Me quedé sin zapatos.-
— ¿Quieres hacer el favor de estarte quieta? ¿Pero que coño haces? ¿No se te ocurrirá tirar los zapatos por la ventana? ¡¡Adela!!
Después de mas de dos horas de retozar y mas cosas, se me hacia tarde. Acaba de salir de la ducha envuelto en una toalla, donde me había quitado de encima el “Crystal Noire” de Versace y el pringue de champán y fresitas que llevaba desde la punta de la nariz hasta mas abajo de la entrepierna, y buscaba mi ropa que estaba tirada en una silla de una habitación de la planta 15ª del Hotel Princesa Sofía.
Adela andaba descalza, medio envuelta en una sabana que había arrancado de la cama y con toda decisión arrojaba mis zapatos por la ventana.
— ¡Pero estás loca! ¡Coño! ¿De qué vas?— Me asomé a la ventana para ver donde caían. Los calcetines volaban. Menos mal que no partieron a nadie la cabeza.
Me quedé mirándola con la boca abierta. Y me soltó:
— ¿No quieres irte? Ya tardas. Los zapatos ya los tienes en la calle.
— ¡Dios mío! ¡Es la segunda vez que me pasa!
— ¿Qué dices?
— Nada.
— ¿Qué dices de la segunda?... ¡Eres un cretino y un hijo de puta!
— ¡Y tú, una loca de atar!
—Ahora ya puedes irte con tu mujercita.
—Por supuesto. Al menos no me tira los zapatos por la ventana.
—A saber lo que se tira.
— Ni se tira nada, ni me da los disgustos que tú me das.
—Tampoco te da los gustos que yo te doy.
— ¡Por favor, Adela! ¡Eres injusta! Sabes que no me puedo quedar—Dije vocalizando.
— ¡Encima! Yo soy la injusta, y tú te vas. Me quedo sola todo el fin de semana y tú te vas con ella a la que no amas. Y yo soy la injusta, la que dices amar.
— ¡Por favor, nena!, sabes que entre Marta y yo ya no hay nada.
— Entonces, no te vayas.
— ¡Adela! sabes que te quiero, y nunca te he mentido. Pero tengo que irme.
— ¡Vete a la mierda!
— ¡Cielo! ¿Quieres razonar…? ¿Te he mentido alguna vez? Lo dejamos claro desde el primer día. ¿O no?
— ¡Estoy harta! ¿No te ibas a separar? Ahora ni lo dices.
— ¡Cariño! te pedí tiempo. Dáme tiempo.
— ¿Más? ¿Cuánto más? Me tienes así ocho meses. Ayer los hizo. Ni te acordaste.
— ¡Adela, por favor! ¡entiéndelo! Está Yolanda por en medio.
— Si, ¡claro! ¡Tu hija! La niña… no está preparada— Dijo imitándome. — ¡Hay que preparar a la niña!
— ¡Joder! Adela, ¿es que no lo entiendes? ¿Qué pretendes que se traumatice la niña? ¿Que vaya de psiquiatra en psiquiatra toda la vida?
— ¡Eso! Además de injusta, ahora soy responsable de las neuras de tu hija.
— ¡Por Dios, Adela! ¡No exageres las cosas! ¡Coño! ¡No entendéis nada! ¡No entiendes nada!
— ¡Sí! ¡Claro! ¡También soy burra!—.Y añadió: —Como tampoco comprendo lo de tu empleo. ¿Verdad?
— ¡Coño! ¡Vaya! ¿Ahora sales con eso? ¿Será posible?
— ¿Qué te crees, que soy tonta? Ni un cigarro duras en la fábrica.
— ¡Sigues siendo injusta, Adela! Te he dicho mil veces que no necesito a mi suegro para nada.
— ¡No, claro! el señorito dirige la fábrica por méritos propios.
— ¡Mira! ¿Sabes que te digo? Que estás espesa. Espero que el fin de semana restaure tus neuronas. Te llamaré el lunes—.
— ¿Cómo?— Dijo arrastrando la ultima silaba. —¿Qué tampoco vas a llamarme en todo el fin de semana?
— ¿Para qué? ¿Para que me montes otro pollo?
