¿Qué hago con tu paquete?
¿Cómo he podido bajar la guardia? No sé, quizás el sueño, las prisas o ambas cosas. Lo cierto es que esta mañana, que llegaba tarde al trabajo, he visto encima de la mesa el aviso de correos y se me ha ocurrido encargarle a Marta, que pasara a recogerlo. Ni siquiera he tenido la precaución de mirar quien era el remitente.
Serían aproximadamente las doce cuando Mayte, mi secretaria, me ha dicho:
—Don Jaime, su esposa al teléfono, por la línea cuatro. Ya ha llamado tres veces.
— ¿Y qué? Dígale que estoy reunido, que le diga lo que quiere o que ya la llamaré en cuanto pueda.
—Ya lo he intentado y me parece muy enfadada. Me ha dicho que lo que tiene que decirle es muy personal y no necesita intermediarios, y que para intermediarios su padre.
— ¿Mi padre?
— ¡No, el suyo, leches!
— ¡Joder! ¿Te ha parecido muy enfadada?
—Eso he deducido de sus palabras.
—Qué palabras exactamente
—Pues exactamente me ha dicho: “Guapita, dile al imbécil de tu jefecillo que se ponga o le llamará de verdad el Jefe”. Así de seria. ¿Tú que crees?
— ¿Eso te ha dicho?
— ¡Si, querido, textualmente!
—Bueno, dígale que estoy reunido con unos alemanes y que la llamo en veinte minutos. ¿Entendido?
—Por supuesto.
—Y no me pase más llamadas, señorita Mayte.
—Como Usted diga, Don Jaime.
La verdad es que no he tardado ni tres minutos en llamarla:
— ¿Qué pasa, cielo? ¡Vaya mañanita que llevo! He salido un minuto de una reunión. ¡Dime, cariño! ¿Qué pasa?
—Pues si supieras la mía— Me ha dicho con la respiración contenida y de pronto me ha soltado: — ¿Que hago con tu paquete?
— ¿Con mi paquete? ¡Cari! ¿Hace falta que te lo cuente?—Le he dicho en plan de guasa.
—No me vengas con gilipolleces y dime que hago con él— Noté que el transportista venia trompicado.
— ¿Qué paquete?— Le dije sin entender de qué iba.
— ¿Cual va a ser? El de correos. ¿No me has dicho esta mañana que lo recogiera?
— ¡Ah, Si! Pero ¡coño, Marta! para eso me llamas, pues déjalo ahí y ya lo abriré cuando vaya. Ya creía que era importante.
— ¿Y si es importante?
— ¡Por Dios, Marta! que tengo mucho trabajo.
—No lo dudo. Y hasta comprendo tus horas extras—. Me dijo sarcástica.
— ¡Para! ¡Para! …no sé porque deduzco que pasa algo raro. Que lo has abierto. ¿Lo has abierto?
—Claro, por si era importante.
— ¿Y…?
—Y ya creo que lo es, además de sexy, con estilo y de marca. ¿No te lo imaginas?
— ¡Déjate de misterios y adivinanzas! ¿Quieres hacer el favor de decirme de que coño se trata?
—Naturalmente, leo palabra a palabra con puntos y comas, ¡Escucha!: “El Hotel Princesa Sofía tiene la atención devolverle el objeto que al parecer el pasado día 30 de Junio coma viernes coma se dejó olvidado en la habitación 1513 punto Confiamos que nuestros servicios hayan sido plenamente satisfactorios y tenga a bien de nuevo contar con nosotros punto Firmado el Director del Hotel punto Joan Vendrell”—. Y cambió el tono para subrayarlo: —Lo que suele hacerse con los buenos clientes.
— ¡Marta, por Dios! ¡Déjate de chorradas! ¿Quieres decirme de una puta vez que había en ese paquete? ¿Has dicho del Hotel Princesa Sofía?— El estómago se me hizo pequeño.
—Así es, querido.
