La muerte emerge

Afrodita vive en los espejos, cruzó el plano virtual, el impacto de ver su rostro fue tan fuerte que sufrí un desmayo, mi amigo me había contado cuando éramos jóvenes que Afrodita era un encanto de mujer, no un fantasma horripilante como el que vi; pasaron tres meses para superar ese susto, Afrodita me sigue a todos lados que voy, lo sé, he notado ORBS cerca de mí, en cada fotografía tomada, tengo que alejar a Afrodita de mi como sea, he decidido ocultar todos los espejos y objetos en que se pueda reflejar, desconecté el módem, temo que regresé de nuevo al plano virtual.
Mi vida ha vuelto a cambiar desde que apareció Afrodita, me siento agobiado, cansado, sin ganas de hacer nada, fui a la comisaría conversar con Martín, Pecado está aún en prisión de máxima seguridad por si escapa, no hay que olvidar que es una asesina virtual en serie, Martín nota en mí un extraño comportamiento.
- Salvador, ¿te sientes bien? – pregunta
- No, no estoy bien Martín, es Afrodita
- ¿Afrodita?, ella está muerta Salvador
- Si, lo sé, pero me está torturando
- ¿Ella?, pero si ella es buena, si hacemos memoria ella es la primera víctima de Pecado, ella era su amiga
- Me tortura porque quiere venganza, ella no ha olvidado que Pecado la asesinó, y quiere también quiere buscar venganza
- ¡Woow…!, no quisiera estar en tu pellejo colega, que mal
- Siento que está en todas partes, primero estaba en la internet, luego pasó al plano fantasmal, está en cualquier objetos de reflejo, lo que es peor es que a veces me despierta con susurros en el oído
- ¿Y qué te dice?
- ¡Mátala Salvador, mátala!
Caminé por esas calles solitarias, todos caminando con una paz que gozaban desde que Pecado fue atrapada, vivo en un pueblo donde todos se saludan, todos son solidarios cuando hay problemas, la paz se respiraba tan pura desde que la sangre ya no corría desde un monitor y un teclado, pero yo aún sentía miedo y preocupación por Afrodita, el miedo hacia crecer mi cabeza apretándome con el sombrero de ala ancha que llevo puesto, caminé por aquellas calles polvorientas que estaban en proceso de ser asfaltadas, llegué a un café-bar me senté en la barra mirando la televisión en la parte superior, trasmitiendo el mundial Sudáfrica 2010, Grecia vs Nigeria, ya en el segundo tiempo es interrumpido el partido por una noticia.
“Hoy en la mañana hubo una revuelta en la cárcel de Dimas y Gestas, veinte presos escaparon, más adelante más información, continuando con la programación”; la noticia me aterró, haciéndome derramar el café de la boca, ¡por Dios, Pecado está en esa cárcel!, no puede ser, tengo que saber si ella está en la lista de los veinte presos, recogí mi sombrero, me dolía la cabeza así que no me lo puse, solo deje el dinero sobre la barra y me fui.
Las manos me temblaban, mis pasos se hacían cada vez más lentos, el miedo se aferraba a mis hombros abrazándome, miedo por mi familia, por mi gente; caminaba mientras divagaban en mi mente aquellos recuerdos de juventud cuando le advertí a Roberto en la discoteca Poseidón de no acudir a la cita de Pecado, ahora comprendo que Pecado se sentía frustrada por un amor imposible, el novio de su amiga Coraima (Afrodita), Pecado se volvió una asesina cibernauta asesinando jóvenes irrumpiendo sus metas y sueños, es una arpía y desgraciada, si está libre vendrá por nosotros los que la atrapamos, poniendo en peligro nuestras vidas y los de nuestras familias, este pueblo volverá a convertirse en un campo de sangre, en los puestos de periódicos ya se daba la noticia de los veinte presos que escaparon esta mañana.
Compré un periódico y me senté a leer en la acera, la noticia estaba en las primeras hojas, la lista de los veinte presos en orden alfabético, por la letra M, mmm a ver, Molina Navaja, Moreno Choro, Morgan Maldonado; ¡Dios…, es ella…!, es Pecado, Bárbara Morgan Maldonado, me quedé atónito, no podía creer, volví a revisar bien para reafirmar mis dudas, y cierto, era Pecado, Pecado está libre, estoy en total peligro, me levanté de la acera, caminé de prisa hacia la comisaría, caminando de prisa con la mirada perdida mirando a todos lados, tropecé con el comisario Ford, un hombre ya anciano con la experiencia de sus años, quien siempre estuvo a mi lado en las investigaciones para atrapar a Pecado.
- Tranquilo hijo, tranquilo – me dijo tocándome el hombro
- Dígame si es verdad lo de la noticia de esta mañana – respondí muy angustiado y nervioso
- Si, si es verdad, ella escapó, pero ya la atraparemos rápido, no te preocupes
- Comisario, ella va a venir por nosotros, nos va matar
- No Salvador, somos cada vez más fuertes
FIN
2 comentarios - Escribe aquí tu comentario
¡ Hola Erick!
¿ has recuperado a Pecado? ummmm...hacia tiempo de este personaje.
Y escapó....
¡ miles de locuelos besets mi niño!
pasa un finde estupendo.
te quiero chiqui.
Hola yogurin¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Si sigue libre, regresará.
Pecado es escurridizo y él siempre logra lo que quiere.
Un besoooooooo







