Tras los bloques de hielo
solitario habita el fuego,
tras el manto de luz vivaz
se aguarda la oscuridad,
tras las sonrisas abiertas
se esconden tantas tristezas,
y nadie dice ni cree ver nada
porque ya nada importa.
Que más te da llorar a solas
cuando con un muro ocultas
tantos pensares de tu ser,
que más da soñar y soñar
cuando no se puede alcanzar
lo que se quiere tener...
que difícil es amar callando
pero que fácil morir amando.
Y yo sé que al menos intentas
intentar poder andar, a ciegas,
como navío navegando sin faros
entre aguas turbias de océanos,
donde sólo ilumina el sol de lejos
aunque quema igual que de cerca
aumentando tu dolor con fuerza
negandote así la existencia.
Aún así te undes pero callas,
mueres pero todavía avanzas
con el corazón a ras del suelo,
el alma llorando sin consuelo
y en ti sientes el desgarro
de que aquel sueño soñado
avanzará cada día a tu lado
sin nadie que le de amparo.

Uno de estos días crearé
un mundo en mis brazos,
uno de estos días lo haré,
para que tu vivas en ellos,
creeme, no soportaré
la idea de tenerte lejos,
lo crearé, pero ese día sé,
sé que tan sólo seran sueños.
Agonías y lamentos,
llantos, tormentos,
negras noches
tirando a grises,
hojas resecas
allá donde pises,
aguas turbias
allá donde mires,
y cuando sueñas
despiertas,
y cuando caminas
tropiezas,
agua y lodo
por el camino,
entorpenciendo
tu destino,
duele todo,
todo cuanto toques,
todo cuanto ames,
de compañera
la muerte,
de amiga, soledad,
ser inerte,
sin vida, sin piedad,
camas vacías,
almas perdidas,
llantos y sufrimientos,
así son los días
de los corazones rotos.
¿Dónde van las ánimas muertas en vida,
a dónde van para enterrar su agonía?
He descubierto que su corazón no latía
y dos segundos después el mio moría.
¿Dónde fueron a parar todos los latidos,
a dónde fueron a parar los suspiros?
Que ansiosos se acurrucaban en mis labios
que suplicaban más amor entre silencios.
¿Dónde irán las sonrisas hoy perdidas,
a dónde irán las lágrimas de mis pupilas?
Si el mar tan sólo es de agua salada
cuando no esta el sol que lo acompaña.
¿A dónde iré sin ti? ¡¡Dime dónde iré yo!!
si no sé avanzar si no estas en mis brazos,
si no sé andar, no sé, si te tengo lejos...
no me conformaré con amarte sólo en sueños.
... Te Quiero, y Te Querré, Pase lo que Pase. ='(

Que se nuble el cielo ahora que te tengo
y el tiempo siga hacia su camino eterno,
que oscuro y largo el frondoso sendero
no detendra todo lo que por ti siento.
Aun así, permiteme decirte que te miento,
que en silencio sufro todo un tormento,
falta de afecto, pero que más da, te quiero,
si a tu lado crearía hasta un mundo entero.
Dos ánimas, un sueño, lugares imperfectos
a la par de las perfecciones de los cuerpos
tendidos sobre la hierba verde de los prados,
donde podamos ser dos o uno, amándonos.
Hay momentos en los que padezco miedo
de perderte ahora que te tengo, y pienso,
que prefiero morir en cada uno de tus besos
pues no hay veneno más dulce que tus labios.
Y que decirte de tus ojos, tan maravillosos,
que allá donde mire, allá donde me fije, los veo,
me mintieron, las estrellas no cubren el cielo,
son tus pupilas las que iluminan, yo así lo creo.
Una vida, un futuro, un mar de sentimientos,
jardines de flores acariciadas por el viento,
gémidos cálidos arropándonos desnudos,
la sinfonía de dos corazones latiendo juntos.
Playa azucarada sin notas,
ni un solo brumor de olas,
ni un murmuro del viento,
toma por rey al silencio.
Por la arena blanca ando,
y allí estas tú, sentado,
bajo un manto de estrellas
y tú, atónito, las observas.
No soy capaz de mirarte,
pero aun así, sin delatarme,
me acerco y te miro,
te miro y me pierdo.
Veo tormentas aguadas
reflejadas en tus pupilas
que ahora se tornan...
acristaladas.
¿Qué esconden tus ojos
que aparentan llorosos?
Dime que hay tras ellos,
tras tus tristes soles negros.
Esperando una respuesta
de ti me pongo mas cerca,
tú, solamente me miras,
miradas que hablan solas...
Una mirada que me explica
que sientes el alma vacía,
otra, que tu corazón
ya no comprende de rencor.
Veo sueños perdidos
en el reflejo de tus ojos
que ahora me miran...
y lloran.
¿Acaso es por que te queria
y tú no lo comprendias?
Dime, si es así, vida mía,
que no son un sueño mis dias.
Dime que tú tambien me querias,
que mueres por unas caricias,
que si ries es porque yo rio,
y si lloras es... porque yo lloro.
La última vez te vi de lejos,
a ti y a tus ojos negros,
y desde entonces...
me quedé con ellos.
Sentada bajo la espuma negra
tristemente de un crepúsculo,
lo miré y formulé mi pregunta,
que yo sueños solamente uno
pero este sólo me atormenta.
¿Por qué a mí? Yo le pregunté,
nada más el viento me encontré,
Dios no supo dar una respuesta
a esta que es mi mente incierta,
y entre silencios ahogados lloré.
Pues seguía ardiendo dentro mio
la pena de tener un corazón vacío,
que duele no poder reir en llanto
y sin embargo llorar por el luto
que deja al irse un ser amado.
¿Por qué he de amar? Le insistí,
¿Por qué si amo he de sufrir?
El espavilado del silencio aquí
calló y un murmuro pude oír,
era mi alma muerta, queria vivir.
A tan solo unos pocos pasos
tenía ante mí la única solución,
a mis pies se asomaba un abismo
arropado por un oleaje bravío
y salté buscando mi salvación.
Ahora me abrigaba a mí la mar,
de lejos ví una luz y pude soñar,
ahora, es mas, ya no dolia amar,
y me undía pero me dejé llevar
para poder morir y empezar...
A ser un ánima sin sentimientos,
un ser que avance sin miedos
por este sendero oscuro y funesto,
avanzar por una vida sin tiempo
porque sé que no llorará si muero.
Es el batir de mis alas
contra el viento inmenso
del cielo de mi infierno
donde solo quedan llamas
y un alma desgastada,
que huye de su miedo,
que anda desarmada.
Oscuridad fría y osada,
que sola me acompaña,
¡Oh, infinita soledad!
que por la noche ella,
ella me viene a buscar
y yo tonta que la sigo
por el camino del delirio.
Un horizonte infinito
manchado de negro,
estelas se ven a lo lejos,
yo me miro en su reflejo
y tan solo soy un ánima más,
un ser de rojas lágrimas,
tan silenciosas, tan calladas.
Es mi sangre que se apaga
en un corazón sin ilusión,
ya mi sonrisa se amaga
y mis ojos brillan de dolor,
pues yo temo al amor
como el vampiro teme al sol,
como yo misma temo al sol.
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