DR. NO

No a los niños mimados a los que les dedican páginas y portadas de los medios de su grupo editorial y encima salen con rabietas estilo: "estoy bastante a disgusto en mi país y en mi época. Y hay otra cosa que no es nueva y que la riqueza no ha eliminado: es un país con mucha saña, con mucha mala leche, con mucha gente dedicada a joder por joder".
No a los mequetrefes que utilizan negros o colaboradores y encima se intentan justificar desde su atalaya televisiva que pagamos todos los madrileños.
No a los talibanes literarios que monopolizan estanterías enteras con tochos que, con toda seguridad, tampoco han escrito ellos.
No a los destripaterrones que se ponen tan gallitos desde columnas dominicales o blogs telarañescos y no se atreven a decir ni mú ante algún bodrio cinéfilo despachado a golpe de talonario y royalty.
No a los petimetres que presumen de solo leerse las críticas de medios extranjeros o extranjerizantes.
No a las camarillas, los corros patateros, los clanes, las tribus o las mesas camillas siempre luciendo las mismas caras y calvas.
No a los escritores metidos a periodistas, mucho más temibles que los periodistas metidos a escritores. Y no digamos los escritores malditos metidos a redactores jefazos.
Y SÍ a la literatura, la buena, la de siempre y la de ahora mismo. La que no te mancha los dedos ni las retinas cuando la estás paladeando. Aunque sea en un autobús con un ojo medio cerrado por el sueño del rocío.
3 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Tienes toda la puñetera razón ... Olé tus c.......!!!!!!!! Te apoya tu compañero del sueño de ulises.
Muy bueno tu post. Me apunto a ese NO.
Saludos.
Gracias, amigos. Nos seguimos leyendo.