—Joder, pues no sé, pero me extraña, porque hace más de dos años que no reservamos en el Princesa Sofía—. Intenté decir con aplomo
—Pues mira, de la marca “Bárbara”, unas braguitas preciosas, que casi parecen un tanga.
— ¡Estas de coña!—. Dije intentando recuperar la posición.
—De coña estará tu santa madre, aunque tú seas el mayor hijo de puta que haya parido esa santa.
— ¡Mira, nena! No tengo ni pajolera idea de lo que me hablas.
—Normal, nunca has sido muy inteligente. En algunas cosas casi fronterizo. ¿De verdad, quieres que te lo cuente?— Cuando oí eso decidí cambiar de táctica a la desesperada.
— ¡Me cago en la leche!— Y ya no la dejé hablar. —El cabrón de mi amigo Diego ya me la ha metido de nuevo. ¡Esta vez me la paga! Le gasté una broma el otro día y ahora me la ha devuelto. Será baboso, el tío. ¡Escúchame, nena! ¿No habrás pensado nada raro? ¡Que yo soy muy serio! ¿Pero tú crees que si yo tuviera un lío iba a ser tan idiota de dejar pistas? Además, ¡Que no, nena! Si te tengo a ti que eres lo mejor del mundo y no te acabo. Pero si me faltan ojos para mirarte a ti sola y no me termino de creer la suerte que tengo. Ahora…¿Sabes que te digo? que Diego se va a enterar estar vez. Que ha ido demasiado lejos. Le voy a enviar a su mujer una muñeca hinchable como si le hubiera tocado por asiduo en un club liberal de intercambio de parejas. ¡Vas a ver tú, cómo se va a poner tu amiga Sandrita!
— ¡Oye, Jaime, no te vayas a pasar, que Sandra es muy celosa y es mi amiga!
— ¿Ah si? ¡Y a mí que me den! Yo no soy amigo de nadie y tú estas ahora por culpa del cabronazo de su marido como una víbora encima de la moto.
— ¡Mira! le voy a llamar a Diego y le voy a decir cuatro cosas.
— ¡Ah no, ni se te ocurra! Antes ese tío se va a enterar.
— ¡No, Jaime, deja! No armes más lío, que ya le voy yo a soltar dos frescas.
— ¡Bueno, nena, como quieras! pero ya sabes que estas cosas no me gustan. Mejor tranquilízate y lo hablamos esta noche cuando vuelva. O estoy pensando, ¿porque no te vienes y comemos juntos? ... ¡Anda, vente y nos damos un homenaje!—. Mientras se lo pensaba, hice una pausa y antes de que se decidiera me adelanté a ella. — ¡Espera que mire la agenda!—. E hice como que lo comprobaba mientras miraba por la ventana. Y seguí:
— ¡Ay, qué pena, cariño! Hoy como con el Director General de Industria. ¡Imposible! Si es que no descanso. Con la ilusión que me hacia. ¡Mira! Hacemos una cosa, te cambio la comida por el bolso de Louis Vuiton que me dijiste el otro día. ¡Vas esta tarde y te lo compras! O sino mejor, colocas a la nena con tu madre, y nos vamos el próximo fin de semana a Granada, creo que no tengo ningún compromiso. ¿Qué te parece?...Piénsatelo… Me encantaría, ¡Cielo! Lo que me importa es verte feliz. Sabes que te quiero— Contrarrestada la ofensiva, era el momento de la retirada. — ¡Nena, te dejo! que me buscan para la reunión. ¡Vaya coñazo! Nos vemos esa noche. Un beso… Yo también—. Y colgué aliviado, pero con mala hostia. Luego le llamé a mi amigo Diego y se lo conté por si acaso, y el muy cabrón no hizo más que descojonarse de risa.
Cambié de teléfono y marqué de nuevo:
—Adela, ¿cómo saliste el otro día del Hotel?
— ¿Como quieres que saliera? Muy cabreada— me dijo toda seria
— ¿A pesar del ramo de flores y del móvil?
—Eres un cretino, ¿Crees que con eso se arregla todo?
—No en absoluto, creo que me faltó enviarte unas bragas.
