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Azul y rojo

servido por  jucar 16 febrero 2012 5 comentarios

 I


Rojo. Una pincelada más... Un poco de naranja en esta silueta…


Adriana dirigía sus trazos con suavidad sobre el lienzo, con el cuidado extremo del que crea una obra  de arte. En unos días terminaría el segundo cuadro de la trilogía que había decidido comenzar  hacía cinco meses, cuando las circunstancias que vivía le inspiraban tantas sensaciones salvajes. Sus blancas manos, subían y bajaban ligeras dibujando contornos ondulados que manchaban de colores los dedos de Adriana


Un profundo suspiro desvió su atención hacía la ventana, pues bajo ella se extendía dormido Elías, quien tras la cena que habían tomado juntos había comenzado a adormilarse, producto seguramente de las copas de vino que acompañaron a la comida. La noche había sido deliciosa, música suave, la tenue luz de las velas, comida exquisita… Compartir momentos con Elías era algo maravilloso para Adriana, sin embargo…


Parecía profundamente dormido y su cuerpo se derramaba desnudo entre las sábanas blancas de la cama, casi ni se había enterado de la ausencia de ella, la cual se había levantado después de hacer el amor para continuar con su cuadro.  Soltó sus pinceles para acercarse sigilosamente a su lado y poder escuchar lo que entre sueños murmuraba. Palabras confusas salían de sus labios pero resultaba imposible descifrarlas… ¿Fatum?





 II


Azul. Memoria evocadora de aquel mediterráneo sereno...


La piel dorada de Elías y aquella palabra que tanto signficado tenía para ellos hizo retroceder la mente de Adriana en el tiempo. Un tiempo de aire fresco y manantiales de aguas desbocadas, pasiones desatadas y reflejos de noches azules sobre sus rostros arrebolados. La cortina se mecía por la brisa que entraba por la ventana y ella desvió su mirada desde el cuerpo desnudo de Elías hacia algún punto del infinito.


El aire mecía las copas de los árboles pero la mirada de Adriana iba mucho más allá, hasta aquel pueblecito de casas blancas de la costa granadina donde algunos veranos atrás se habían conocido Elías y ella. Verano feliz de largos paseos por la playa, ella y Elías abrazados y Pipo el cocker de Elías correteando y saltando a su alrededor. Pipo ya no estaba con ellos, había muerto el último invierno dejando en sus corazones una profunda sensación de vacío.


Tal vez Pipo se había llevado consigo los últimos atisbos de aquel verano feliz. Adriana volvió a posar sus ojos sobre Elías, justo cuando este volvía a hablar entre sueños. Su rostro parecía compungido como si una profunda pena invadiera su alma en aquel momento. Se agitaba nervioso entre las sábanas. Adriana lo rozó ligeramente con el dorso de su mano izquierda, que permanecía más o menos a salvo de los caprichos de los pinceles.


 Hay dos cosas que el ser humano no puede ocultar; su embriaguez y su enamoramiento. Embriaguez de amores cómplices compartidos en noches de pasión y días llenos de arco iris. Sin embargo ahora, mientras hacía un alto  y contemplaba el letargo somnoliento de Elías en aquella cama, su cama, sentía la certeza de que todo aquello había quedado atrás, perdido en el tiempo, en una diáspora de sensaciones ocultas por la realidad de lo inevitable.

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5 comentarios  -  Escribe aquí tu comentario

lo dijo WILLOW ♥ 16 febrero 2012 | 10:43 AM

Y mi mente me ha jugado una mala pasada esperando a continuacion el Blanco...blanco del lienzo que espera un pincel para comenzar a sentirse vivo entre colores y luces, entre sombras y claros, entre recuerdos y sueños de futuro. Tal vez Elías sea ese lienzo blanco...

me ha gustado una barbaridad leerte hoy...
Besillos.

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lo dijo meiga 16 febrero 2012 | 1:50 PM

Precioso texto...
Un beso

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lo dijo Violette 17 febrero 2012 | 7:22 AM

y pintar para estampar instantes de tiempo que no volverán, que quizá nunca han existido más allá de los huecos de los propios dedos... un beso Júcar,

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lo dijo abuela normanda 22 febrero 2012 | 7:26 PM

Me gusta como escribes, es un bonito texto.
besos

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lo dijo Puck 23 febrero 2012 | 12:14 PM

tus palabras contienen una sensibilidad exquisita...

besote!

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