— ¿Otro pollo?... ¡Cariño, tienes razón! El pollo te lo va a montar tu putisima madre. No me llames—. Me arrancó la toalla y me dejó en pelotas. Tiró la sabana que la envolvía sobre la cama y se ató la toalla por encima de las tetas. Su silencio me alarmó. Buscó su bolso, sacó un cigarrillo, lo encendió, tomó el móvil, abrió la ventana, se volvió de espaldas, me miró a los ojos y lo tiro por encima del hombro. A continuación expulsó el humo y dibujó una mueca como si fuera una sonrisa. Me quedé pasmado.
— ¡Estás como una cabra!— Le dije incrédulo mientras recogía mi ropa. Ella, mientras fumaba tranquilamente, observaba cómo me vestía. Me acerqué para darle un beso y me tiró el humo a la cara. Tomé el maletín, y con un portazo abandoné la habitación.
Mientras bajaba en el ascensor dudé si ponerme la corbata. La doblé y la metí en el bolsillo. En el espejo me vi con el maletín en la mano, mal peinado, con ojeras, de traje azul marino, camisa azul claro, sin calcetines ni zapatos.
En el octavo paró el ascensor y subieron dos franceses que se quedaron mirándome los pies, y luego de arriba a bajo. Me dieron la espalda y comentaron sin disimulo:
—¿Où il aura perdu ce fou les chaussures?
—Vous ne seront pas préoccupées, je les perdi quand la prise de la Bastille. Les dije con una mueca. Pararon de reír en seco. ¡Estaba yo para tonterías!
Me acerqué al mostrador, pagué la habitación y la botella de champán con la tarjeta de crédito. Como todos los viernes. Después le pregunté al recepcionista si había cerca una zapatería y me dijo:
—Señor, al salir, sin dejar la acera a la derecha la verá Usted en la otra esquina—. Lo jodido era que además llovía.
—Mejor pídame un taxi—. Le dije.
— Como Usted quiera, Señor— y le di diez euros de propina. Cuando llegó el taxi quiso acompañarme con el paraguas y me quedé mirándome los pies. Él, muy profesional, se sonrió, me hizo un gesto con la mano, sacó dos bolsas de plástico de debajo del mostrador y me indicó que me las pusiera en los pies con cinta adhesiva. Nos pusimos a reír los dos. ¡Qué remedio! Las bolsas, la cinta y acompañarme al taxi con el paraguas me costaron cinco euros más.
—Lléveme al Corte Inglés si no le importa— Le dije al taxista de muy mala hostia. A continuación llamé a casa.
— ¡Marta, cariño! ¿Me has preparado la ropa? … ¡No me jodas! ... Si te lo dije. ¿No te acuerdas? ... Claro que te lo dije… ¡No sé en que piensas! ¡Joder! ¡Últimamente estás en la parra! ... ¡Escúchame y no me grites!.... ¡¡Escúchame, Marta!!....... Te dije que me iba a Hamburgo este fin de semana…. No te oigo ¡Vaya, hombre, ahora se ha cortado!—Colgué el teléfono y volví a marcar pasado un minuto.
—Se ha cortado… Bueno, ¡cari! Es igual, no importa… ¡No importa! …. No te preocupes. Ya me apaño como pueda…. Ahora. Salgo ahora, dentro de un rato…. ¡Nooo! No hace falta que me traigas nada. Ya me apaño. Total solamente son dos días. Quizás si todo va bien mañana noche estaré de vuelta, o el lunes. Ya te llamo…... Dale un beso a Yolanda y cien para ti. ¡Te quiero, cielo! — Y colgué. No sé porque coño me tuvo que mirar el taxista por el espejo.
Abrí el maletín y saqué el otro teléfono.
— ¡Ague!— Aparté el teléfono de la oreja. — Ya sé que habíamos quedado a las siete y media, pero se me ha complicado el trabajo…. Escucha. ¿Has confirmado la reserva?... ¡Eres un sol! Oye una cosa. Mientras llego, pasa por la farmacia y cómprame un cepillo de dientes de cerda dura. ¿Pasta, tú llevas, no? Vale, te recojo en la esquina en menos de una hora. A la ocho y media. Eso. Te adoro...
—Doce euros— Me dijo el taxista al parar, mirándome por encima de las gafas.
—Un momento— Saqué una tarjeta de visita y apunté por detrás: dos camisas, dos calzoncillos, dos pares de calcetines, espuma de afeitar, maquinilla, desodorante y crema facial. Los zapatos no era necesario apuntarlo. — ¡Ah!— y anoté: Mandar ramo flores a Adela y móvil. Me guardé la tarjeta. Luego pensé: A ver como coño salgo yo del taxi con las bolsas de plástico.