— ¿Por qué dices eso? — me respondió intrigada
—Porque te marchaste sin ellas, cariño.
— ¿Ah si? ¿Y cómo lo sabes?
—Porque me las quedé. Era como tenerte conmigo a todas horas.
— Eres un cabrón zalamero que me puede.
— ¡Tú si que me pones! De todas maneras… ¿Sabes qué? Por si acaso, el próximo viernes, vente sin ellas ¡Preciosa!, quizás así me quede contigo todo el fin de semana. Te prefiero a ti antes que a las bragas. Pero, ¡cariño! iremos al Juan Carlos Primero. ¿Qué me dices? …¡Eres un tesoro! Mientras colgaba he pulsado el interfono.
— ¡Señorita Mayte!, pase y le dicto.
Ha entrado sin llamar y le he dicho:
— ¡Siéntese! Y así por lo bajo, como si nada: —Cada día estás más buena. ¿Dónde comes hoy? Y con el lápiz en la boca, me ha contestado: —En casa, con mi marido.
— ¡Joder, hija, cada día estás mas estrecha!
— Y tu, cada día más salido. En Barcelona, a nueve de junio de dos mil ocho. ¿Para quién es la carta?
— Señor Director del Hotel Princesa Sofía. Muy señor mío… Por la presente, etcétera, etcétera… ¡Bueno, ponlo como quieras! pero dile que antes de enviar un paquete a mi casa, que me llame antes por teléfono y que no sea tan capullo, etcétera, etcétera. Atentamente. Firmado. Jaume Portabella.
40 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Vaya pájaro que está hecho el Portabella este. Como le dejen se tira a toda mujer viviente (lo he dicho expresamente). Y lo de zalamero, no hace falta que lo jure. Descripción de un don juan de ciudad un poco "descuidado" pero con suerte... que se preparen las de Barna...
pase a leerte, y por poco me lleva al huerto el jaume..¡¡ menuda pieza ¡
besos
Me he reido un montón, aún a mi pesar.
Un beso Pre.
Fdo.: Adartia, antes BB
¡Qué bueno!
Yo pensaba que le iban a enviar los zapatos a casa, jeje
Este Jaume tiene salidas para todo, se parece a mentiroso compulsivo
Excelente relato
Un beso
Nos leemos
¿No hay clases de "savoir-faire" en la diplomatura de turismo? ese director era un novato...fijo...
Acuérdate del director de hotel de "Pretty woman", que las veía venir....
jajaja...¡eres la leche¡¡
petonets esbuxairrats¡¡¡¡
me ha encantado la continuación! tu historia de los zapatos me ha inspirado hasta un relato... jejeje. pero no lo cuelgo por si te sabe mal. en fin, que si que sabe salir bien de los problemas tu protagonista, sin labia que se gasta...
eres genial contando historias, y tus dialogos me dan envidia sana.
besos
¿Que te digo Preludio?
Que me encantas, CANALLA!
Me alegra muchísimo que te haya gustado.
Habrá que convertir a ese canalla en un personaje mas sentimental, sino acabará siendo patético.
Un beso
Ya tardas en colgar ese relato. No solo me complace que lo cuelgues, sino que será para mí un honor haber sido causa de la inspiración.
Un beso
Mmmm ya veo que eres todo un apasionado de la ornitología...jejeje
Sí, creo que un toque de ternura hará que le cojamos cariño y tirria a partes iguales.
Solo apuntar una cosita...porqué Jaime trata a la secretaria de tú y de usted, alternando ambos tratos?
Me alegra que publiques con frecuencia. Adoro pasar por aquí.
Un besito
O era un novato o era del plan antiguo que no habia "savoir-faire".
Gracias Prince. Como lectora incondicional me emocionas.
Petons.
Los zapatos ya están amortizados.
Me alegro que te guste el personaje y el relato. Tu opinión es muy cualificada, y por ello la aprecio doblemente. Un beso. Pasaré a terminar de leerte.
