LA GRAN DAMA DE LA VELOCIDAD.
La llaman "Miss Bronze", ya que es el color de casi todas las medallas que ha ganado en Mundiales y Juegos Olímpicos, pese a partir muchas veces como la gran favorita en los pronósticos, como le pasó en Tokio 91 o en Los Angeles´84. En su camino hacia la medalla de oro siempre se veía superada por otras fueras de serie, ya fuesen alemanas, rusas o estadounidenses.
La primera vez que la ví correr, en las Olimpiadas de Moscu´80, me impresionó la elegancia de aquella diosa de ébano, aquella gacelita jamaicana de apenas 20 años que le plantó cara-ausente Evelyn Ashford por el boicot de Estados Unidos a las Olimpiadas soviéticas-a las temibles velocistas rusas y de la RDA. Finalmente, quedó tercera en la final de 200 metros.
La última vez que la ví correr fue precisamente hoy, en el Mundial de Osaka: con 47 años quedó eliminada en la primera ronda de los 100 metros lisos. ¡27 años después! Ya no representaba a Jamaica sino a Eslovenia, un país que ni siquiera existía como tal cuando ella compitió en Moscú, un país donde los únicos habitantes de piel oscura,que yo sepa, son los gitanos y los osos.
Prometía ser una gran triunfadora, y sin embargo siempre fue una segundona uniéndose al club de perdedores ilustres junto al namibio Fran Fredericks y el australiano Ron Clarke.
Heroína de mi adolescencia,la negra más linda del mundo, incansable trotamundos del atletismo, nunca fue tan famosa como Florence Griffith-Joyner, Marita Koch o Marian Jones. Nunca escuchó el himno de su patria en lo más alto del podio en unas Olimpiadas, pero yo nunca me perdía las carreras de la velocidad femenina, sobre todo para verte correr, casi volar, Merlene Ottey.
Nunca fuiste la más rápida pero, a la larga, has sido la mejor. La más constante, la más longeva.
Y todavía no has dicho si correrás o no en los Juegos de Pekín, 2008.
¿O será en Los Ángeles, 1984?
Por Dios, tengo la sensación de haberme perdido en el tiempo, allá, por la Guerra Fría...
4 comentarios - Escribe aquí tu comentario
¡Qué elegancia la de Merlene Ottey! Esbelta y fina, lejos del tipo de las musculadas velocistas. Siempre he creído que son esos eternos ¿segundones? los que hacen verdaderamente grande al deporte. Lo de Merlene Ottey sí es una vida de entrega al atletismo -como la de Gebresselassie, Korzeniosky, Gaby Szabo o las pertinaces Paula Radcliffe y a nivel menor Marta Domínguez- y no la de tantas estrellas fugaces que consiguieron un sonado oro para perderse después en el olvido. Los deportistas se hacen grandes en la derrota más que en la victoria.
Me ha encantado tu artículo.
La diferencia horaria con Japí³n me tiene un tanto desorientada. De momento sí³lo he visto los 20km marcha de ayer y leído la crí³nica de la épica carrera de los 10.000 femeninos de anteayer, ganada por una pequeña africana que remontí³ tras una caída y con la mano derecha sujetando las punzadas que sentía en el estí³mago, pero espero ponerme al día.
Un fuerte abrazo, Chema
Es muy bella, en efecto, sobre todo ese esbelto cuerpazo no excesivamente musculado, como bien decís, aunque su cara es triste -¿de tanto perder?- y es ligeramente exoftálmica, como Paul Auster (ojos de huevo, para entendernos).
CEci: Japí³n es 9h más que la referencia Greenwich, el meridiano cero del que parten todos los husos horarios: hacia Oriente hay que sumar horas; hacia Poniente, hay que restar. Como sabes tal meridiano pasa por Londres, que por algo la GB fue Imperio un poco antes que sus primos de norteamérica.
No soy aficionado a los deportes; no se quién es quién en las pistas, los estadios, las albercas, los cuadriláteros, ni siquiera sé qué equipo gano la copa en mi país este año. pero tu post me ha encantado porque le has agregado ingredientes que superan el aspecto deportivo, para entrar en lo puramente humano.
Bien Chema......muy bien.
La Gran Merelene Ottey en la actualidad ya es conocida como "Miss Podium" nadie iguala su palmaras.....
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