Libro de Arena
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ÁNGEL J. BLANCO

El misterio tiene otro nombre (Blog personal del escritor)

Noches de insomnio, ahora en blognovela.

Pues eso, que ahora le he cogido el gusto a eso de publicar en internet, y me ha dado por sacar mi novela publicada en papel "Noches de insomnio" para que cualquiera que lo deseé, pueda leerla online.

La podrás encontrar en http://noches.blognovelas.es

Allí os espero, y espero vuestros comentarios.

Gracias por su visita

Tras meses de retraso por fin está a la venta el libro de relatos "Gracias por su visita".

Ángel J. Blanco (autor de "Noches de insomnio"); nos ofrece en esta ocasión ocho relatos, en los que se entremezclan la fantasía y la realidad, formando una atmosfera de misterio apasionante.

En el primero de ellos, "Sólo una copa más" (premiado en el I certamen Feria del libro ciudad de Valladolid); nos habla de un hombre alcohólico que comienza a tener inquietantes visiones. "Y curiosamente lo hizo" narra la locura de un hombre, que transforma un bar en una salvaje masacre. "Otro día igual" nos cuenta el principio de un día normal en la vida de un hombre, al que el destino le prepara una desagradable sorpresa. En "Odio irracional" nos adentramos en la vida de un joven, que no comprende la diversión sin violencia. "El grito silencioso", nos enseña la realidad del aborto, visto desde los ojos de una adolescente. En "El vigilante", conoceremos a un personaje que transforma en una macabra diversión, su trabajo como vigilante nocturno en el depósito de cadáveres. "No hay milagros" (finalista en el V concurso de relatos Yoescribo.com); nos muestra a un hombre que, el día de Nochebuena toma la determinación de poner fin a su vida. Y por último, en "El entrometido"; un agente comercial empeñado en vender su producto, visitará la casa equivocada en el momento menos oportuno.

Ocho relatos cortos, ocho pequeñas diversiones, ocho breves acercamientos a diferentes condiciones humanas, a diferentes situaciones y a diferentes formas de enfrentarse a los miedos.

A LA VENTA SÓLO POR INTERNET

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MÁS INFORMACIÓN Y VENTA

Taxi 327

Hace ya un tiempo que oí hablar de las blognovelas, y bastante menos que comencé a leer alguna (que hasta me han enganchado, debo reconocerlo). Ya por fin, y tras sopesarlo durante largo tiempo, me he decidido por probar esta nueva forma de publicar mis escritos.

El experimento de mi blognovela lleva por nombre “Taxi 327” y su argumento gira en torno a un taxista nocturno con una extraña habilidad, con la que consigue conocer los sentimientos de las personas. No lee el pensamiento, pero casi. Gracias a su don, y con un poco de psicología, nuestro protagonista logra saber las intenciones que tiene la gente.

Todo esto lo llevó con relativa normalidad, y hasta en ocasiones era agradable su don. Hasta el día en que empezó a escuchar “las voces”…

El día 23 de Abril se estrenó el primer capítulo, al que ya se puede acceder a través de la web:

http://taxi327.creacionespintas.com

A partir de ahí, espero en la medida de lo posible, publicar un capítulo por semana.

Historia de una mierda

Historia de una mierda marca un nuevo género literario. El de la serie literaria online. Es una novela (blognovela, como es llamado en algunos círculos) por entregas, que se va construyendo día a día con cada nuevo episodio, y que realmente no se sabe dónde acabará.

Su autor, Pepe Jiménez, nos narra las peripecias de un hombre al que, en palabras del propio autor, “La fortuna no le sonríe. Se descojona”. Benito Camela se ha visto durante toda su vida humillado por la sociedad y pisoteado por la gente que le rodea, hasta que un buen día, en que la fortuna se descuidó, fue agraciado con un importante premio en el sorteo del “Euromillón”.

Ha partir de ese momento Benito comienza a vivir como siempre había soñado, y empieza a poner las cosas en su sitio y a cada uno en el lugar que corresponde. Una respuesta aproximada a la pregunta: ¿el dinero puede comprarlo todo?

leer la blognovela

"Sólo una copa más"

Les quiero obsequiar con uno de mis primeros relatos, incluido en el libro de relatos "Gracias por su visita" (que próximamente saldrá a la venta en Lulu.com).

Con este relato quedé finalista en el primer certamen literaril feria del libro ciudad de Valladolid.

SÓLO UNA COPA MÁS

Ya llegó.

Ya estaba en ése punto de la borrachera en que la realidad se confunde entre las sombras, los sonidos se mezclan en el cerebro y, éste, es incapaz de diferenciarlos.

Con la copa en la mano Pedro intentó averiguar cuántas copas llevaba tomadas, quién estaba a su alrededor y dónde se encontraba; pero todos esos pensamientos daban demasiadas vueltas en su destrozada mente como para que pudiera hallar la solución.

