MIRANDO AL CIELO
Querido blog.
Al igual que todos ustedes, mi hermano y yo pasamos largas horas observando el firmamento, levantando nuestras cabezas hacia la supuesta infinidad del Universo conocido, haciéndonos las mismas y repetitivas preguntas que han asaltado al ser humano desde que éste adoptó su posición bípeda en algún remoto lugar de África.
Suponemos que cada uno de los habitantes que pueblan este fértil planeta moribundo posee su propia teoría sobre el por qué, el para qué y el hasta cuándo de toda esta extraña pantomima planetaria: ¿qué hay por encima del Universo?, ¿existe un orden real en el comportamiento de las galaxias?, ¿qué pinta el Hombre en todo esto?, ¿cuándo se acabará la moda Fernando Alonso? Todos temblamos de miedo ante el vacío teórico que ni la religión ni la ciencia han sabido llenar. Ambos creemos firmemente que, si uno le da demasiadas vueltas a estos temas metafísicos, al borde de la astronomía y de la filosofía, puede acabar majareta, drogadicto o anarquista (y les recordamos a ustedes que cualquiera de las tres opciones está igual de mal vista por el gobierno, la policía, el Papa o el jurado del Premio Planeta).
Relincha, que es bastante más pragmático que yo, sabe con certeza que no vale la pena hacerse este tipo de preguntas. Mi hermano está convencido de que el Homo sapiens es únicamente una estúpida mota de polvo pegada en la microscópica hebra de un colosal tapiz incomprensible, que somos insignificantes ante la grandiosidad de las estrellas y los astros y que nuestra desaparición no significará nada en el contexto de esta danza universal que no conduce que a ninguna parte. Por eso y sólo por eso, a Lincha no le incumbe de ninguna manera el destino de la Tierra, la extinción de las especies o el cambio climático global.
- Al Universo no le importa una mierda lo que pase en este anónimo planeta perdido en la órbita de un sol moribundo – dice habitualmente él -. Aunque la Tierra explotara en mil pedazos, el espaciotiempo a penas lo iba a notar. Hay que disfrutar de la vida, aunque uno no sepa muy bien de qué sirve estar vivo, aunque ni siquiera los científicos sepan definir con exactitud qué es la vida, aunque después de ella no haya nada más.
Y se queda tan ancho.
Mi visión, sin embargo, difiere levemente de la suya. Yo opino que, si hiciésemos caso de la Filosofía de Relincha, todo el mundo haría oídos sordos a la llamada del hambre y la muerte en los países del tercer mundo, a la deforestación del Amazonas, incluso a los atentados terroristas o a la pena de muerte. Y quizás el cabrón esté en lo cierto, pero eso es no excusa para permitir que el mundo vaya por el camino que va: ya que estamos aquí, tratemos de hacer que las cosas vayan lo mejor posible, que no cuesta tanto, aunque desde las altas esferas nos hagan creer que sí; hay que hacer bien las cosas, al menos así me lo enseñaron a mí. Y es que la Filosofía de Relincha, aunque probablemente no diste mucho de la realidad, puede abocar a uno a un nihilismo más caníbal, y las consecuencias serían imprevisibles y siempre desagradables: suicidarse, drogarse hasta no sentir nada, presentarse a un casting para Gran Hermano o atentar contra el orden moral.
Yo prefiero pensar (y es una auténtica manía personal) que, aunque no sabemos para qué carajo estamos en este angosto lugar llamado Tierra, alguna función debemos de desempeñar, digo yo. Y tengo un ejemplo muy ilustrativo para explicarlo: se llama La metáfora de la célula muscular. Verán (y perdónenme si me extiendo más de lo recomendable):
Las células musculares de su brazo (sí, del brazo de ustedes) no saben dónde están, no saben ni lo que es un brazo, desconocen por qué se estiran y se contraen, para qué o hasta cuándo lo harán. Pero parece ser que todas juntas forman algo. Sí, se llama brazo. Sí, también se llama movimiento del brazo. Pero se me antoja que ellas no tienen ni puta idea de que forman parte del brazo y de que lo articulan. Sólo están ahí. Y punto pelota. Si una muere, el brazo sigue funcionando, las células de al lado ni siquiera se dan cuenta del fallecimiento de su querida vecina; pero cuando todas sucumben, ¡ay, dios mío, cuando todas ellas sucumben!, el brazo entero muere con ellas, y no queda más remedio que amputar (desagradable situación donde las haya).
