Portal de blogs literarios, comunidad literaria, y foro literario - Libro de Arena
Conoce a maparo55            17 libros en su biblioteca
     18 valoraciones      392 posts en su blog      Es lector de 1 grupos

JUGUETEOS

Lo esencial es invisible para los ojos, sólo se puede ver bien con el corazón. Antoine de Saint Exupery


Sobre olvidos y mujeres

servido por  maparo55 22 noviembre 2014 11 comentarios

 Me aterra olvidar las cosas, mis pensamientos, los hechos recientes. Olvidar situaciones o actividades realizadas apenas, puede significar que soy muy distraído o que a lo mejor estoy enfermo; en estos tiempos tan agitados el mal de Alzhaimer se ha vuelto tan común, que da verdadero pavor imaginar que pueda uno padecerlo. Últimamente he olvidado algunas ideas para escribir. Después del chispazo de tenerlas, de pensar en ellas, se han ausentado sin sentir, así, simplemente, dejando un espacio oscuro y negro donde no existe nada. Entonces siento en el centro del estómago una fuerte inquietud, un malestar indefinido por esas ideas olvidadas, perdidas quizá para siempre. Si hubiera tenido la precaución de anotarlas…


No recuerdo bien si fue en Elizondo o en Onetti, donde leí que eran mejores las mujeres imaginarias que las reales, que había más certeza, peso y congruencia en ellas (a pesar de su condición ilusoria) que en las hechas de carne y hueso. No estuve de acuerdo en ello. Me quedo con las mujeres reales, no importa lo volubles, inconstantes o desdeñosas que puedan ser; con todos sus defectos (y virtudes) son divinas. Mujeres imaginarias hay muchas, de cualidades y belleza extraordinarias, que en cantidad de casos  han pasado prácticamente de su estado no sustancial, a tomar personalidad casi corpórea. Pienso en Elizabeth Bennet, Catherine Earnshaw, Susana San Juan, Irene Adler. Y aunque también me han seducido, prefiero a las que hay que vestir, complacer, hacerles el amor y darles de comer.


 Una mujer real, imaginaria o imaginada, tiene la virtud de ser pensada y la imaginación del que la piensa puede interactuar con la imagen que crea de ella y endilgarle palabras, actitudes y acciones que en la vida corriente aquella mujer nunca tendría. Pero en eso estriba lo emocionante, que puedo imaginar que beso a Keira Knigthly o le hago el amor a Gretchen Moll, hasta lograr que la sensación de realidad se haga casi patente.


En lo particular, me cuesta trabajo relacionarme con mujeres reales. Parece haber en mi cerebro alguna parte que no funciona bien, que me impide guardar una actitud neutra o serena delante de una mujer, sea joven o vieja, bonita o no. Sin equilibrio en mis actitudes me pongo excesivamente nervioso y me tiembla la voz, no logro controlar mi mirada y termino con las manos sudorosas o sonrojándome. Es algo que no logro controlar. ¿Será timidez natural? ¿o algún problema sicológico más profundo, que necesite resolver a través de ayuda profesional?


Recuerdo algunos labios. El primer beso que me dieron en la boca. El primero que me dio la mujer que amo. El placer, el goce extremo de sentir el roce, la suavidad, el sabor de sus labios pegados a los míos, no tiene parangón. Es esa misma sensación tan especial que sientes si unos ojos queridos te miran o unas manos amorosas te acarician el rostro.


En resumen: entre mujeres reales, imaginarias e imaginadas, me inclino por las primeras, de las que puedo sentir el contacto real de sus labios al besar o la tibieza de su piel suave como la piel de la mujer que amo.


Denunciar

11 comentarios  -  Escribe aquí tu comentario

lo dijo lapelirroja 22 noviembre 2014 | 9:24 AM

Fue Onetti el que, movido por esa implacable ilusión, describió a la mujer etérea, una mujer que sólo llamaría su atención si ésta supiera volar...
Es bueno que nos prefieras a las primeras, al fin y al cabo, somos las que andamos por aquí. Esto último, sin embargo, no significa que tengas que sacrificar de tus pensamientos a las mujeres oníricas. Estoy segura de que también, a su manera, te proporcionan algún tipo de satisfacción secreta... y todos tenemos secretos, momentos íntimos que, en cierto modo, sólo se pueden disfrutar en la soledad de una habitación.
Un beso. Me ha gustado leerte... me seguiré pasando por aquí por cierto, a mí también se me olvidan muchas cosas: ¡Qué cochina es a veces la mente!

