Preparando las alas
Sólo me queda una ausencia a quien comentarle aquel verso que me llegó al alma, o el argumento de aquella película que me hizo llorar.
Sólo me queda una ausencia a quien contarle mi estado de ánimo o aquel cuadro que impresionó mis pupilas.
Sólo me queda una ausencia que suplo con papel y lápiz para no morir de pena.
Hasta que un día se cuele por una rendija de mi corazón un esbozo de alegría. Me saque de mi quietud, me preste un poco de gozo...
Y es cuando adquirirá sentido esa cita tuya que inmortalizaste en la Guía de Aves, con dibujo incluído, que decía: ¡VUELA!
14 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Precioso...en clave de secreto...me gusta prima... ¿no sales de vacaciones?
Un besillo enorme.
Afila las plumas,que el cielo es muy grande!
Las ausencias hay que intentar guardarlas en el rinconcito del corazón donde no duelan.
Y disfrutar las presencias, porque son estas las que dan brillo y color al nuevo día.
Un beso.
Pues vuela, Sorti cielo, tú sabes que yo te comprendo muy bien!!! Subimos, bajamos..., pero siempre estamos ahí, vivas, preparando las alas o un nuevo juego.
Cuando menos te lo esperas, te arrancan esa sonrisa. Y lo sabes
Un besito. Ana
Que nadie te corte las alas..........Besitos.
Cuanto ruido hacen las ausencias.
Me gusta lerte, con pocas palabras , cuantas cosas llegas a decir.
Un abrazo preciosa
Pues, ya ves: Yo quisiera cortarle las alas al Tiempo... (que, sí, que vuela... ¡vaya si vuela!)
y no encuentro, ¡ay!, quien tenga esas tijeras.
No obstante, muy bello esto tuyo.
... Y cuando sobre la bravía ola
que inunda el aire marino
con ecos de caracola,
vea volar la gaviota...
... ME ACORDARÉ DE TI.
En el momento en que se abra el cielo ante ti de nuevo, vuela esperando un mágico viaje.
Que para volver al nido siempre hay tiempo.
Besos sorti
Abandonar el nido, implica abandonarse al mundo, disfrutarlo, reirlo, sufrirlo.
Las personas somos como las mariposas en su metamorfosis, cuando renacen con esas alas preciosas... Tenemos el compromosido de echar a volar.
Un besazo
Abandonar el nido, implica abandonarse al mundo, disfrutarlo, reirlo, sufrirlo.
Las personas somos como las mariposas en su metamorfosis, cuando renacen con esas alas preciosas... Tenemos el compromiso de echar a volar.
Un besazo
pues prepara las alas.. hay que estar preparadas para coger esa corriente en cuanto aparezca...
un beso,
Sortilegios, memorias, misterios... ¿Quién no anda malherido por una ausencia? Me gusta el final optimista de tu texto, que parece abrir un camino entre los nubarrones tormentosos para permitir que un tibio rayo de sol nos ilumine.
Besos.
Volar es tu camino
no mires jamás atrás
coge las riendas de tu vida
y comienza a disfrutar.
Besitos.