Me alegro que lo tomes por el lado del humor y no por la parte patética del personaje.
No dejes de volar, a pesar de todo.
Un beso.
Gracias Maria, te echaba de menos.
De Jaume no te creas mucho. En realidad bisuteria fina, casi todo fantasia.
Besos.
Mas que pájaro, pajarito. Se le ve venir y ese no es peligroso. En realidad un vividor y un personaje que va aprendiendo a salir del atolladero como puede, aunque con arañazos. Pero siempre con un poco de humor. Un beso desde Barna.
No niego que me entusiasman los pajarracos como Jaime, y las pajaritas como Adela. Sería un honor ser conocido como The Bird de los relatos como Charly Parker lo fue del jazz. Y aunque no es todo en la vida, si mas del cuarenta por ciento. El otro cuarenta son problemas y el resto ternura.
Lo que señalas lo modifiqué al menos tres veces y me decidí finalmente como está. Es una delgada linea roja que limita lo personal y lo formalista. Cuando apenas hay un toque personal entre los protagonistas se utiliza el tú, y sino se guardan los formalismos. Las formas son importantes para el buen funcionamiento.
Intento publicar una vez a la semana y me alegra ver que me lees. Aunque me gustaría verte mas veces por ahora no doy para más.
Un beso.
Te está molando el temita, Prelu. Se te nota a la legua que te gusta el cabroncete.
El tío se las sabe todas, y me he reido. Está feo pero me he reido.
Un besote
ya está colgado, es una tontería, pero despues de mas de una semana sin escribir me ha hecho gracia... en fin, que lo he colgado en la coctelera... que aqui... no sé...
http://www.lacoctelera.com/loslibrosdenana/post/2008/06/10/sus-za...
besos
jajajaj, muy divertido. Y bien escrito, sí señor. Te coloco un par de asteriscos, en el tratamiento de la secretaria (o la tuteas o la tratas de usted, pero alternando suena raro) y algún que otro tiempo verbal que se ha trastocado por ahí. Se nota que escribes de tirón, a lo vómito, y eso es signo de pasión al tecletear. Tal vez por eseo me encanten tus letras.
Estaba pensando que es curioso, ambos tenemos un pendón literario que nos inspira. El tuyo es un glamouroso hombre de negocios que sin duda a mí me mandaría al quinto pino si intentara manejarlo en un texto. El mío, ya lo sabemos, es un taxista loco, callejero, del español y con unas teorías muy estrafalarias sobre el mundo que le rodea. ¿No te parece curioso? A mí si, mucho... claro que hasta las moscas me parecen curiosas. Aiñ.
Un beso,
Airu
Buenos dialógos. Buen estilo, se nota que estás muy metido en el personaje.
Buen detalle el tratamiento a la secretaría, ese tu, en la intimidad del despacho y el formalismo delente de los demás.
Sigue trabajando puedes superarte.
me encanta pasar a leerte, la coloquialidad de tus textos hace que cualquiera se sienta dentro de él, gracias!
A este "Don Jaime" habrá que encontrarle una mujer a su medida, que le haga sudar.
Felicidades por la historia, esta muy buena.
Besitos cariñoso.
Siempre en amor.
De este personaje me gusta su chispa, su vida al límite del exceso. Que te hayas reido es algo que me satisface como autor, porque eso mismo pretendia.
Un beso
Voy corriendo en busca de esa coctelera. Conociéndote ya un poquito, seguro que me va a gustar. Allí te lo cuento. Un beso
Me alegro que te haya divertido. Lo de los asteriscos...bueno...era un riesgo...y efectivamente no ha pasado desapercibido. Me preocupa mas lo del tiempo verbal. Deberé revisarlo.
Si es curiosa la coincidencia en el pendoneo de ambos personajes. Muy definidos los dos, aunque el tuyo mas "heavy" y mas "cool". El mio mas "low". De ahi la dificultad de que se dejen manipular. Ya aprendí esa lección.
Gracias por tus criticas literarias. Un beso.