Le di quince euros al taxista. Me devolvió tres y se quedó sin propina por mirarme mal.
¿Y el coche? ¿Dónde coño habré dejado el coche? Pensaba mientras entraba en la tienda. Le gente me miraba los pies.
53 comentarios - Escribe aquí tu comentario
¡¡¡¡vaya neura lleva encima¡¡¡¡¡jajaja
Desde luego, a este personaje le gusta complicarse la vida.....
Se compró ¿"Zapatos italianos"?....le pegan....tanto para los pies como para leerlo en el avión y relajarse....
petonets tranquilos
y mi fin de semana cuando llega?? je je
Besos
Y mi fin de semana para cuando...??? je je
Besos.
(perdon por la impaciencia jajajaaj)
La pena es que no le hiciera comer los zapatos, por capullo.
Menos mal que todo es ficción, no te creo tan cabronazo.
Un besito, cielito. O dos. Eso sí, cuando sueltes el móvil.
jajaja, eso le pasa por traerse lios con mujeres.... es que con una ya es dificil, pero con más y encima a la vez..... se quedó sin zapatos, pero por lo menos seguía con el resto de la ropa!
besitossss
Este es el Preludio que a mi me gusta! El que conocí en Enero...
¿Te acuerdas del viaje a Roma en Audi?
En ese tiempo estabas casado con Olga y te fuiste a Roma para sorprender a Laura... En ese impas te conocí y me "enamoré" de semejante sinvergüenza que se ha presentado hoy delante de mi sin zapatos y con el pelo mojado por la lluvia (...y los calcetines...)
Ese es MI PRELUDIO al que quiero y querre siempre: Pedazo de mamón y seductor encantador...
Por cierto, me encanta tu post y las broncas...(virtuales...)
Besito en el cuello (como el primer día)
Perfecto crescendo en el diálogo y todo el relato en general, con final sorprendente. Un día le tirarán los cojones por la ventana. Saludos.
Jajajajajajajajajajaja...jajajajajajaja...
Bueno, te estimo mucho, eso primero. Segundo, te lo ganaste.
Cómo me he reído, al menos sé que "áquellos" que no se contentan con tener a si "cari" en casa, no se lo pasan siempre bien, pero tampoco tendríamos historias de estas ¿verdad?.
Besitos y el café esta en su punto.
Siempre en amor.
Lleva tanta neura encima que ya se ha peleado con su psiquiatra. Tengo que buscarle otro.
No se qué zapatos se compró. Creo que unos ingleses.
Pero yo si me compraré "Los zapatos italianos". Tambien necesito relajarme.
Petonets.
Dios, qué agend amás apretada!!!!!!!!!!
Ojuuuuu
Pos pa mi que se le han olvidado poner en la lista las viagras, por que o es un fuera de serie o las emborracha a todas y al día siguiente les monta el pollo par qeu no se quejen
Ja ja ja
He disfrutado un montón con el gigolo este, jeje
A pesar de todo yo si pudiese haría lo mismo, despues de 25 años con el mismo, ahora me apetece más uno cada rato y montarles buenos pollos, ejjej
Me ha encantado de verdad
Paso de hacer correciones , hoy he preferido disfrutar del texto
Nos vemos
Besos
mira que llevo mal la mañana, que no me da tiempo a nada, pero aqui me tienes leyendo las aventuras de ese pobre sin zapatos! muy buenos los dialogos, a mi personalmente se me dan fatal, pero lo tuyo es natural.
me ha encantado, eres genial contando historias.
besos
Ya me dirás algo sobre el libro..si lo lees...
Un protagonista complejo....
Una trama que se ve venir...
Personajes llenos de vida...
petonets...
Genial. Tan genial que no te diré lo que me parece el señor de tu relato.
Hombres como éste están haciendo rica a mi homeópata. jeje
Te dejo un beso en algún hueco de tu agenda...
¿De verdad quieres que cuente lo de ese fin de semana?
¡Por Dios, si me dejaste en la cafeteria y te ligaste al vigilante!
Es cierto que era un cachas, y que iba sobrado de muchas cosas, pero seguro que carecia de sensibilidad y delicadeza.
Besos.
Si, si por supuesto que todo es ficción. Antes y ahora, siempre ha sido y es ficción. Y aun habiendo sido exagerados tus elogios de antes, los prefiero a los exagerados epítetos de ahora.
