sábado 22 Firsbury park
Son las 7:30 de la mañana, mi compañero de piso no tiene pinta de levantarse. He entrado en su habitación. Esta sobre la cama con los pies en el cabecero SU mesa llena de papeles, revoltijos de cosas absurdas y su cenicero lleno me dicen que se acostó tarde... juerga vamos, Lo que es habitual en él. Vuelvo a mi habitación y pienso que hacer. Es pronto para estudiar y no me apetece la verdad demasiado. Tampoco es momento de visitar museos. Hoy no.Es entonces cuando veo que el día que hace. "Agradable" dentro de lo que puede ser Londres. En ese momento ya sé lo que me apetece
Tengo que conocer todos los parques y jardines de Londres. Me tomo un segundo para elaborar el inventario de lo que he de llevar.Cámara, llaves, el callejero de Londres y un librito que no pese demasiado. Miro la montaña de Libros y escojo un libro de posias de Unamuno. Muy propio para el día de hoy.
Salí de casa con la idea de ver Hyde park...pero realmente era una tontería teniendo más cerca otro. Firsbury park
El parque me encantó. Estaba muy cuidado. El verde casi fosforito de la hierba radiaba vida. En la entrada hay un mapa del parque. Es muy sencillo. En la parte cetral están el lago y un campo de rugby. Desde el centro salen dos alas. En la de la derecha hay un riachuelo. VOy al lago. Está bordeado por sauces y guardianes alados. Los patos y cisnes del estanque muestran su plumaje al nuevo visitante y a algún corredor de footing que de vez en cuando pasa
Es el momento perfecto para despertar a Unamuno
En la mano de Dios
Cuando, señor,nos besas con tu beso
que nos quita el aliento, el de la muerte,
el corazón bajo el aprieto fuerte
de tu mano derecha queda opreso
Y en tu mano izquierda, rendida por tu peso
quedando la cabeza,a que revierte
el sueño eterno, aun lucha por cojerte
al disiparse su angustiado seso
Al corazón sobre tu pecho pones
y como en dulce cuna allí reposa
lejos del recio mar de las pasiones
mientras la mente, libre de la losa
del pensamiento, fuente de ilusiones,
duerme al sol en tu mano poderosa
(...)
Luchando así comprendo que el arcano
de tu poder es de mi fe el abrigo,
Dime , Señor, tu nombre , pues la brega
toda esta noche de la vida dura
y el albor de la hora luego llega,
me has desarmado ya de mi armadura
y el alma , así vencida , no sosiega
hasta que salga de esta senda oscura
1 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Oh, qué senda fosforita, qué bello parque y su laguna, y esos árboles llorones!
Qué belleza sin par, sin duda has escogido mejor ruta que tu compañero de habitacií³n.
Y la belleza contenida de un poema unamuniano, gracias, hacía tiempo que no le leía.
Me quedo con los versos últimos:
"Dime , Señor, tu nombre , pues la brega
toda esta noche de la vida dura
y el albor de la hora luego llega,
me has desarmado ya de mi armadura
y el alma , así vencida , no sosiega
hasta que salga de esta senda oscura".