Por eso y sólo por eso, a mí me parece que, aunque no sepamos de qué va todo este rollo, aunque no tengamos ni pajolera idea de quiénes somos, dónde estamos y hacia dónde nos dirigimos, hay algo por encima de nosotros a lo que le viene bien nuestra existencia. Que se llame como quiera. Que sea lo que sea. A mí eso me da igual. Porque me aterra enormemente pensar que el planeta tan hermoso en el que vivo es sólo un grano en el culo que le salió al Universo en el Big-Bang. Y creo que vale la pena darle una larga vida a la Tierra, aunque requiera esfuerzo, sacrificio y renuncia de comodidad, aunque sea necesaria una revolución o una tercera guerra mundial. Quizás sea una posición un poco conservadora, pero siempre he sido de la opinión de que es mejor prevenir que lamentarse.
Lincha, 8 de abril de 2007.

18 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Queridos hijos de Siam:
Me ha encantado esta reflexión. Se trata de mi tema favorito.
Coincido en parte con el punto de vista de Relincha, el cual arrastro desde la juventud y, con la edad, no ha hecho otra cosa que afianzarse. En efecto, soy una anarquista redomada, que duda de todo. Una vez que he sobrepasado la mitad de la vida, me congratulo por saber que todavía no sé nada. El sueño de pensar que ojalá supiera algo me anima a seguir investigando en mi humanidad a través de la exploración del mundo que me rodea, incluyendo, por supuesto, la cuestión del indiferente Universo. No he necesitado nunca de las drogas para flipar; con llevarme puesta ha sido suficiente.
Con respecto a lo que "hemos hecho" con el planeta Tierra, siempre he tenido mis dudas; me hace mucha gracia esa afición humana de ser artífice de todo lo que sucede, tanto de lo bueno como de lo malo. Estas dudas han venido a corroborarse en cierta medida al conocer una noticia reciente: en Marte se está produciendo un cambio climático, supuestamente atribuible a la actividad solar. Este hecho no resta importancia a nuestra responsabilidad en el deterioro de la atmósfera terrestre, desde luego; no obstante, sí nos resta cierto protagonismo en el desarrollo del cambio climático, sobre el cual ya se tenía conocimiento a principios de los años cincuenta, época en la que las actividades humanas no eran tan agresivas (excepto el ensayo de la bomba en los Álamos, en la década anterior, durante la II Gerra Mundial, y las que se soltaron en Japonia), en cuanto a emisiones nocivas se refiere. El estar sujetos a ciclos solares nos hace más insignificantes todavía.
Por otro lado, sabemos más o menos de dónde venimos, desde que se conoció la existencia de Orrorin Tugenensis, el primer primate que quedó en la vía humana. De modo que somos producto de la diversidad, que se traduce en múltiples formas y son las oportunidades que ofrece la Naturaleza a la Vida, facultándola para que ésta se abra caminos dentro de los que desarrollarse y evolucionar.
El surgimiento del pensamiento simbólico del género Homo, dentro de la incertidumbre que lo rodea todo, demuestra que la materia/energía del Universo es propietaria de la facultad de la inteligencia; es una manifestación más de sus muchísimas potencialidades. Y no tiene por qué tratarse de una intención racional. No somos los "elegidos"; somos producto de la casualidad. Si nosotros desapareciésemos, probablemente (incertidumbre), otra forma de vida empleará millones de años en evolucionar y tomará el relevo.
Por mi parte no siento la impaciencia por saber hacia dónde vamos; me conformo con suponer -gracias a las evidencias- que viajamos hacia la diversidad. En este sentido me inclino ante la idea de Roger Penrose: preguntarse es estar en el camino. Pero sí me afecta el no haber nacido en el futuro; me afecta estar en una época de cambios tan importantes y que las mentes humanas actúen en grupo, estén tan ancladas, tan sujetas a la inercia, tan sumamente lentas; funcionan en bloque, ¡joder! El Universo da de sí constantemente, es dinámico; ¿tan difícil es de entender eso? ¡Nosotros también!
Mi desencanto sobre la especie humana en masa es notable, y creo que la vida me está resultando algo corta; por eso me desespero a veces. Quizá mirar el cielo es de las mejores cosas que ha hecho el ser humano; porque, mientras lo observa, es el único momento en que no tiene en cuenta las creencias, las cuales lo alejan de la naturaleza y, por lo tanto, de la comprensión de sí mismo.
Os doy las gracias, mis honorables Hijos de Siam, por existir en este raro mundo de artificio.
Besos dobles desde la Enterprise.
Pido disculpas por haberme extendido tanto.
Muy lúcida reflexión, Lincha, pero no te llamaría tanto conservador como... romántico. Un afectuoso saludo desde la viga para ti y, cómo no, también para Relincha.
Muchas gracias a ambas.
Hipatía, Relincha y yo suponíamos que esto podía ocurrir: nos ha salido un texto un tanto espeso y desordenado, y temíamos que no se pudiera debatir sin extenderse más de lo habitual. Por eso agradecemos tu esfuerzo de síntesis en tu comentario: ha sido muy interesante leerlo. Evidentemente, podríamos pasar millones de horas charlando sobre estos temas y, quién sabe si llegaríamos a alguna parte.