Suelto el movil, corazón, para recibir tus dos besos y multiplicarlos por dos como bien te mereces.
Gracias por tu visita y tu comentario. Resulta divertido si se pone el corazón. Lo malo no es perder los zapatos o la ropa, sino la cabeza.
Un beso
Me alegro de recuperar tu sonrisa. ¡Cuantas cosas han pasado desde Enero!. Olga se ha vuelto a casar y aunque indefectiblemente le llega el dia cinco la pensión para la niña, el dia cuatro no falta su llamada para recordarmelo y yo aprovecho para decirle que la sigo queriendo. ¿Será por eso que no falta su llamada del dia cuatro?
A Laura me la encontré hace poco. Ocupa una Direccion General en no sé que Ministerio. Me dijo que la llamara para quedar a cenar un dia, pero me temo que está muy ocupada.
¿Y yo? Ya ves. Sin zapatos y a punto de perder la cabeza. Pero sigo con vida, aunque sea soñando.
Besos.
Bueno he colgado en mi blog como 6 o 7 textos nuevos, unos cortitos y otros un pelin largos
Ahora a ver que se me ocurre para la proxima semana, je je
Esto me pasa por tener la mania de escribir a mano y luego pasarlo al ordenador, pero soy incapaz de escribir directametne en la pantalla, me colapsa, de da miedo, sin embrago al escribir a mano todo fluye mejor
Si tienes ganas te pasas por mi blog y ya diras algo, je jej
Besos
Muchas gracias, Dr., por su visita. Me alegra en consideración a sus excelentes referencias, lo que me lleva a apreciar su elogio en lo que vale. Ciertamente mucho.
En cuanto a su advertencia, procuraré salvaguardar esas partes. Saludos cordiales.
Bueno, no será en serio autobiográfico ¿ no? Por cierto: ¿ es usted pariente de Mr. Ripley? Lo de llamar preguntando si le han preparado la ropa me pareció una improvisación sublime. Saludos.
La verdad es que café como el tuyo no hay ninguno tan bueno. El afecto es correspondido desde antaño.
Me alegran las risas que ha provocado esta historia. Eso pretendia. Muchos besos siempre en amor.
Bueno, Prelu, debo ser exagerada en todo, por lo que veo.
Los elogios eran para tí, para el escritor que tiene oficio y lo demuestra. Los epítetos, para el personaje que has creado, que bien que se los merecía. El premio de hacerlo tan bien es eso, que resultan tan creibles tus personajes.
NO debieran preocuparte, pues, lo que para tí no iba.
Menos mal que has dejado el móvil y, así, he podido osculearte en condiciones. Pero mejor no entremos en lo que me merezco. Me da la impresión que íbamos a discrepar bastante.
Un beso (otro más)
Interesante relato, rozando la realidad. Muy buenos los diálogos.
Por lo que veo, mejor dicho, leo en los comentarios, ese tipo de personaje atrae a las mujeres, de lo que se deduce que ese parece ser un buen camino, aunque sinceramente, creo que mereces mas comentarios como el buen escritor que eres, que como los que te están haciendo como personaje.
Te seguiré leyendo.
Me alegro que hayas disfrutado con mi gigoló. Ciertamente es un poco calavera.
Ya tengo en la agenda pasar por tu rincon a la mayor brevedad. De monento algo he leido aprisa, pero mereces una lectura mas atenta y pausada.
Nos vemos. Un beso
Ya te diré. De momento está en la lista. Debo terminar de leer antes a Pablo Tusset: "Lo mejor que le puede pasar aun Cruasán" y "En el nombre del cerdo". Tusset es un maestro para mí.
Lo que he ojeado de "los zapatos..." me ha gustado. Ya hablamos Princesa. Un beso
Me alegra tu comentario. Muchas gracias.
El "señor" del relato, ya sabes, no es tal, solo un "chico"de locura en locura. Una forma de ponerle un poco de sal a la vida, hasta que esta le haga sentar la cabeza, o la pierda del todo, en lugar de los zapatos.
Ya busco el beso en la agenda y lo anoto para devolvertelo.