Vio una pareja frente a él y se acercó a ella para comprobar si los conocía, pero los efectos del alcohol le causaron la pérdida del equilibrio y, en consecuencia, acabó con la cara en el escote de la chica.

Su acompañante; un joven de anchas espaldas que resultó ser su novio, después de la sorpresa le agarró por el pescuezo y le arremetió un fuerte empujón que le llevó con sus posaderas al suelo.

-¡Déjale! Está borracho -dijo la chica agarrando del brazo al enfurecido muchacho que regresó a la barra de mala gana -.

Pedro se levantó con grandes esfuerzos y volvió sin saber cómo al lugar donde estaba su copa.

-¿Borracho yo? -pensó-. Tururú.

La cogió y tragó su contenido de un golpe. Pero inmediatamente escupió la bebida de nuevo a la copa al sentir algo sólido en la boca.

Observó el líquido y descubrió, en efecto, que algo flotaba en su anís.

-¡Qué asco de moscas! -dijo con rabia.

Con gran dificultad logró fijar su vista en ese extraño elemento. Lo que flotaba no aparentaba ser una mosca.

Lo estudió con más detenimiento. El objeto se movía. Parecía emitir un sonido. Pedro podía oírle gritar... ¡Socorro!

Pudo ver que el objeto tenía cuatro extremidades. Tenia... ¡brazos y piernas! ¡Era un hombre!

De pronto Pedro descubrió horrorizado que el hombrecillo tenía su rostro. ¡Era él mismo! ¡Un diminuto Él, pero él al fin y al cabo!

Se alejó de la copa gritando y, tambaleándose, cayó de nuevo al suelo. El camarero salió de detrás del mostrador y levantándole bruscamente le echó a empujones del local.

-¡Ya está bien de borrachos! -le dijo cerrando la puerta.

Pedro se quedó sentado con expresión estúpida sobre el pavimento bañado por la lluvia. Fue levantándose poco a poco, y mientras se le pasaba el sobresalto, se encaminó bajo el aguacero por las oscuras y húmedas calles de la ciudad.

-Tranquilo -se decía a sí mismo. Sólo ha sido una alucinación.

Las calles se sucedían una tras otra, pero él ni las veía. Varias personas le miraron con extrañeza, pero él no se fijó en ellas. Entre las calles únicamente buscaba una cosa.

Su cerebro tan solo le producía una imagen. Buscaba un bar.

-Una copa me tranquilizará -dijo al localizar el letrero tras el que andaba.

Entró apresuradamente y pidió una cerveza. Miró a su alrededor después de beber un largo trago, pero no pudo retener ningún detalle del local.

Paulatinamente se fue olvidando de la visión, pero al momento un nuevo chillido llamó su atención.

-¡socorro, socorro!.

Un escalofrío le recorrió la espalda. No quería mirar, pero sus ojos se tornaron irremediablemente hacia la jarra.

-¡socorro, socorro!.

¡De nuevo esa visión!. ¡De nuevo Él se estaba ahogando en la cerveza!.

Pedro dio un grito de terror y soltó la jarra que estalló en mil pedazos al encontrase con el suelo.

¡No podía creer lo que veían sus ojos!. Entre los fragmentos de cristal esparcidos por el piso, cientos de él mismo se ahogaban pidiendo socorro. Sus vocecillas agudas penetraban en su cerebro produciéndole un fuerte dolor.

Pedro se tapó los oídos, pero seguía oyendo esas voces. Retrocedió gritando y tropezó con un alto joven con cazadora de cuero que le devolvió un fuerte empujón. De pronto se vio embestido una y otra vez por los mismos tipos, pero con distintos rostros. Y continuaba sintiendo esas horribles voces en su interior.

-¡Socorro, Socorro!.

Creía estar viviendo una terrible pesadilla.

El último empujón le mandó directamente a los adoquines de la calle. Se levantó rápidamente del suelo y corrió sin rumbo fijo gritando bajo el torrente de lluvia que caía.

Las vocecillas le acosaban torturándole, y aunque apretaba tenazmente las manos contra sus orejas no conseguía hacerlas callar.

-¡Socorro, socorro!.

Pedro tropezó con su propio pie y cayó de bruces delante de un charco. Se golpeó la mandíbula contra el empedrado y un hilillo de sangre brotó de su labio.

Su sangre se mezcló con el agua del charco y, en pocos segundos, todo el se volvió de un rojo intenso. Pedro pudo ver otra vez a los pequeños

"él" pataleando, gritando, ahogándose.

-¡Socorro, Socorro!.

Se levantó gritando y se alejó de aquel maldito charco lo más deprisa que sus piernas le permitieron. Corrió hasta que no pudo avanzar ni un paso más. Agotado, se desplomó sobre un alambrado.

Estaba jadeando, y su corazón latía a tal velocidad que parecía que fuera a estallar de su pecho en cualquier momento.

