Una puta (T. Lautrec)
Una puta de Toulouse-Lautrec. Una puta pelirroja. Una puta hermosa subiéndose una media como quien sube en ascensor. Un ascensor subiendo por el muslo derecho de la hermosa puta. Una "mujer de la vida" reza el libro que guarda silencioso por décadas la ilustración. Una puta viva y desnuda y de sonrisa y mirada feliz. Unos pechos blancos, blanco-semen, blanco-cocaína, blanco-pincelada de alguien que dibuja sueños. Y yo tengo calor. Y la puta-prostituta-mujer trabajadora-"mujer de la vida" está desnuda y, feliz. Los coches rugen mierda seca ahí abajo. Alma compone, a mi lado, ciencia y filosofía y Lautrec pinta una hermosa mujer entre mis manos a cien años de mí, pero tan cerca como el aliento que desprende mi estrella de pelo negro. Leonard Cohen y Tom Waits hicieron silencio hace tiempo y esta terraza de un octavo piso tiene música de Sol. Tiene música de cuadro y puta y pintor. Tiene música de tú y de yo. Tiene música en silencio en Re-menor. Los trenes, pasan. Las nubes, blancas, altas. El cielo azul. Y tus ojos, Alma, son tormenta y son caricia. Y la puta de Lautrec, marchó. Seguramente con beso largo y cálido en la boca del artista. Hoy es un buen día. ¿Hacemos el amor?.