Admirado Dr.. No, no es autobiografico, aunque debo confesarle que en algunos momentos ya me gustaria. Puro diletantismo, nada más. Nno me atrevo por aquello de salvarguardar ....ya sabe. En lo que respecta a un posible parentesco con Mr. Ripley. Nada absolutamente. Muy lejos. Aunque me encanto de la pelicula la selección de temas jazzisticos. De nuevo le agradezco sus palabras. Saludos.
jajajajjajajajajjaja ,, A ver niño ¿quien es el que perdió los zapatos? tu amigo... tu... o los dos. ( cuando sentará la cabeza Señor).
Sabes que te digo, que me dá igual quien fuera, has contado muy bien esa historía y ademas ya se que regalarte para tu proximo cumpleños.. Un par de zapatos. jajjajajaja.
Ahora en serío niño, eres genial escibiendo, lástima la yaya no sepa saber decir con las palabras adecuadas lo bien que escribes. Estoy orgullosa.
Mil besicos.
Es un honor, Señora, su visita y su comentario.
Me congratula que le parezca interesante el relato y vea meritos en los dialogos. Nunca serán como los suyos desgraciadamente. Ya me gustaria.
Soy un escritor novel y me halagan los comentarios, tanto mas cuanto mas inmaduro. Cierto que me gustarian que fueran mas centrados en lo litarario, y ojalá lo sean cada vez mas. Será signo inequivoco de la madurez literaria.
No sabe cuanto agradezco sus palabras y que me siga leyendo.
No hay que fiarse nunca de los taxistas..jajajja. Le preguntaré al mío si llevó a un pajarraco sin zapatos, a ver qué me dice :P
Besos,
Airu
Gracias naná. tus elogios me conmueven. Te debo otra.
Un beso.
Nunca aprendo. Este era miraba atravesado.
No crero que fuera el tuyo. Tenia mas de sesenta y cinco.
Confio que te haya gustado el relato desde el punto de vista literario. Un beso
Este "personaje" necesita una "pillada", sin duda, jajaja...
Un besote y buen día!
Ostrás, yo quiero ser como tu prota... sólo un mes, un mes nada más... No pido mucho ¿no?
Era broma, no podría con tantos trozos de tarta...(esto es metafórico, por supuesto).
Los diálogos, generosos y perfectos, a un ritmo propio de disputa...
Creo que me da una envidia asquerosa, tener una vida tan interesante y la capacidad para ser tan cabronazo. He llegado a la conclusión que las monjas me mintieron cuando era chica. Ser buena, lo único que trae es aburrimiento vital.
Como siempre te digo, me encanta tu capacidad para escribir la realidad (aunque no sea la mia, me haces pensar que eso también existe).
Un besito, Prelu
¿ En serio dice eso de " admirado? Vaya, me deja de una pieza. ¿ Sabe? Siento cierta culpabilidad desde que le dejé aquí un comentario acerca de otro cuento. Un cuento muy, muy bueno, pero en el que yo le acusaba de hacer trampa. Todavía lo creo, pero creo que no le expuse el motivo. Se trata de aquel cuento del hombre que lleva las cenizas de su amigo para aventarlas en una colina. Un cuento marcado por el ritmo de unas hojas que se agitan, con una serenidad, una dignidad canónicas. Por eso me fastidió que se guardara para el final lo de la urna, porque era un anti-clímax y cuestionaba todo el admirable edificio anterior. Piense que sin ese giro, usted habría escrito uno de los más bellos cuentos que yo haya leído jamás sobre la amistad. Sé que mis opiniones son a veces un poco tajantes, y que no soy quién para hacerlas, pero me apasiono con facilidad. Felicidades y piense de nuevo en aquel cuento, por favor.
jeje... cómo me he divertido leyéndote... tienes un estilo tan coloquial que resulta muy creíble. me han hecho mucha gracia las bolsas en los zapatos, qué patético...
un beso.
Gracias Yaya. No puedo negarte que de cuando en cuando me han tirado los zapatos a la cabeza. En eso me parezco a mi personaje y que alguna vez he perdido esta.
Me alegro que te haya gustado como he escrito esa historia.
Mil besos y un puñado de flores.
Seguro que quien juega con fuego alguna vez se quema.
Besos,
Jajajaja. ¿Solo un mes? Se lo podemos proponer. Pienso que sería divertido.
Gracias por tus elogios.
Hola Teresa. El fallo no fue de las monjas que te dijeron lo que tenian que decirte. El fallo fue creertelo demasiado. De todas maneras, ¿qué quieres que te diga? No es tan fiero el león como lo pintan.
