El día 20 de Noviembre se celebra el día contra la pornografía infantil:
Blogocampaña contra la pornografía infantil (I)
La pornografía infantil en la Red es una lacra imparable que ensucia nuestras vidas cada día. La presión policial con macroredadas no es suficiente para detener las malas prácticas de estos individuos, que actúan desde el anonimato que puede brindar la Red golpeando las vidas de cientos de niños, incluso bebés, en busca de un deseo sexual depravado y enfermizo. Por eso entre todos los internautas debemos ponernos manos a la obra y meter el máximo de ruido en el ciberespacio. El objetivo de esta blogocampaña, que arranca hoy, es que el próximo 20 de noviembre --Día Universal del Niño-- cientos de blogs escribamos un post en el que aparezca la frase Pornografía infantil NO para sembrar los buscadores de Internet de severas críticas a esta vergüenza humana y social. De esta forma conseguiremos que las ciberbúsquedas de las palabras pornografía+infantil al menos golpeen las conciencias de tanto salido mental. En el post podéis colar términos de búsqueda empleados por los pederastas y pedófilos como "angels", "lolitas", "boylover", "preteens", "girllover", "childlover", "pedoboy", "boyboy", "fetishboy" o "feet boy" para llegar adonde queremos llegar.
¡PÁSALO!
Si quieres participar coloca este cartel-banner en tu blog --disponible en idioma español, inglés, francés, italiano, portugués, gallego, catalán y euskera--, difúndelo entre tus conocidos y escribe EL 20 DE NOVIEMBRE un post necesario para desinfectar todo lo posible la Red de todos: http://lahuelladigital.blogspot.com/search/label/Blogocampaña
Aquel martes había amanecido encapotado. Las nubes grises amenazaban y se respiraba un estado de tensión en el aire, que auguraba una buena descarga.
No sería hasta bien avanzada la tarde.
Precavida, había tomado el paraguas del rincón del armario del pasillo que se abría paso en la entrada de su vivienda.
No había salido con rumbo fijo. Pensaba que a dar una vuelta, pero los pasos le habían llevado a la cita semanal.
Las compras compulsivas que solía hacer ensombrecían el placer que sentía al palpar el género.
Allí no era un pago de los de tarjeta, pero iba bien pertrechada.
Unos buenos billetes y monedas engordaban su cartera.
Había pasado por el cajero y el saldo del sueldo recién ingresado le había hecho sentir la sensación equívoca de disponer de un buen capital.
No era tal. Vendrían pagos de uno y otro aspecto general.
Otros extras que siempre parecían presentarse en el momento menos oportuno, pero ahora tenía contante y sonante en su cartera, que pedía a gritos una satisfacción.
Basto ver que unas manos sigilosas arrastraban esa prenda que ella acariciaba para reivindicar su propiedad.
-¡Es mía!- dijo, agarrando con fuerza el bien que atesoraría.
Así fue como se cegó con una y otra prenda.
Al fin marchó cargando bolsas inútiles y sintiéndose gozosa.
Eran las doce y todavía tenía que planificar las compras en el supermercado, pero antes pasaría por su casa a descargar ese bien tan preciado.
Hoy has salido de casa temprano y en el camino te has cruzado con él. Te ha mirado, pero no te ha saludado porque nadie os ha presentado. Has tenido ese impulso que casi te ha llevado a decirle hola, pero te has contenido y al pasar de largo te has arrepentido. Hubieras dado cualquier cosa por volver a coincidir. Vuelves para tentar tu suerte, pero no está, se fue en otra dirección. No siempre te encuentras frente a frente y en ese caso hubo una razón que debiste obviar. Si tienes otra oportunidad buscarás la manera de poderle hablar.
Que mañana volverás a salir a la misma hora y pasarás por los mismos pasos para buscar una segunda oportunidad.
-Ella me ha mirado y me hubiera gustado decirle que sus ojos reflejan el cielo de su alma.
-Parece que quería hablarme y yo torpe no le he dado facilidades.
-Mañana volveré a pasar por el mismo lugar y a la misma hora para ver si puedo coincidir con ella.
-Lo he de lograr.
-Es ella y no puedo descuidarme.
Suena el despertador y lo apagas de un manotazo. No es hora y te das la vuelta. Lo tienes programado para que suene dentro de media hora. Suena de nuevo, ahora sí que pones los pies en el suelo. De pronto recuerdas que ayer saliste antes y por eso te encontraste con ella. Te precipitas para ganar tiempo. Apenas unos minutos y ya estás en la calle, sales corriendo, te cruzas con alguien que cae y tú casi. Es ella. Te mira con sorpresa y te dice: -¡Hola! No caes en la cuenta, no la reconoces, buscas ese reflejo en los ojos, ese atisbo de infinito que ayer se cruzó en tu camino. Titubeas y respondes: -Lo siento, ¿te has hecho daño? Ella titubea y temblando se entrega a tus brazos para que la ayudes a incorporarse del suelo. Tú la atiendes sin apercibirte de ese temblor que de su alma sale.
Tu corazón acelerado parece que te salta del pecho. Es él quien se ha cruzado contigo.
Nosotras es un espacio en que quiero dejar ir aquello que desde mí se genera.
Pasaré por muchos registros.
Una serie de facetas que reflejen los muchos aspectos que proyecto y quiero dejar sobre este libro de arena.
Este nuevo blog pretende tomar la hoja de ruta de esta mujer que pisa suelo y vuela sueños.
Aclararé que en mi mundo todos los seres humanos tienen cabida en sus distintas maneras de afrontar la vida.
Vivo en Barcelona y mi origen es de Aragón. Esta ciudad me ha hecho a lo largo de los años convirtiéndose en mi segunda realidad territorial. De ello saco que soy un árbol, roble, que asienta sus raices en los dos territorios.
Las letras me han hecho viajera del mundo.
Las personas son mis mejores compañeros de viaje.
Me cuesta decir adiós, pero mi vida está llena de muchas despedidas.
Aunque no estoy nunca sola soy persona solitaria y necesito mi espacio vital como una felina.
A veces pantera y otras gatita que ronronea.
No todo es tolerable.
No todo vale.
No pretendo pasar por todo.
Tengo mucha curiosidad y a veces meto la pata por falta de espera.