Libro de Arena
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[¤ Lágrimas incompletas ¤]

Podré callar, fingir que no siento... pero mis manos seguirán escribiendo.

Olvidarte...

Si acaso existir fuese ser...

si acaso soñar, pensar,

anhelar, fuese estar a tu lado;

si los recuerdos sólo fuesen

reales y no imaginados...

El aire no me hablaria de ti

y yo podría vivir sin sufrir...

sin sentir que te agarré

de la mano, y me solté;

te dejé marchar y perdoné.

El horizonte, allí en el mar,

la fina línea del final...

nos quedamos mirando...

Un día me robaste un beso

y, tras él, un llanto despiadado.

¿Cómo quieres que te olvide?

Si tu presencia, tu perfume,

tu sonrisa... a mí vuelve.

¡¡Dime como!! y entonces,

yo, sin pensarlo, te olvido.

Vivir muriendo

Acariciando el viento,

abrazando el sol nublado,

llorando gotas de lluvia;

viaja mi ser sin alma,

bajo un cielo destrozado.

Tormentas sobre mi cabeza;

y en mi cabeza, preguntas.

Ojos rojos, sed de sangre,

un cuerpo mutilado yace

tendido sobre la mugre

que este cementerio cubre.

Lágrimas caen de mis ojos:

y en mis ojos, destellos.

¡No lo comprendo!

¡Soy yo quien sangra!

¡Soy yo en el suelo!

Veo como poco a

poco voy mueriendo,

y mi tez se torna pálida.

Silencios que cubren suspiros;

suspiros que muestran miedos.

Perlas aguadas que caen del cielo

sobre mi mortal y frío cuerpo;

yo, suspendida en el aire, lo observo.

Sigo sin comprender,

sin encontrar respuestas,

sin saber que hacer...

Y entonces recuerdo...

que cuando te perdí,

perdí mi vida y el tiempo.

...

No te bastó tan sólo

con romeperme el corazón;

no, tuviste que acabar con todo.

No te bastó con exprimir

cada una de mis lágrimas...

no te bastó, y me negaste vivir.

Unas palabras para el silencio

Querida soledad:

Te odio, y me odio a mí misma por odiarte. En estos momentos eres lo único que me queda, se supone que debería apreciarte como lo he hecho otras veces. En muchos momentos te he adorado, te he escrito, te he nombrado como amiga fiel, te he escuchado sin oirte, he deseado estar a tu lado y nada más. Pero hoy... hoy estoy harta de ti.

Estoy harta de no sentirte, de no escucharte, de soportar tu silencio seco aunque otros hablen, de sentirme vacía y que no me llenes, de observar los días pasar y a ti no poder verte. Te odio por llenar mi mente de recuerdos, de imagenes que me hacen daño, de sueños detrozados. Odio que me acompañes cada noche sin hacerme compañía. ¡¡Te odio, te odio tanto!!

Tú me has hecho ser quien soy ahora, y yo no quiero ser quien soy.... ya no. Paso de ser ese bicho raro que nadie comprende; esa persona que unos admiran y otros odian, pero que nadie conoce. Dime ¿quién me ama? Nadie; porque tú hiciste que no comprendiese la forma de amar de los humanos, y ellos no quieren amar a un ser como yo.

¡Me estoy volviendo loca! ¡¿Qué coño hago escribiendote una carta?! ¡¿Qué la mando, a la calle del olvido?! ¡Por Dios! Pero sé que estes donde estes acabaras leyendola. Quizá al mismo tiempo que escribo esto estes leyendo cada letra, cada palabra, cada línea; y quizá, en ese momento, comprendas que es mejor que te alejes un poco de mí, sólo un poco, porque no seria capaz de vivir sin ti.

P.D: En el fondo, las dos somos iguales.

Muros

Tras los bloques de hielo

solitario habita el fuego,

tras el manto de luz vivaz

se aguarda la oscuridad,

tras las sonrisas abiertas

se esconden tantas tristezas,

y nadie dice ni cree ver nada

porque ya nada importa.

Que más te da llorar a solas

cuando con un muro ocultas

tantos pensares de tu ser,

que más da soñar y soñar

cuando no se puede alcanzar

lo que se quiere tener...

que difícil es amar callando

pero que fácil morir amando.

Y yo sé que al menos intentas

intentar poder andar, a ciegas,

como navío navegando sin faros

entre aguas turbias de océanos,

donde sólo ilumina el sol de lejos

aunque quema igual que de cerca

aumentando tu dolor con fuerza

negandote así la existencia.

Aún así te undes pero callas,

mueres pero todavía avanzas

con el corazón a ras del suelo,

el alma llorando sin consuelo

y en ti sientes el desgarro

de que aquel sueño soñado

avanzará cada día a tu lado

sin nadie que le de amparo.

Sueños

Uno de estos días crearé

un mundo en mis brazos,

uno de estos días lo haré,

para que tu vivas en ellos,

creeme, no soportaré

la idea de tenerte lejos,

lo crearé, pero ese día sé,

sé que tan sólo seran sueños.

Desahogo

Agonías y lamentos,

llantos, tormentos,

negras noches

tirando a grises,

hojas resecas

allá donde pises,

aguas turbias

allá donde mires,

y cuando sueñas

despiertas,

y cuando caminas

tropiezas,

agua y lodo

por el camino,

entorpenciendo

tu destino,

duele todo,

todo cuanto toques,

todo cuanto ames,

de compañera

la muerte,

de amiga, soledad,

ser inerte,

sin vida, sin piedad,

camas vacías,

almas perdidas,

llantos y sufrimientos,

así son los días

de los corazones rotos.

Dónde iré...

¿Dónde van las ánimas muertas en vida,

adónde van para enterrar su agonía?

He descubierto que su corazón no latía

y dos segundos después el mio moría.

¿Dónde fueron a parar todos los latidos,

adónde fueron a parar los suspiros?

Que ansiosos se acurrucaban en mis labios

que suplicaban más amor entre silencios.

¿Dónde irán las sonrisas hoy perdidas,

adónde irán las lágrimas de mis pupilas?

Si el mar tan sólo es de agua salada

cuando no esta el sol que lo acompaña.

¿Adónde iré sin ti? ¡¡Dime dónde iré yo!!

si no sé avanzar si no estas en mis brazos,

si no sé andar, no sé, si te tengo lejos...

no me conformaré con amarte sólo en sueños.

Ahora que te tengo

Que se nuble el cielo ahora que te tengo

y el tiempo siga hacia su camino eterno,

que oscuro y largo el frondoso sendero

no detendra todo lo que por ti siento.

Aun así, permiteme decirte que te miento,

que en silencio sufro todo un tormento,

falta de afecto, pero que más da, te quiero,

si a tu lado crearía hasta un mundo entero.

Dos ánimas, un sueño, lugares imperfectos

a la par de las perfecciones de los cuerpos

tendidos sobre la hierba verde de los prados,

donde podamos ser dos o uno, amándonos.

Hay momentos en los que padezco miedo

de perderte ahora que te tengo, y pienso,

que prefiero morir en cada uno de tus besos

pues no hay veneno más dulce que tus labios.

Y que decirte de tus ojos, tan maravillosos,

que allá donde mire, allá donde me fije, los veo,

me mintieron, las estrellas no cubren el cielo,

son tus pupilas las que iluminan, yo así lo creo.

Una vida, un futuro, un mar de sentimientos,

jardines de flores acariciadas por el viento,

gémidos cálidos arropándonos desnudos,

la sinfonía de dos corazones latiendo juntos.