Libro de Arena
Login

CAMINO A PENSACOLA

Tribulaciones pataliterarias de un reporter Tribulete

ESO ES

"Vive errando/ en la penumbra de los bosques/ con la novela peligrosa". Pushkin.

"Una novela es la vida secreta de un escritor, el oscuro hermano gemelo de un hombre". Faulkner.


5 comentarios - Escribe aquí tu comentario

lo dijo max 4 Septiembre 2007 | 06:15 PM

No podía imaginar que Faulkner tuviera / usara tales gafas.

lo dijo José Antonio Redondo 4 Septiembre 2007 | 10:32 PM

Pues esta foto se me hace un clon de Alberto Olmos. Ahora, a propósito de Pushkin, ejerzo el derecho de autocita y os largo la crítica de 'El Jinete de Bronce'; aunque ya lleva varios años publicado nuestra sección de libros recomendados no está sujeta a los vaivenes del mercado y lo que vale vale, como en el cine.

allá vá:

En 1833, Alexandr Pushkin concluyó una de las obras fundamentales de su breve pero deslumbrante biografía artística. El jinete de bronce es un poema narrativo de extensión media: 481 versos, que aunque parte de un hecho real --la inundación que asoló San Petersburgo en 1824-- construye a partir de la perspectiva particular de Eugenio, un pobre funcionario que pierde a su novia en la riada, una peculiar epifanía, donde el personaje, enloquecido de dolor, se enfrenta a la estatua del zar Pedro, que se eleva triunfal como la estatua ecuestre de Marco Aurelio sobre un inmenso pedestal de roca a las orillas del Neva.

El poema progresa desde la violencia extrema de la tormenta a la angustia interior del personaje y hacia un ambiente cada vez más oscuro, con una plasticidad, ritmo y sucesión de imagenes abrumadores.

Un poema que raya la perfección y que forma parte de una obra que en su conjunto se considera que funda la literatura rusa moderna y que por otro, da origen a una brillantísima estirpe de poetas petersburgueses entre los que se encuentran Mandelstam, Ajmatova, Brodsky...

Este poema inspiraría al mismo Dostoievski cuando su Adolescente reflexiona acerca de San Petersburgo: "Si de igual modo que se remonta esa niebla y se va arriba, ¿no se irá con ella también toda esa podrida, enfangada ciudad, no se elevará con la bruma y desaparecerá como niebla, y quedará en lugar suyo el antiguo pantano finés, y en su centro, para ornato, el jinete de bronce sobre su resollante corcel?".

Tan extremadamente audaz como poco condescendiente con el zar Nicolás I fue una de las pocas obras que han permanecido de forma constante en el canon literario ruso, incluso tras la convulsión cultural de la revolución soviética. En el prólogo se comenta la frecuente comparación de Pushkin con Mozart, debido tanto a su prodigioso talente como a su breve biografía. Esta obra sin embargo quizá se podría conectar plenamente con otro artista de la época: Eugene Delacroix, con el movimiento que imprime a sus obras, con la fortaleza del trazo y el uso intenso del claroscuro.

Extracto:

(...) Rodeando el pedestal del monumento

se acerca el pobre loco, y la mirada

clava en la faz del Zar de medio mundo.

Con el pecho turbado y oprimido

posa en la helada verja la cabeza.

Se le nubla la vista y una llama

le corre por las venas, y la sangre

le empieza a hervir. Se le ensombrece el gesto

ante el soberbio monstruo, le rechinan

los dientes y las manos se le crispan

cuando poseo por obscura fuerza

le susurra con rabia estremecida:

"¡Espérate, arquitecto de milagros!

¡Ya verás!..." y se escapa a la carrera

creyendo que el terrible zar, ardiendo

lo dijo Cu 5 Septiembre 2007 | 09:40 AM

¿Y esa foto de quién es Javier? No me dirás que eres tu ¿verdad? Si es lo que pretendes, ¿en qué se parece a la del autor de la columnita Miraver? Je, je, je.

lo dijo Javier 5 Septiembre 2007 | 09:55 AM

Fantástico como siempre, Redondo. Muchas gracias, eres un lujo para este blog. Amigos, la fotito del menda, aparte de para dar la cara de una vez y sin avatares, sirve para demostrar la importancia de un rostro manejado por según qué fotógrafos, lo cual, colocado en la solapa, puede inclinar la balanza de algunos lectores frágiles. Esta fotillo me la hizo José Luis Álvarez, un excelente fotógrafo de Blanco y negro. La de la columnita de Miraver prefiero olvidar quién la perpetró. Un saludo

lo dijo max 6 Septiembre 2007 | 12:04 PM

¡¡¡¡GUAPO!!!

Comenta!