Lo que de verdad nos preocupa a Relincha y a mí es la lentitud con la que el ser humano está comenzando a pensar "globalmente", como un sólo "organismo" vivo, y no como tropecientos millones de individuos insignificantes y prepotentes. Y parece evidente que ese cambio tan brutal tendrá que llegar si queremos salvarnos del Apocalipsis que nosotros mismos nos estamos fabricando tan laboriosamente.
¿Crees que realmente llegará ese cambio de mentalidad? ¿Nos dará tiempo?
Dos besos para cada una.
Por cierto, hemos quitado la dedicatoria, que quedaba muy cutre y resumimos: PARA TODOS. Jeje
Es curioso que preguntéis eso último, porque hace unos cuantos años leí un ensayo de Erwin Schrödinger en el que hablaba del "pensamiento único". Erwin estaba seguro de que caminábamos hacia ello, pero era muy consciente de la lentitud del proceso. Él no vivió para verlo. Yo sé que tampoco viviré para verlo. Ni la gente que nazca hoy, seguramente, tampoco lo verá. ¿Ya os he comentado que la vida se me hace corta?
Irwin era físico y conocía la forma dinámica de conducirse del Universo, de la Naturaleza en definitiva. Era consciente de que todo lo que existe "da de sí" contínuamente; si ahora algo es de una determinada forma, en el segundo siguiente ya ha dado de sí. El pensamiento está incluido en esta dinámica, pese a que muchos humanos echen el ancla en los fondos de determinados ideales. Pero no hay que desesperarse; yo me conformo con haber sabido que esto sucede. Puede que parte del problema sea que los que tienen poder prefieren tener a la gente entretenida con cosas facilonas; la ignorancia es un arma que les pone en una posición muy buena.
Suponiendo que, en el mejor de los casos, la catástrofe no llegue a producirse, me hubiera conformado con nacer hoy para asomarme un poco más al futuro que viene.
La ciencia actual tiene recursos y modelos buenísimos que permiten hacer predicciones excelentes sobre determinados fenómenos; es una manera de asomarse al futuro de una forma muy fiable, y sin caer en la "adivinación sugestiva".
Imagináos cómo sería esta posibilidad dentro de 50 o 100 años.
Por cierto, el otro día recomendé en los comentarios a un blog un artículo de Jesús Mosterín "una apuesta por el individuo". Poniendo el Google el nombre de este filósofo sale el artículo completo del País. Os lo recomiendo; por lo que conozco de vosotros, presumo que os puede gustar.
Bueno me he vuelto a enrollar. Lo siento mucho de verdad.
Besos galácticos.
Qué simpática, Hipatía, nos hace gracia que pidas disculpas por extenderte. En tiempos de microrrelatos y haikus, nosotros opinamos que todavía hay tiempo suficiente para leer con calma y serenidad todo aquello que vale la pena.
Nos apuntamos el autor que nos indicas y lo consultaremos en cuanto acabemos de escribir este comentario.
Vivimos en la época más "yo" de toda la Historia. Nos venden que sólo "yo" importo, que sólo debe preocuparme "mi" propia comodidad, "mi" propia seguridad, "mi" nuevo y flamante coche. Y eso también se refleja en la Literatura: si viviésemos en la era del "todos" los best-seller de todos los meses serían Carrascosa (Publicidad del Apocalipsis en esta misma comunidad), Rubén (Los palacios de papel, también por aquí) y otros muchos entre los cuales te incluímos, y no Coelho, Buckay y compañía, con su superación personal, su búsqueda de la felicidad individual y su eterno "yo, yo, yo, yo, yo, yo, yo, yo" (de tanto repetirlo, incluso pierde el sentido). (La liteartura es un ejemplo, pero esta filosofía invade la publicidad, la política, la moda...)
Es un tema complicado realmente. El ser humano debe atreverse a dar el paso de concebirse a sí mismo como una única unidad y actuar según esa filosofía. Somos conscientes de que para llegar a eso será necesaria alguna catástrofe, revoluciones económicas, políticas y sociales, tropezones y errores. Pero, a nuestro entender, es a lo que hay que llegar, y cuanto antes lo hiciéramos, mejor.
Suponemos que Internet ayudará. Suponemos que el hambre y las enfermedades también, pero no queremos ser demasiado apocalípticos (de eso ya se encargan otros), pero en la cultura (música, cine, literatura) ya se empieza a mascar ese cambio de conciencia. Y eso nos complace enormemente.
PARA HIPATIA..
Tanto Erwin como Mosterín, jamás se cansaron de chupársela a Karl Marx & Company...
