todo deseo de practicar el arte de escribir me ha abandonado
Todo deseo de practicar el arte de escribir me ha abandonado completamente. Ni siquiera puedo imaginar lo que escribir significaría; mejor dicho no puedo adaptar mi mente a la línea de un libro, y tampoco de un artículo. No es la escritura sino la arquitectura lo que fatiga. Si escribo este párrafo, luego vendrá el siguiente, y luego el siguiente. Pero después de un mes de vacaciones seré tan dura y flexible como la raíz del espino, y los arcos y las cúpulas se alzarán en el aire, fuertes como el acero y ligeras como las nubes, pero ninguna de estas palabras da en la diana.
Ayer fuimos a Kew, y si escribo acerca de vegetales es para hacer constar que ayer fue el día culminante para la flor del cerezo, del peral y de la magnolia. Una bella flor blanca contenida en taza negra; otra purpúrea, a punto de caer. Otra y otra. Y las matas amarillas, y los narcisos en la hierba. Cruzamos Richmond, un largo recorrido junto a los estanques. Verifiqué ciertos detalles.
~
Y esta mañana a pesar de estar rabiosa, he escrito en su integridad este maldito capítulo una vez más, en un espasmo de desesperación, y creo que me ha salido bien, por el medio de cuartearlo, por el medio de saltarme pensamientos y utilizar los paréntesis. De todas maneras, éste es el estilo propio del capítulo.
~
¡Cuánto me gustaría volver a escribir una frase! ¡Cuán delicioso sentir cómo se forma y se curva bajo mis dedos! Desde el dieciséis de marzo no he escrito ni una sola frase nueva, y me he limitado a copiar y pasar a máquina. La frase escrita a máquina presenta cierta diferencia; en primer lugar, está formada con algo que ya estaba ahí; no salta lozana de la mente. Pero comprendo que esta labor de copiar debe proseguir hasta agosto. Ahora sólo he llegado a la primera escena de guerra; con suerte llegaré a E. en Oxford Street antes de que entremos en julio; y dedicaré julio y agosto al gran final orquestal. Y en agosto la volveré a escribir.
~
Y estoy inquieta porque mañana he de almorzar con Clive, e iré con mi nuevo abrigo. Y no sé qué quiero decir con la palabra concepción: la idea en que se apoya F. Q. Como expresar una especie de natural transición de un estado a otro. Y el aire de belleza natural. Es mejor leer los originales. Bueno, el almuerzo con Clive me arrancará de todo eso. Y ahora que el asunto de la obra teatral ha terminado, debemos comenzar a ver gente aquí; e ir a ver Hamlet, y planear nuestro viaje de verano. Tomaré quince días de vacaciones, en materia de narrativa. La mente se me quedó hecha un nudo. Pienso en hacer que Teresa cante; y de esta manera dar lirismo al argumento. Y así alejarme de T. (que así se llama provisionalmente, después de haber dado nombres a Sarah y a Elvira). Pero, santo cielo, esa labor de condensar el pato; eso viene del pato prensado que en cierta ocasión nos regaló Jack; todo jugo una cacerola de jugo.
~
Mañanas que no son tranquilas ni celestiales, sino una mezcla de infierno y éxtasis; jamás había tenido dentro de la cabeza un globo tan ardiente como en ocasión de volver a reescribir “Los años”; y ello se debe a que es muy largo; y la presión es terrible. Pero pondré todo mi arte a contribución para mantener la cordura de mi mente. Dejaré de escribir a las once y media, y leeré italiano y a Dryden, y de esta manera, mimándome, podré seguir adelante.
~
“Felicidad así, donde se dé, debe ser objeto de compasión porque ciega ha de ser”. Sí, pero mi felicidad no es ciega. Es el logro en el que he estado pensando, entre las tres y las cuatro de esta madrugada, de mis cincuenta y cinco años. Yacía despierta, calma y satisfecha, como si me hubiese apeado del agitado mundo para entrar en un profundo espacio azul y silencioso, y allí existiera con los ojos abiertos, ajena a todo mal; preparada ante todo lo que pudiera ocurrir. Jamás había experimentado esta sensación; pero varias veces la he experimentado desde el pasado verano, en que la sentí, en el peor momento de mi depresión, como si me apeara, despojándome de una capa, y echada en cama me entregara a mirar las estrellas, en aquellas noches, en Monk’s House. Desde luego, durante el día la sensación queda un tanto atenuada, pero existente. Y la tuve ayer, cuando el buen Hugh vino, y no dijo nada de Los años.
~
De noche y en los días incoloros, las proporciones del paisaje cambian bruscamente. Y las colinas se alzaban muy altas y escarpadas a su alrededor. Los detalles quedaban borrados. Esto constituía un efecto extremadamente bello; los colores de los vestidos de las mujeres también destacaban, muy luminosos y puros, en el entorno casi desteñido. También sabía que las proporciones eran anormales, como si mirase por entre mis propias piernas.
~
Es el último día de un mes acalorado. Cranbourne Chase: los achaparrados árboles del bosque aborigen, esparcidos, y no agrupados en cultivos; anémonas, campánulas, violetas, todas pálidas, aquí y allá, sin color, cerúleas, ya que el sol apenas ha brillado. Luego, Blackmore Vale: una vasta cúpula de aire, y los campos descendiendo hasta el fondo; el sol pegando aquí y allá; cortinas de sol, como un velo que se desprendiera del cielo, aquí y allá; y las lomas alzándose, muy empinadas (sí es que ésta es la palabra adecuada), de modo que formaban riscos y diferentes niveles; y una inscripción en una iglesia “buscó la paz y la halló”, y la pregunta acerca de quién escribió esos sonoros y estilizados epitafios.