¿Y tu me hablas de pintar la realidad? Si tu eres maestra en eso, ¿o no te acuerdas lo bien que escribes?
Un beso.
Mi querido y sorprendido Dr.
Recuerdo aquel comentario, y efectivamente no me expuso el motivo sobre el que sustentaba su acusación de tramposo.
Me tomo muy en serio sus palabras y prometo contemplarlas desde su interesante visión. Ser tajante no siempre es un defecto puede ser una virtud. Saludos.
Me satisface conocer que la lectura ha sido divertida y tu opinion sobre el estilo.
Reconozco que te debo algunas visitas.
Un beso.
Pues claro que me ha gustado, tonto. Es genial, ya no lo digo para evitar repetirme... ¿sesenta y cinco? coño. Entonces seguro que no era el mío, a no ser que haya envejecido prematuramente...desde luego, el bueno de mi taxista fijo que hubiera aprovechado para preguntarte con toda indiscreción qué hacías tú sin zapatos y en cuantito le hubieses contado, habría empezado a despoticar del género femenino. Si me lo conoceré yo...que si las mujeres son todas unas putas y que no hay que darles tanta cancha, joder. jajajajja: te cuento y me lo imagino despotricando mientras conduce y tú detrás, siguiéndole el rollo con la mirada fija en el retrovisor. Venga, que me enrollo...Un beso enorme!
Airu
Muchísimas gracias por pasar por mi rincón que espera ser mejorado poco a poco en sentido literario, je je.
Ya me gustaría a mi conseguir la fluidez que tienen tus textos.
El primer día que te leí dije para mi misma, "anda, éste escribe como yo, estilo llano, sin florituras, me encanta" pero claro tu me das cin vueltas a mi, aunque algún día si me entrego igual te consigo quitar la mitad de la ventaja que me tienes.
En mi blog he expuesto un tuttifrutti de textos en cuanto a formas de redactarlos y en cuanto a cronología.
He visto que has comentado mis textos MÁS ANTIGUOS
Los textos contemporáneos de ahora de unos meses aqui, son:
Un día de mi vida
Un despertar
Una historia desde distintas voces
y la de mundos Paralelos que ya leiste.
Tu sigue escribienso por que disfruto mucho de tus textos a la vez que me ayudan a ver mis propios errores, por el estilo tan diáfano que usas.
Besos
Me alegro que te haya gustado. Tu opinión literaria me importa.
De tu taxista, vaya si me acuerdo. Menudo corte de mangas me hizo. Me dijo: A mi no me maneja nadie mas que Airuna. Se marchó y no quiso ni cobrar. Qué caracter. Un beso
Ten por seguro que la proxíma vez será algo mas que los zapatos. Si es que la hay, porque al paso que vas te vas a quedar con tu mujercita.
jajajajjaj corte de mangas díce. Creo que tiene tambien otras artes. Apareció de nuevo, por si te apetece leerlo ;-)
Recuerdos a tía Marta y un beso para tí.
Airu
Pues si te cuento lo ultimo. Ya te lo digo en tu blog.
La tia Marta está algo delicada y se alegró de saber de tí, y cuando le dije que tu vida estaba mas ordenada le saqué una sonrisa. Ya sé que es una mentira piadosa, pero...sirve.
Un beso
Me está resultando todo esto un tanto subrealista.
¿Tía Marta delicada de salud? No me había enterado...oye: preparame ipso facto la habitación de invitados que bajo este fin de semana a verla. Prometo no eructar después de comer y traerme a un novio postizo que no vaya tatuado como el último que os traje. Creo que le disgustó un poco ese melendi a la pobre tía Marta. Sé que tú me comprendes, sabes que me chiflan los pendones, pero para ella fué un duro golpe, qué mal me supo. En fin, esta vez vendré en plan pijo. Me buscaré un Borja Mari que ande por ahí despistao y santas pascuas. Me dá a mi que follan mal los Borja Maris estos, pero todo sea por darle una alegría a Tía Marta.
Te llamo desde el aeropuerto ¿ok?
Besos,
Airu
Deja que coja aire un segundo ..fiuuuuuuuuuuuuu! es que además has conseguido que le cogiera cariño al maldito aprendiz de polígamo. El corazón se me sale por la boca y me has hecho levantar a contar los zapatos que hay en el armario (no vaya a faltar alguno).
Alucinante.