Bye
"God explains it all.
Religion is the solution."
Monaga,
puede ser. No decimos que no. Pero entonces entraríamos a discutir qué coño es Dios, y eso volveriá a ser demasiado complicado again.
Mindundández estima que el universo existe porque existe ÉL, su chaqué y su acamemia.
¿Lo entendéis? saluditos
LinchayRelincha...
Blade!
Lincha(*)Relincha...
*= Dios
¿Para que me habré leido vuestra entrada...? Ahora estoy confundida, intrigada, anonadada...
Y todo por vuestra culpa, ya que antes yo vivía feliz como cualquier mortal, sin hacer mal a nadie, pero ahora...ahora me hago preguntas que no sé contestar. Y miro el sol, a las estrellas, al planeta tierra, y por fin, a los que andamos buscandonos la vida, dia a dia, sin descansar, dejandonos la piel en el intento y entonces llegais vosotros y os leo, y me pregunto: ¿Para que me habré leido vuestra entrada? Ahora estoy confundida, intrigada, anonadada...
Hola Lincha y Relincha: Jolin que bucle me metí antes, no podía salir.
Vuestra entrada me gusta porque lleva un fondo muy profundo y escribis los dos de maravilla.
Ah, perdonad mi bromita pesada de antes pero no me pude controlar...Soy tan traviesa.
Besitos de Dorina
Saludos, vecinos!
Me habéis dado donde me duele con vuestro texto y haciendo un esfuerzo para no liarme a filosofar a mi manera con el peligro de aburriros con paranoias quizá sin sentido, simplemente os diré que son muchas las veces que yo también me quedo anonadado mirando el cielo lleno de estrellas y que siento esa curiosidad filosófica por el misterio que esconden todas esas pequeñas pupilas. Sé que somos ínfimos y que intentamos dar un sentido a todo esto mediante la ciencia, pero mi cabeza sabe que es difícil la búsqueda cuando no se sabe qué se busca. Por todo ello prefiero mirar las cosas bellas del mundo con los ojos de la poesía, porque si todo ha de perecer, si todo es una ilusión pasajera... que al menos sea agradable como un sueño.
Si hay mentiras que guían el mundo de los humanos haciéndose pasar por verdades,¿ por qué no creer en utopías? La ciencia ha liberado nuestra razón y nos proporciona la libertad para fantasear al margen de imposiciones de todo tipo (vease religión, ideología, leyes, tendencia sexual, trabajo, facturas, las rubias teñidas, tener 25 cms, leche desnatada, caramelos sin azúcar y un larguísimo etcétera.
Como podéis observar, yo prefiero el camino de la locura...
No me extiendo más, pero que os conste que mis neurotransmisores están desmadrados por vuestra causa, y que me gusta.
Un saludo, bueno, dos saludos para esos dos filosofazos!
Dorina, eres más maja... Nos ha hecho mucha gracia tu bucle. Muchas gracias por leernos, Dorina, eres más maja, nos ha hecho mucha gracia tu bucle. Muchas gracias por leernos, Dorina, eres más maja... (;-P)
Tanausú, nos gusta tu Filosofía de vida. Ya lo intuíamos por tus textos, pero ahora lo hemos confirmado: Si todo es una ilusión pasajera, al menos que sea agradable como un sueño.
Gracias por pasarte por nuestra casa.
Un abrazo doblemente doble para los dos.
Pues después de leeros, eso sí, con evidente retraso, ya no tengo duda de que lo menos importante es si somos el grano en el culo de algún sitio o si pintamos algo, lo que sí está claro es que necesitamos textos como el vuestro, personas que nos hagan reír y reflexionar (incluído el dudar o confundir) y hacernos sentir que aún seguimos vivos.
Un beso a cada uno.
Hola Licha y Relincha,
Interesante e intrigrante vuestra reflexión, puesto que supone una crítica abierta y lúcida al proceso de cambio, y también de destrucción en que nos encontramos.
El ser humano en si mismo, en su esencia es importente, y su aportación individual ayuda a la mejora de toda la sociedad. Pero en nombre de la sociedad, y con más morro, del bienestar de la sociedad, se cometen atropellos, se deforestan bosques, o se queman, destruimos el medio ambiente, y el ser humano se queda pequeño e impotente ante el poder, que ha conseguido someterlo a base de presión fiscal, social, familiar, etc.
Es Universo es un gran desconocido para nosotros, y tal vez a alguien si le importemos, pero tal vez no pueda hacer nada por nosotros, y hayamos de ser los terricolas los que nos enfretemos a lo desconocido.
Me ha gustado mucho tu post. Os visitaré más a menudo.
Un beso y por supuesto, gracias por vuestra visita a Cuadernos para...