Pero eso no importaba.

Lo importante era que ya estaba a salvo. Las voces habían cesado. Ahora lo único que se oía era su entrecortada respiración y el constante golpeteo del agua contra el asfalto.

Pero entre estos sonidos Pedro captó otro que no pudo identificar. Miró a su alrededor intentando descubrir su procedencia.

Tuvo la desgracia de averiguarlo.

Delante de él se acercaba una inmensa avalancha de líquido amarillento.

-¡Cerveza! -gritó horrorizado.

Saltó la cerca y echó de nuevo a correr.

La tromba se le acercaba por detrás con rapidez. El ruido era ensordecedor; como si estuviese debajo de las mismísima cataratas del Niágara.

Enfrente de él vio una escalera.

-¡Oh! Dios me envía la salvación desde el cielo -pensó el aterrorizado Pedro.

Alcanzó la escalera y trató de trepar por ella, pero los mojados peldaños de metal le hicieron resbalar. Su espinilla se quejó al golpearse con un travesaño.

Oía la avalancha mucho más cerca, y su nerviosismo aumentó borrando casi por completo el dolor.

Tras varios frenéticos intentos consiguió ascender por la escalera que se bamboleó considerablemente al ser alcanzada por la cerveza. Pedro sintió cómo pasaba por debajo de él mojándole los pies.

-¡No puede alcanzarme! -gritó con gran alborozo.

La escalera terminó y se encontró ante una estrecha tabla de madera. Mirando hacia abajo pudo ver cómo la cerveza transitaba cada vez más despacio hasta que cesó.

-¡Estoy a salvo! -gritó entre histéricas risa -. ¡Estoy a salvo!.

Pedro empezó a saltar jubiloso sobre la tabla que se movió haciéndole perder el equilibrio; cayó sobre la tabla y consecutivamente fue lanzado hacia el vacío, para verse a continuación envuelto en líquido.

Pedro se hundió. Sus pies no tocaron fondo y empezó a patalear desesperado. Consiguió elevar ligeramente la cabeza sobre la superficie, el suficiente tiempo como para poder verse dentro de una inmensa copa de anís.

-¡Socorro, Socorro! - Gritó al rostro de un enorme él mismo que presenciaba atónito su propia muerte.

Las aguas le sumergieron de nuevo y, poco a poco, el aire fue abandonando sus pulmones.

En algún lugar; sin importar mucho cual, una voz femenina anuncia por la radio:

- Las persistentes precipitaciones que nos han acompañado estos días, y que produjeron el desbordamiento del río a su paso por la ciudad la pasada noche; se han saldado con una víctima mortal. El cuerpo de un hombre, identificado como Pedro M. S. que al parecer fue arrastrado por la riada, a sido hallado a primeras horas de la mañana en la piscina de una casa en la residencial de La Mudarra.

"NOCHES DE INSOMNIO" (Presentación de una novela)

"NOCHES DE INSOMNIO" es una novela de misterio e intriga en la que varios personajes se relacionan entre sí  durante el transcurso de cinco historias claramente diferenciadas que transcurren a lo largo de más de 20 años.

En la primera historia, "Dani"; nos muestra a un muchacho de 16 años que es sometido cada día de clase a una vejación constante,

por parte de sus compañeros de clase, y una hasta que un echo inesperado cambia la situación.

"El desvelo de una madre" nos habla de un niño que parece ser poseído por espíritus que se comunican y actúan por mediación de él. Sus padres, aterrados, deciden acudir a una mujer especializada en ocultismo.

"El hombre de la bolsa de viaje" nos traslada a una oscura noche lluviosa en algún recóndito paraje de la meseta castellana, donde una joven pareja recoge en su automóvil a un misterioso personaje que caminaba por la carretera. La pareja sospecha que el individuo es un atracador de un banco, e idean un plan para apoderarse del dinero del robo... pero los planes no salen como ellos esperan.

la cuarta historia lleva por título "En su primera noche de guardia", y en ella nos encontramos a Noelia, una mujer embarazada que tras superar unas malas experiencias a conseguido enderezar su vida y encontrar la felicidad junto a Oscar, el hombre de su vida. Pero la noche que su marido comienza a trabajar como vigilante de seguridad, una serie de sueños y extrañas premoniciones le hace temer por la vida de su bebé.

"Insomnio" es la última historia, y la más extensa de la novela. En ella conoceremos a Ismael, un hombre que durante una noche de verano en la que no puede dormir, y de forma casual, observa desde su ventana cómo su vecina de enfrente es asesinada por un individuo. De esta manera arranca una aventura que cambiará la vida de Ismael para siempre, desarrollando una intrigante trama con un desenlace sorprendente que aclarará al lector las dudas

que pudieran quedar de los relatos anteriores.

DISPONIBLE A LA VENTA EN DOS FORMATOS

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Edición de bolsillo

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