¿De verdad estamos igual que en 36?

Pues si me dejo llevar por lo que escribió Constancia de la Mora en sus fabulosas memorias 'Doble esplendor', la cosa no está mucho mejor de lo que estaba cuando se proclamó la II República y Alfonso XIII se marchó del país - con los baúles llenos, por supuesto.
Da miedo leer estas memorias de la nieta de Antonio Maura, republicana fervorosa y convencida, y descubrir que por aquel entonces los sectores más reaccionarios se oponían violentamente a todas las medidas modernizadoras del país. Que la Iglesia se aferraba a sus privilegios. Que el estatuto catalán era un asunto fundamental. Y que el facherío se lanzaba a las calles bajo cualquier excusa, mientras que la prensa más antiguo régimen no dejaba de lanzar soflamas en contra de la República.
Acojona, la verdad.
Claro, que Doña Constancia lo veía todo de una manera pelín radical - porque ella era así. Pasó de Radical Posh a Radical Rep:
¡Qué caro había de pagar, más tarde, el pueblo español los miramientos y la ingenua estupidez de sus primeros gobernantes republicanos!
... y puede que la cosa no sea para tanto hoy en día. Puede ser. Bueno... no sé.
Leed 'Doble esplendor' y ya me diréis...
7 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Haré caso de tu recomendación . A pesar de desde algún tiempo he perdido casi todo el interés por la política nacional (que se parece cada vez más a las sesiones de polígrafo de Salsa Rosa o cómo se llame), todavía conservo el interés por la Historia. Muchas gracias por la recomendación,
Saludos
El otro día vimos en una librería un libro que se llamaba algo así como : LOS PROFESORES DE LA SEGUNDA REPÚBLICA: LOS OTROS SANTOS, más o menos.
Si te interesa el tema, tiene buena pinta.
Bueno, camarada,
¡salud!
A las muy buenas noches (dos veces)
No creo que España ha cambiado mucho desde 1936: nada más hay que ver el circo de todos los días en los periódicos y en el Congreso, tanto por una izquierda que se cree muy progre y no son más que unos papanatas, y una derecha que no acaba de enterarse que Franco ha muerto.
Del diario de Anaïs Nin (Ed. Siruela), entre folleteo y folleteo escribe un 25 de julio de 1936:
El drama ha comenzado. España se desangra trágicamente. Me siento tentada de comprometer mi lealtad. Pero me mantengo al margen, a toda costa, porque no veo ningún líder en quien confíe o por quien pueda dar mi vida. Sólo veo traición y fealdad, ningún ideal, ningún heroísmo, ninguna entrega de uno mismo... La gente acabará conmigo a causa de mi nacimiento (fusilad a todos los que lleven las uñas limpias, dicen en España) y mi talante individualista. Y con el perfume, las uñas limpias, las catedrales y los castillos, también se irá la poesía.
Pse, el sabado pasado (ese sabado en que se reunieron cuatro o cinco millones de españoles de orden en Plaza Colón) uno veía subir a la horda cavernaria calle Fuencarral arriba de regreso a casa. Hora y media después, al echar el cierre a la tienda, ya solo se veían pasear calle abajo a los los individualistas, en pareja o en grupo, los de uñas limpias o pelo oxigenado, los que gustan de cosas bonitas y zapatillas converse (las converse, que no falten), los hedonistas, los sabaderos a los que lo que todo lo que grite la jauría histérica les deja indiferentes. Y hacen bien. Mientras no hagan la Noche de los Cristales Rotos en Chueca yo no preocuparía.
Aunque cuando me preocupe será demasiado tarde, como dice el poema.
Anais Nin era una gilipollas y su diario insoportable, pero entiendo lo que querías decir.
Una "señora" en el autobús sintiéndose (falsamente) coreada exclamó en voz alta: "habría que fusilar a todos los rojos"
Yo la contesté: "Sra, entonces este país parecería El Planeta de los Simios, sólo habitado por su banda"
Se calló.
¿Lansky? ¿Tienes algo que ver con el célebre gangster yanqui Meyer Lansky?
El problema de la II Rep. es que entre el PSOE y el PCE la hundieron. No tuvo democratas que la defendieran, solo una pandilla de teoricos incompettentes, con Azaña a la cabeza, que le dieron cancha a los milicos.
Iros todos a tomar el fresco...
hola, acabo de resucitar y la verdad, ¡cómo ha cambiado España! Hasta tenemos a un zapatero como Presidente, y ni rastro de Franco, y el Rey ha vuelto...eso sí: veo demasiados moros en la costa.





