rostro. Miró alrededor de la cama sin conseguir ver nada. A medida que sus ojos se adaptaban a la oscuridad logró reconocer su habitación. Bajó con cuidado tomando su conejito por la oreja, sintió el frío del suelo sobre las plantas de sus pies. Fue con dificultad hasta la habitación de sus padres, empujó la puerta y vio a su padre dormido abrazando la almohada. Volvió sobre sus pasos, y ya en su cuarto se dirigió hacia la ventana, las estrellas lucían su resplandor bajo la negrura del cielo, sus ojos se dirigieron hacia una pequeña estrella, ¡buenas noches mama! – dijo- Mientras la noche seguía su curso, ella se volvió a acostar, se abrazó a su peluche, y se durmió mientras su cuerpo recuperaba poco a poco el calor perdido.
4 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Que bonito Negri, y que bien lo has expresado.
Un azulito, Mario, perdió a su abuelo hace poco y por las noches siempre nos dice que su abuelo es el lucero que más brilla.
Mi Alejo también perdió a su abuela y además se llama Estrella.
Besos y gracias por tu relato.
Muchas gracias. Tengo dos hijas, y aunque el relato es ficcion, creo que me gustaria que cuando vivan alguna ausencia lo hagan con los mejores recuerdos.
yo no soy ninguna niña y aun sigo viviendo las ausencias de la misma manera. será la costumbre, jeje.
me ha gustado mucho tu blog! no me habia pasado por aqui todavía. esto de estar sin adsl durante la semana, duele!
besitosssssss
Disculpa por no contestarte antes, pero tambien a mi me cuesta disponer de un rato para sentarme delante del ordenador, me alegra que te guste el blog, me pasare por el tuyo y ya comentamos.
Salud .





