Hay que relajarse, no importa la crisis ni siquiera preocuparse por la famosa frasecita aquella de mal de muchos, consuelo de tontos... No imorta ser tonto, no importa ser inteligente, no importa finalmente nada... simplemente lo que importa es actuar, más que pensar actuar... cuantas más vueltas le demos al asunto más nmos perderemos... La vida es una tómbola... más bien no, todos podemos labrarnos mejor o peor un camino sin necesidad de elucubrar, implicar o culpar a nadie, a fin de cuentas siempre dispondremos de nuestras fuerzas, esas que incluso podemos sacar de la debilidad... Como dice Mario Capecchi, nobel de Medicina del 2007 en lugar de pasr demasiado tiempo pensando en algo es mejor ir y hacerlo. Acostumbrados como estamos a un mundo en el que esperamos pronta recompensa olvidamos que la mayor virtud es la paciencia y siendo pacientes y constantes siempre seremos capaces de lograr un objetivo plenamente marcado y definido.
LA CIENCIA DE LA PACIENCIA: CONCIENCIA
Siempre nos quedará la fuerza
de vivir con la paciencia
de esperar que cierta ciencia
recompensé al que se esfuerza
por conseguir logro u objetivo
a uno mismo prometido...
no sé es más sabio por saber
sino por la propia conciencia
del desconocimiento mismo,
de cuanto no sabemos somos,
de cuanto somos no sabemos,
y por ello nos prometemos
lograr ese fin soñado...
La vida ha de continuar, sea una tómbola o un cabaret, sea una gran mentira o una crueldad... una tristeza o una alegría, amor y lujo, amor y fantasía, amistad, alegría... La vida continuia día a día, con amor y sin amor, a deshora con nocturnida o alevosía, la vida pasa factura día a día... y siempre nos quedan as fuerzas para actuar... Nuestra voluntad podrá más que todos los baches y pequeños problemas...
Hay que relajarse, no importa la crisis ni siquiera preocuparse por la famosa frasecita aquella de mal de muchos, consuelo de tontos... No imorta ser tonto, no importa ser inteligente, no importa finalmente nada... simplemente lo que importa es actuar, más que pensar actuar... cuantas más vueltas le demos al asunto más nmos perderemos... La vida es una tómbola... más bien no, todos podemos labrarnos mejor o peor un camino sin necesidad de elucubrar, implicar o culpar a nadie, a fin de cuentas siempre dispondremos de nuestras fuerzas, esas que incluso podemos sacar de la debilidad... Como dice Mario Capecchi, nobel de Medicina del 2007 en lugar de pasr demasiado tiempo pensando en algo es mejor ir y hacerlo. Acostumbrados como estamos a un mundo en el que esperamos pronta recompensa olvidamos que la mayor virtud es la paciencia y siendo pacientes y constantes siempre seremos capaces de lograr un objetivo plenamente marcado y definido.
LA CIENCIA DE LA PACIENCIA: CONCIENCIA
Siempre nos quedará la fuerza
de vivir con la paciencia
de esperar que cierta ciencia
recompensé al que se esfuerza
por conseguir logro u objetivo
a uno mismo prometido...
no sé es más sabio por saber
sino por la propia conciencia
del desconocimiento mismo,
de cuanto no sabemos somos,
de cuanto somos no sabemos,
y por ello nos prometemos
lograr ese fin soñado...
La vida ha de continuar, sea una tómbola o un cabaret, sea una gran mentira o una crueldad... una tristeza o una alegría, amor y lujo, amor y fantasía, amistad, alegría... La vida continuia día a día, con amor y sin amor, a deshora con nocturnida o alevosía, la vida pasa factura día a día... y siempre nos quedan as fuerzas para actuar... Nuestra voluntad podrá más que todos los baches y pequeños problemas...
Desde hace unos días me ha sido imposible entrar en LDA, los errores de servidor eran continuos y durante ese tiempo decidí que iba a dar un cambio radical, un cambio radical en la imagen implica una especie de purificación pues el preambulo de un cambio mucho más importante, cambiarlo todo sin necesidad de cambiar el interior, cambiar el envololtorio ya la percepción de los demás... Acabo de raparme el pelo ¿A quién le importa lo que yo haga? ¿A quien le importa lo que yo diga? Yo soy así, así seguiré, nunca cambiaré...
Cada lapida, cada inscripción funeraria(*) escondía parte del Misterio no revelado... el secreto permanecería oculto y yo seguiría vagando entre las bovedas del Templo, todavía recordaba aquél día de otoño en que releyendo un pasaje bíblico sentí que debía hacer algo, que debía responder a esa llamada que tantas veces insistía en que le abriera las puertas... Mi infancia fue como la de cualquier huerfano yendo y viniendo de un hogar tutelado a otro... no la recuerdo ni triste ni alegre... todos los pasos que dí me llevaron a este final.
Yo formé parte de los Elegidos, de los pocos que conocerían el Enigma y lo debían ocultar y defender de la masa que jamás lo sabría interpretar pues "Vulgus veritas pessimus interpres", eso es lo primero a tener en cuenta pues la masa se deja alienar y lo da todo por perdido ya que "Veritas odium parit" y del odio sólo se puede esperar más odio y para evitarlo hay que escoger tortuosos caminos que rozando el pecado pueden llevarte a perder el alma por la salvación de los demás "ad maiorem Dei Gloriam". No hay que apenarse, sursum corda, sic transit Goria mundi...
Esse est Deus... nada ni nadie puede evitar todo lo que hemos hecho, yo ya no pertenezco a este mundo y sin embargo continuo en él...
