LA DIOSA DE LA LUZ
A Susan,
que me ayudó a entender a Joyce

Susan en do mayor. Una nota en el aire.
Un suspiro. O quizás el viento siseando entre los árboles que nacen en su pecho. Todo es posible.
Susan amaneciendo. Nubes de fuego en el horizonte.
Llamas que consumen el corazón.
Pasión.
Rojo.
Susan floreciendo. Rubor.
Ojos radiantes: perlas luminosas en su rostro de luna: flores de miel en una pradera sonrosada.
Su pelo, una cascada broncínea.
Naranja.
Un planeta. Todo un mundo.
¡Contémplalo!
Todo está ahí, en Ella. Y Ella lo es todo.
El Walhalla. El Paraíso.
La ciudad de El dorado. Oro. Amarillo.
Su cuerpo es un paisaje primaveral. Naturaleza viva.
Venus en el Jardín del Edén.
La Ciudad Esmeralda del mago de Oz.
Verde.
¡ Oh, Dioses! El corazón desbocado. Pom-pom, pom-pom. Por amor a...
¡Silencio!
Pero...
¡Shissss! Aún hay más.
¿…?
Amor, mar y cielo. Azul.
Fidelidad. Susan/Penélope esperando a Ulises.
Dong. Suena el gong. Anuncia que el Esperado ha llegado. Sueño. Fantasía. Magia.
Y ahora, Susanariadna entra en el laberinto del minotauro.
Pero también en el templo de Isis. En Stonehenge. En un caserón. En unas ruinas románicas...
Omnipresencia. En cada cosa nombrada está Ella.
¡Una diosa!
Sí, pero sólo para aquél que sepa amarla.
Anochecer.
Añil.
Susan en el espejo: nasuS.
Y al otro lado, el País de las Maravillas. Allí todo es posi¬ble. Un tablero de ajedrez para los sueños y las ilusiones.
El unicornio blanco saluda al ave de la mañana, mientras el pueblo del valle despierta a un nuevo día. Los elfos juguetean en el bosque y los hombres de las tierras altas salen a cazar a lomos de sus centauros. La primavera estalla y la vida fluye en torno a la Diosa de la Luz.
Color. Armonía.
Amor y belleza.
Todo esto entre el alfa y el omega, entre el rojo y el... Violeta.
Resumiendo: Susan en el arco iris.
Eso es todo.

Rubén Serrano
Madrid, enero de 1992
4 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Como podéis ver, sigo rescatando antiguos textos escritos en mis inicios literarios.
En este caso, e influenciado por James Joyce, me dediqué a jugar con las palabras. Y bueno... ya habéis visto el resultado.
El resultado excelente rubén excelente un placer y un deleite leerte
es divino te felicito con todo mi cariño
manoly
Rubén, el resultado de juego con las palabras es precioso en el poema. Me ha encantado.
Ya prometías como escritor en aquellos años...Je,je.
Un besazo.
Impresionante.
Es muy vanguardista y sumamente "joyciano". Pero, sobre todo, me parece fabuloso ese recorrido por los colores hasta llegar a completar el arcoiris. Muy original.
Está genial.












