dios, por favor, salve al rey




dios por favor salve al rey
Te pongo algunas fotos que te hice en el aeropuerto de Jerez y otras que me hice yo porque después me fui con el coche a visitar ese pueblo tan bonito que te dije, Arcos de la Frontera. Es un pueblo muy pintoresco de la sierra de Cádiz cerca de la Ruta de los Pueblos Blancos, algún día tenemos que ir a visitar esa zona pues es muy bonita.
El otro día me parece que decían por las noticias que era un 40 por ciento el porcentaje de coches que en España circula sin seguro y me parece que es un tanto por ciento muy elevado y alarmante donde la gente no toma conciencia de la gravedad que ello conlleva.
No es tan fácil hoy tener una casa propia y un coche nuevo y fíjate tú ya llevas unos pocos de años aquí y ya ves.
Me desprecias porque yo también viajo o porque tengo un coche o porque tengo otros amigos, pero todo es orgullo por tu parte solamente.
No sé quién pero el otro día alguien me rayó el coche -tal vez lo aparqué mal, obstaculizando una salida pero era muy de noche- pero lo que no sabe alguno por ahí es que yo ya tengo un spray de pintura y de abrillantador para el coche y que estoy preparada para cualquier tipo de rozaduras, por tanto no me afectan este tipo de fechorías callejeras.
Y siempre que a mí me pasa algo en el coche -que ya van varias- me lo tomo a risas.
Sólo una vez mostraste debilidad ante mí pero fue solamente para aludirme de que para ti las relaciones sexuales no eran un tabú. Era invierno, yo llevaba un abrigo de una piel sintética y tú llevabas tu abrigo de cuero negro, tenías a la semana siguiente tiro al arco y yo te deseé suerte, y todavía me digo ¿qué quisiste decirme en ese momento en que te quedaste como esperando a que yo me decidiera por algo en la puerta de mi coche? Pero yo te dije que yo me guíaba por mis sentimientos y en ese momento yo estaba pensando no en ti sino en otro amigo común nuestro. Precisamente ahí fue cuando se creó un conflicto y es cuando tú me pusiste en un símil igual de enfrentarme con tu debilidad. Tal vez si no hubiese sido por ese conflicto tú no hubieras necesitado justificarte.
Por favor, perdóname por todo esto otra vez, yo no quiero enfadarme contigo.
Me dijiste que te había gustado el masajito en el cuello y me trajiste con tu coche a mi casa, aquel día nos despedimos y quedamos en la posibilidad de vernos al día siguiente porque había un concierto.
Más que un amante fingido, eres un espectro de realidad porque siempre te dejo escapar, tal vez porque acepto tu amistad como algo muy importante y porque ya es como una costumbre en ti.
Una se ve arrastrada así por la irrealidad que es hueca, pobre e indifenida a cambio de una realidad que es duración y que es vida pero también es dureza y la dureza es la propiedad física que hace que algo sea duredero, que haya retinencia en el objeto. Y eso es lo que me pasa contigo.
Esta nueva noticia creo que le gustará, pues se relaciona con las fuentes de energía, se trata de que actualmente se están creando coches eléctricos que se recargan con baterías (o coches con sistemas mixtos), también coches de hidrógeno -aunque es difícil todavía tener un sistema para transportar hidrógeno- y coches de bioetanol que es un alcohol de cereales o un biocombustible.
Todo esto se está haciendo como prevención de lo que será el futuro cuando se supone que se terminen las reservas de petróleo, a las que se les da una duración de aproximadamente treinta años, aunque no se puede decir a ciencia cierta, siempre parece que encuentran una bolsa más y parece que no perece el recurso más preciado del mundo.
He tenido un golpe con el coche y todavía no sé cuánto me va a costar, espero que me perdonases por lo que te dije.
Vivimos en una economía del endeudamiento y es porque hemos sobredimensionado nuestras posibilidades. Si el sistema capitalista nació de una moral represiva como describe Hugo Grottio en un derecho del comercio que se inicia por una moral de la culpa y de la represión del deseo, lo que además unido a las calamidades que vinieron tras la peste bubónica hizo que se produjera tal escasez de mano de obra que ésta se revalorizó, sin embargo parece que ahora se ha sobredimensionado tanto lo que vale todo que tenemos que volver a esta moral de la represión por la culpa.
Y yo sigo haciendo las cuentas para que lo que me va a costar reparar el coche me salga, a bien de impuestos, de tributos, de represión moral y de la culpa por el deseo y a bien del sistema capitalista.
Lo que pasó después es que me dijo que me quería comer entera, él me necesitaba y yo también a él y yo lo único que quería era comerle entero a él, después cogimos el coche y nos fuimos a mi casa, y yo parecía importante para él.
Hoy ha salido el sol y he ido a pasear al río, ahora tengo un sentimiento muy grande hacia él, estoy muy sensible, hay como una niña dentro de mí que está sostenida.
sylphide
~





4 comentarios - Escribe aquí tu comentario
No me quedó claro, ¿a quién diriges este Post?
he querido establecer una incongruencia por mi parte entre todas las cosas a las que me refiero, un dios, el petróleo, un amor, un sueño, un coche, y un rey como algo que peligra o hace peligrar la paz de todo si no lo cuidamos, y una economía que puede ser la metáfora también de la inestabilidad y del status quo que nos gobierna, sin más pretensiones que contar una historia más.
sylphide
~Vaya, si soy mala lectora...
Sin apenas tiempo ahora mismo pero sin querer pasar el momento de saludarte y agradecer tu comentario. Más tarde volveré a leerte, pero sí me han sorprendido (y gustado muchísimo) algunas de las fotos que tienes aquí.
Prometido está el volver.









