PRESENTACIÓN
Hola, me llamaré niebla, pues así es como me siento desde hace mucho tiempo y hoy en particular.
Este blog nace por la necesidad de gritar mis tormentos, antes lo hacía en un diario, hasta que lo encontraron y mi intimidad se vio coartada, luego lo hice en otro blog anónimo y mi pareja se sintió violentada, así que he creado este segundo blog que no conoce nadie de mi circulo, esperando bajo el anonimato poder abrir mi corazón sin represalias.
Lo hago en esta comunidad literaria, porque siempre me han gustado las historias, y la mia en particular tiene mucha tela que cortar.
Tengo que decir cosas sobre mí, para que me vayan conociendo, si es que alguien lee esto. Por vez primera lo hago para mí, para liberar mi tristeza, aunque lo haga en un sitio tan público como internet. Ironico ¿no?
Bueno, tengo tantas cosas que decir, que al mismo tiempo no sé por donde empezar: Creo que la principal, es mi infelicidad. Estoy casada, soy madre, hermana e hija. Pero soy infeliz.
En esta sociedad está mal decirlo, en mi entorno si lo dijera, me dirian que soy una malagradecida, y me darian la paliza.
La verdad es que con menos de treinta años, ya me siento derrotada y fracasada. No sé en que momento mi vida giró en una espiral de acontecimientos, que terminaron en un matrimonio en el que ya queda tan poco amor, aunque en ocasiones mi querido esposo diga lo contrario.
Mi esposo es el hombre perfecto ( de cara al público), es altruista, noble, trabajador, simpatico y hasta guapo. En casa me ignora, me menosprecia, y no me apoya cuando le necesito. Eso sin contar el episodio de bofetadas y encuellamiento con mirada psicopata, que sostuvimos tiempo atras. Pero claro, él no es un maltratador (notese el sarcasmo), él juzga la violencia domestica, lo que pasó entre nosotros fue un hecho aislado, supongo que él piensa que un par de bofetadas no es maltrato... que sé yo.
Mi familia es idílica, mi madre es una mujer sumamente querida, y conmigo siempre ha sido una madre estupenda. Salvo aquel pequeño episodio que sucedió cuando yo tenía diecisiete años, un chico de la universidad, me drogró y me violó. Se lo conté a mi madre, pero ella no pudo venir a visitarme, la universidad quedaba lejos y ella tenía mucho trabajo, además no podía pedir permiso ese día, ni esa semana, ni ese mes. Es más, jamás volvimos a hablar de ese tema. Nunca me aconsejo algo como esto: "Hija ve al medico, podrian haberte pegado alguna enfermedad"
o como esto:
"hija ve a la polícia y denuncialo"
Supongo que a día de hoy mi violador será un respetable arquitecto, y aquello ni pasa por su mente, ni por la de mi madre.
En fin como presentación creo que ya es suficiente...
Mañana más...
(Perdón por la omisión de acentos, se me da mal, y la verdad no me apetece, releer y revisar lo que aquí escribiré. Es obvio que no es muy fácil para mí) Hasta mañana