~
Noche, sensación de cansancio físico, pero con leve actividad mental, comencé a fijarme en las cosas. Sin capacidad de inventar todavía; sin deseos de organizar escenas.
~
Denunciar contenidos15 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Me alegra encontrarte una vez más.
La verdad, escribir me parece lo más hermoso, no se que seria de mi sino pudiera hacerlo. La pluma, bálsamo para mi espíritu, me llena y ensancha el alma, y lo hace a tal grado que me embriaga de satisfación eterna.
Saludes y cuidate amiga bonita.
Volveras a encontrar palabras, a crear frases...a veces se quedan atrapadas en algún rincon de nuestro cuerpo hasta logran encontrar de nuevo la salida.
Un besoooooooooooo
Me fascina, siempre me ha fascinado ese retrato de V. Wolf ensimismada. Besitos.
Denunciar contenidoshola a todos, yo creo que sí, que Virginia hace de las palabras un misterio pero le salen hasta cuando no tiene palabras como algo que está retenido en ella con esa fuerza seductora.
Yo creo que más que una crisis de palabras puede que sea una crisis de seducción o de observación de lo que para ella es la fuente de la palabra, porque no es algo que está solamente en su cerebro sino que ella necesita indagar u observar casi siempre directamente de la naturaleza de las cosas, de la vida, de sus amigos y de su familia.
Gracias, de verdad, Luz Marina, es inmenso siempre tu poder de la palabra hacia mí, me quedo muda ante tu perceptibilidad, y creo que te debemos mucho y tambien muchas gracias Princesalidia, porque siempre me comunicas un buen temperamento, esa templanza necesaria que hace que resista la realidad y que continuemos y ganemos a la vida, Y muchas gracias Luis Alfonso, ya he visto que has creado un nuevo blog, espero que sí que "Namaste" para todos los que estamos unidos por las palabras.
Muchos besitos a todos!!!!!!!!
hola, Amanda, gracias, sí es fascinante en verdad, sin duda ella debe ser muy joven en este retrato, pero realmente fue una niña mujer que empezó desde muy joven a leer en la biblioteca de su padre y a escribir con esa sabiduría y esa seguridad que ella siempre ha manifestado.
Yo creo que tiene una belleza virginal, nunca mejor dicho en ella, en esa foto.
Gracias por tu visita y eres bienvenida!! Besitos!!
tE DOY LAS GRACIAS, ya que pese a que yo no tengo el don de la palabra, me aceptas tal y como soy. Pero te prometo, que si volvemos a vivir, me prepararé para estar a la altura de casi todos los que estáis en LDA.
muchos besos amiga, feliz fin de semana
yo creo que Virginia tenía sabiduría ante que tener don de la palabra, claro ella tenía en su casa una buena biblioteca pero también es necesario tener referencias vitales, y esas son las que hay que adquirir con el paso del tiempo, y que cuesta mucho encontrar.
Yo creo que a Virginia, Conchita, también le ha abandonado el arte de la palabra y ahí su misma modestia también en reconocer que puede desfallecer que un escritor no se hace de hoy para mañana sino que tiene que estar constantemente haciéndose.
Te deseo mucha felicidad para ti y los tuyos, que estés muy bien y estés pasando un gran domingo!!!!!
Muchos besitos!!!!
El proceso de escribir, siempre es difícil para cualquier escritor, por muy experimentado que sea. Tenemos a una Virginia de 55 años, que con toda su sapiencia literaria, sufre, para concluir sus escritos y ponerlos en orden. Nosotros, ingenuos aprendices de escritor, parimos textos como se puede, como Dios nos da a entender y si realizamos algo medianamente leíble, es a base de tesón y constancia. Hace tiempo que no venía a visitarte; pero ha sido un verdadero placer. Besos.
Denunciar contenidosEl proceso de escribir, siempre es difícil para cualquier escritor, por muy experimentado que sea. Tenemos a una Virginia de 55 años, que con toda su sapiencia literaria, sufre, para concluir sus escritos y ponerlos en orden. Nosotros, ingenuos aprendices de escritor, parimos textos como se puede, como Dios nos da a entender y si realizamos algo medianamente leíble, es a base de tesón y constancia. Hace tiempo que no venía a visitarte; pero ha sido un verdadero placer. Besos.
Denunciar contenidosA veces , la musa de la inspiracion, se toma su tiempo ,para relajarse y volver de nuevo con mas fuerza ,,,,,,,,besos
Denunciar contenidosmuchas gracias, maparo55 y chispitas...
pues eso de los 55 va a ser un número que encierra algo mas que una edad, y parece una evolución, y chispitas no te conocía, y me alegro conocerte, pero sé que parece te encuentras en un momento de adioses, pero no creo, seguro que como Virginia estás deseando volver a escribir una frase de esas, y antes de que lo pienses se te hace un nudo o la palabra se enreda pero empieza a germinar una relación de algo.
Pues, eso, os deseo que estéis muy bien, muchos besitos!!!
No dudo que el deseo de escribir le abandonara pero el arte, nunca.
Me ha encantado el texto.
Un besazo.