Y leo de nuevo cada inscripción, cada palabra, las inscripciones funerarias ocultan el secreto y yo debo seguir protegiéndolo de quienes quieran resolver el enigma: Per quae peccat quis, per haec et torquetur pro Dei beneficio
Se acechaban nuestros pasos, no podíamos andar por las calles.
Se acercaba nuestro fin, se habían cumplido nuestros días:
¡sí, había llegado nuestro fin! (Lamentaciones, 4,18)
¡El que se acerque a la Morada del Señor morirá! ¿Tendrá que morir hasta el último de nosotros? (Numeros 17,28)
Después vi un cielo nuevo y una tierra nueva,porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron,y el mar ya no existe más.Vi la Ciudad santa, la nueva Jerusalén,que descendía del cielo y venía de Dios,embellecida como una noviapreparada para recibir a su esposo.Y el que estaba sentado en el trono dijo:"Yo hago nuevas todas las cosas".
Aquella mañana se levantó pronto como tantas otras, sacando fuerzas de flaqueza como venía haciendo durante los últimos años, miró hacia el otro lado de la cama y allí estaba su marido todaví durmiendo cmo un bebé... Se dirigió al baño y se miró frente al espejo y todavía tuvo fuerzas para esbozar una sonrisa, se lavó la cara, se miró de nuevo frente al espejo, las arrugas asomaban a su rostro y su pelo otrora azabache brillaba ahora blanquecino... Se lavó, se arregló, peinó sus canas y se vistió ritualmente como cada mañana....
Entró de nuevo a la habitación y miró a su marido, todavía seguía durmiendo, arregló unas cuantas cosas de la casa, miró al reloj y se dirigió de nuevo al cuarto...
Volvió a mirar a su marido, cada vez estaba más delgado, le despertó suavemente y empezó a arreglarlo mientras él protestaba, no le parecía nada bien pero poco a poco se iba animando... El tenía frío, se empeñaba en poner ropa de invierno aunque eran los últimos días de agosto... Ya arreglado, le preparó el desayuno y las pastillas, todos esos medicamentos que necesitaba desde hacía un tiempo, él ya no tenía fuerzas para coger la cuchara, aunque en ocasiones la cogía sin problema alguno...
Empezó a darle dulcemente el desayuno y él la contemplaba con la vista pérdida en el infinto, ella preguntó: "Pero se puede saber que miras", y él contestó: ¿Y Usted de dónde es?... Mientras una lágrima resbalaba por su meilla ella recordó cuando tres días antes le dijo: "Nena porque no te tiñes cuando te veo así ya no te recuerdo, no estoy seguro de quién eres"...
(Dedicado a mamá y los amorosos cuidados con que atiende a papá y a todos los que conviven, ayudan y cuidan a los que padecen esta enfermedad degenerativa llamada Alzheimer, a todos desde aquí mi más firme reconocimiento)
Aquella mañana se levantó pronto como tantas otras, sacando fuerzas de flaqueza como venía haciendo durante los últimos años, miró hacia el otro lado de la cama y allí estaba su marido todaví durmiendo cmo un bebé... Se dirigió al baño y se miró frente al espejo y todavía tuvo fuerzas para esbozar una sonrisa, se lavó la cara, se miró de nuevo frente al espejo, las arrugas asomaban a su rostro y su pelo otrora azabache brillaba ahora blanquecino... Se lavó, se arregló, peinó sus canas y se vistió ritualmente como cada mañana....
Entró de nuevo a la habitación y miró a su marido, todavía seguía durmiendo, arregló unas cuantas cosas de la casa, miró al reloj y se dirigió de nuevo al cuarto...
Volvió a mirar a su marido, cada vez estaba más delgado, le despertó suavemente y empezó a arreglarlo mientras él protestaba, no le parecía nada bien pero poco a poco se iba animando... El tenía frío, se empeñaba en poner ropa de invierno aunque eran los últimos días de agosto... Ya arreglado, le preparó el desayuno y las pastillas, todos esos medicamentos que necesitaba desde hacía un tiempo, él ya no tenía fuerzas para coger la cuchara, aunque en ocasiones la cogía sin problema alguno...
Empezó a darle dulcemente el desayuno y él la contemplaba con la vista pérdida en el infinto, ella preguntó: "Pero se puede saber que miras", y él contestó: ¿Y Usted de dónde es?... Mientras una lágrima resbalaba por su meilla ella recordó cuando tres días antes le dijo: "Nena porque no te tiñes cuando te veo así ya no te recuerdo, no estoy seguro de quién eres"...
(Dedicado a mamá y los amorosos cuidados con que atiende a papá y a todos los que conviven, ayudan y cuidan a los que padecen esta enfermedad degenerativa llamada Alzheimer, a todos desde aquí mi más firme reconocimiento)
Sé que existe un ángel, y no sé quien me lo ha dicho, voy vagando por las calles, mirando, recordando y todo me lleva a mi infancia... Ibiza año 1966 un 28 de mayo nació el mundo para mí, a las 11 de la noche de ese día vi por primera vez la luz, mas bien la debí ver un poco después pues al ser de noche la primera fue artificial, nací en la habitación de una Clínica que ahora ya no existe...
Voy dando vueltas y se mezclan los recuerdos, puerto adentro, por esas calles iba con mi abuelo, que niño más feliz con esos zapatos nuevos... y comiendo ese coquito de los Andenes de la mano del abuelito...
No me digas, no me digas ni me cuentes esas cosas que no tienen importancia, todavía resuenan en mi cabeza esas palabras y sin embargo vuelven y me veo diciendo yo no voy a veros, el barco se hunde y el avión se estrella, que vengan ellos... y ahora me gusta tanto viajar aunque no pueda...