Denunciar

lo dijo Para lapelirroja 22 noviembre 2014 | 5:57 PM

Las mujeres siempre son una verdadera caja de sorpresas y aunque a veces nos hacen sufrir, con todo y eso las amo. Un verdadero placer tu visita. Gracias por venir.

Denunciar

lo dijo Luciana 23 noviembre 2014 | 9:24 PM

Hola maparo, querido amigo. Qué bueno tu regreso. Se te olvidan las ideas? habrá que anotarlas apenas surjan, aunque sea una pequeña pista para recordar de qué se trataba. Sostengo, que no es Alzheimer es el ritmo de vida que generalmente se lleva.
Es mejor que te gusten las mujeres reales estoy de acuerdo con ello.
Estoy entrando mucho menos por aquí, pero hoy tuve la grata sorpresa de saber de ti.
Un beso, querido amigo

Denunciar

lo dijo Para Luciana 24 noviembre 2014 | 7:07 AM

A mí, también me da un enorme placer saber de ti, así como tu presencia y comentarios. Sin duda alguna, me quedo con las mujeres de carne y hueso. Un beso, querida amiga.

Denunciar

lo dijo Artemis 24 noviembre 2014 | 7:49 AM

Mi querido amigo, lo bueno de las ideas es que van y vienen; a veces tardan pero siempre regresan.
Sé que adoras a la mujer y sabes que me fascina el trato exquisito que siempre le das en tus letras. Real, imaginaria o imaginada, no son incompatibles y siempre hay un espacio para cada una de ellas (lo mejor es que dos de ellas ni ocupan ni consumen, jaja)
Un beso enorrrrrrrrrme!!!

Denunciar

lo dijo Para Artemis 26 noviembre 2014 | 4:48 PM

Sip, el único defecto que tienen las mujeres (divinas mujeres), es que comen. Lo bueno es que muchas se ponen a dieta para tener una mejor figura, je, je. Besos, querida amiga.

Denunciar

lo dijo alteruter 26 noviembre 2014 | 7:55 PM

Creo, amigo Maparo, que es difícil precisa la diferencia entre una mujer real y una mujer imaginaria. En los momentos de extremo amor, todas las mujeres son imaginadas e imaginarias en algún sentido. Sin ese añadido, la monogamia iría por peores derroteros de los que en la actualidad va. Un abrazo.
P.D: tengo la impresión, despuéś de leerte, de que el Alzheimer no es por el momento una enfemedad inminente.

Denunciar

lo dijo Para Alteruter 29 noviembre 2014 | 6:13 PM

Las mujeres imaginarias e imaginadas también me emocionan y me llenan de deseos. Sobre todo si me imagino haciendo el amor con Paz Vega o Marjorie de Souza. O la Chatterly o la Bovary. Todas valen, je, je. Un abrazo, Al.

Denunciar

lo dijo entredosmares 30 noviembre 2014 | 5:12 PM

Desde mi ostracismo me cuesta no abrir la boca para despertar envidia en vosotros puesto que aquella con la que yo sueño, imagino, invento, reinvento... y hago en mi cabeza todo tipo de equilibrios con ella es la misma mujer a la que amo y deseo. Real, como la vida misma. Como las mujeres reales son infinitas, su fantasía también lo es.

Denunciar

lo dijo crissy 09 diciembre 2014 | 3:26 PM

Maparo viejo amigo, tú que crees tener alzheimer y yo que creo estar loca...siempre lo fui un poco, pero ahora hasta terapia hago!!!. Te busqué y qué encuentro? tus mujeres...tan reales e imaginarias como siempre te han gustado, aunque tímidamente...No será acaso que "has entrado en esa edad en que las personas empiezan a tener de sí mismas una idea bastante romántica. Hasta sus fracasos encuentran un encanto singular." es que justo leo La posada de las dos brujas de Joseph Conrad y me hiciste recordar su comienzo (ahh, lo re-leo para recordar autores que me gustaban..jajaja) cariños !!!

Denunciar

lo dijo Chinca C. Salas R 15 febrero 2015 | 4:45 PM

De: Chinca C. Salas R
No entiendo tu queja, por lo que he leido, pude constatar que posees una maravillosa imaginacion, el unico error es que aun no lo has llevado al plano real.

Denunciar

(*) Campos Obligatorios. La dirección de correo no aparecerá publicada.


Portal de blogs literarios, comunidad literaria, y foro literario - Libro de Arena

1 0 libros

General 17 libros



Ayuda | Contacto | Condiciones de Uso | Política de Privacidad



2014 © librodearena.com