Admirada Mrs.Jane. De nuevo me siento abrumado por el honor de contar con su inestimable crítica literaria.
Intentaré apreciarla en lo que vale y seguiré su ilustre consejo.
Beso devotamente su mano.
Muchas gracias por tu visita y por tu opinión literaria. Saludos.
wow! SEN-SA-CIO-NAL, Preludio! me lei de "Me quede sin Zapatos" uff hasta "¡¿que hago con tu paquete!?
uff... y "¡¿ahora que te pongo de comentario!?"
solo algo
!no dejas de sorprenderme! ...una sonrisa enorme se me quedo
Me encanto.
Aura
Tiene cierto encanto el Jaume..pero me gustas mas tú.
UN beso
Muchas gracias por tu visita y por tu felicitación.
Tenemos pendiente otro café.
Un beso.
Me alegro por su sorpresa, pero especialmente
por tu sonrisa.
Gracias por leerme.
Un beso.
Hola preludio, no te conocía y al ver tu comentario en mi blog me he pasado por el tuyo. Menudo sorpreson... he leído alguno de tus relatos y me han dejado boquiabierta. Eso si que es escribir. Te seguiré leyendo.
Un beso
Bienvenida a este rincón. La sorpresa es mutua. Gracias por tu visita. Nos seguiremos leyendo. Un beso
Bueno, Jaime tiene su encanto....yo le tengo cariño a mi personaje. Me alegro que te guste como escribo. Un beso
Tienes el don, y lo sabes.
El día que repartieron encantos, a tí te los dieron todos. Me alegro por ello infinito, y te consta, aunque a algunos nos dejaste en cueros vivos. ¡Qué se le va a hacer!.
Echo en falta tus comentarios críticos en mi blog, aquellos que, hace meses, lo llenaban. O debo haber aprendido mucho, o el poco don que tenía se me habrá ido de vacaciones.
Yo sigo leyéndo todo lo que escribes, sabes que hace mucho ya, desde que aterricé en estas arenas, me cautivó tu forma de escribir y tus relatos.
Por aquí sigo perdida, muchas noches me paso.
Muy bueno este último, ni mejor ni peor que otros. Siempre tu ironía y la esencia que te reflejan como hombre de mundo.
Sensacional, como siempre.
Un beso, preludio,
jajajajajjajajajajjajajajjajaja mi querido nieto..., si lo que no te pase a ti no le pasa a nadie. casi me atraganto con el café de mi desayuno...jjajajajajjajajaja.
Con tu mala cabeza algun dia lo que te va a pasar es que no te vas a enterar y las citaras a todas el mismo dia,a la misma hora y en el mismo hotel.... jajajajajjajajajajajaa.
Y ahora en serio, me ha encantado lo bien que nos acontado esa anecdota de tu "amigo" ajjajajajjajajajjajjaja.
Bescios niño..y ya sabes ..se feliz.
Gracias, yaya, a mi esas cosas no me pueden pasar. Yo soy muy serio.
Ahora lo que le pase a mi "amigo", no me extrañará nada. Tiene muy mala cabeza.
Muchas gracias Yaya por decirme que te ha gustado. Nada me hace mas feliz que saber que tu nieto te complace. ¿Que más puedo desear en esta vida? Sabes que te quiero.
Como siempre un beso y dos rosas.
Querida. Tus reiterados elogios me abruman y aunque tu manifestada admiración sobrepasa mis méritos, la mia por tus escritos nunca será suficiente, ni suficientemente expresada. Intentaré encontrar mas tiempo para retomar el modo de aquellos comentarios.
Su falta no perjudica tu fama de excelente escritora. Mis escritos, ya ves, a veces, son una simple boutade.
Un beso.
Sigo fiel y al pie del cañón, ¿cómo podría perderme relatos como este?
Tu sigues genial, divertido,buenísimo.
Gracias por sacar mis sonrisas y a veces mis carcajadas.
Macrobesos de encaje.
Gracias por esa fidelidad. Tus sonrisas y tus carcajadas son mi sustento para escribir.
Un beso





