VAYA SEMANITA
Entre torrijas de nocilla (experience o dream, tanto monta) y costaleros acarreando sus libracos en actitud fustigante, estos días de pasión se presentan ideales para hacer penitencia literaria con, por ejemplo, el último libro de Sánchez Dragó, o de César Vidal ("Responde", se llama, igual que el consultorio de Elena Francis) o del Fede, claro. Literatura de combate, de puñalada en el nombre de la patria para limpiarse la daga con la bandera rojigualda. Nazarenos del mundo, uníos. Ahora que hay más pecados que nunca, igual que en mi empresa hay más jefes que curritos (desconfía de una redacción donde solo haya corbatas de seda al viento), es el mejor momento para agarrar la cruz y usarla de mondadientes. ¿Habrá escrito algo Jimmy Jiménez Arnau?







